lunes, 15 de febrero de 2010

La educación por Philippe Meirieu

Charla abierta de Philippe Meirieu Educar en la incertidumbre El prestigioso pedagogo francés Philippe Meirieu estuvo en la Argentina invitado por la Dirección Nacional de Gestión Curricular y Formación Docente del Ministerio de Educación para participar en el seminario nacional de rectores de Institutos de Formación Docente, que se desarrolló en la Ciudad de Buenos Aires a fines de junio. A continuación, algunos de los fragmentos de la conferencia que brindó - y que lleva el mismo título que su último libro- "El significado de educar en un mundo sin referencias". Para leer la conferencia completa, ingresar a www.me.gov.ar/curriform Vivimos, aunque sea una banalidad decirlo hoy, en un período de crisis en materia educativa. Y esta realidad está ligada, en cierto sentido, al surgimiento de la democracia. Nunca hay crisis de la educación en sociedades totalitarias; la crisis es el reverso del vacío que instalamos en el corazón mismo de la sociedad. La democracia afirma que el lugar del poder está intrínsecamente vacío, nadie en sí está habilitado a ocupar ese lugar de poder, ni el intelectual, ni el hombre de dios, ni el hombre providencial: el lugar del poder está vacío y debe seguir así, solo puede ser ocupado provisoriamente por hombres que acepten ser los mandantes de aquellos que les confían provisoriamente el poder. Entonces tenemos que alegrarnos de la crisis de la educación. La crisis de la educación es el precio que pagan las democracias por la incertidumbre que asumen, en términos de poder político, moral y social. Cuando una democracia afirma que no hay poderes en sí y que son los hombres quienes asumen el poder, no puede entonces imponer a la educación una dirección única, una trayectoria que sea la misma para todos. En la dictadura, los padres que no educan a sus chicos correctamente son considerados disidentes y, en las sociedades totalitarias, incluso les retiran a sus hijos. Entonces, en cierta forma, no solo hay que aceptar sino también reivindicar que hay y que haya crisis de la educación. Eso quiere decir que nadie detenta la verdad educativa, que nadie sabe ni puede imponernos la manera en que debemos educar a nuestros hijos. Esta crisis de la educación se ve reforzada por algunos fenómenos sociológicos, en particular, la desligazón entre generaciones. Vivimos una formidable aceleración de la historia que hace que la transmisión que tradicionalmente se efectuaba por una superposición de generaciones ya no pueda efectuarse así. Las generaciones se separan cada vez más una de otra; y hoy, en Occidente, lo que separa a los padres de 40 años con respecto a un hijo de 15, es eso que separaba, hace un siglo, a una generación respecto de siete generaciones. Aparecen problemas totalmente novedosos, para los cuales los padres no pueden usar con sus hijos los métodos que sus propios padres utilizaron con ellos. Hoy, ningún padre puede buscar en sus recuerdos para preguntarse a qué edad hay que comprarle un celular a un chico. Esta aceleración de la historia, de la aparición de nuevas tecnologías, nos pone ante problemas inéditos para los cuales no hay ningún catecismo escrito y tenemos que inventar soluciones. Es por eso que la propia parentalidad plantea problemas, porque los padres de hoy no tienen escrito su oficio en ninguna parte; y tampoco existe un lugar donde encontrar soluciones para lo que les plantean sus propios hijos. Y a esto debe agregarse además, un medio ambiente mediático y comercial que exacerba el infantilismo en la propia sociedad. La publicidad, el conjunto de los medios de comunicación reducen al individuo a la condición de consumidor, que es aquel que está en estado de regresión infantil. El motor de la economía y la sociedad es el capricho, es la pulsión de compra, como dicen los psicoanalistas. El educador debe liberar al chico de eso. Vivimos en un mundo que, en forma constante, les dice a todos: "Tus deseos son órdenes". Mientras que nosotros tenemos que enseñarle al chico que sus deseos no son órdenes, los adultos somos, en forma constante, requeridos para regresar a nuestra propia infantilización, para comprar por ejemplo montones de cosas que no necesitamos pero que son el objeto de nuestros caprichos. Lo que hoy hace difícil la educación es que está a contracorriente del carburante económico de la sociedad, del consumo individual, de la pulsión inmediata y de la satisfacción de todos nuestros deseos. Respecto a ello, me parece importante volver a eso que yo llamo los fundamentos educativos. Entre esos, voy a citar brevemente algunos: el nacimiento, por supuesto. "El hombre -dice Hannah Arendt- es un ser para el nacimiento", "el nacimiento es la continuidad del mundo"; el nacimiento es también para cada uno de nosotros un arranque permanente y continuo de la nostalgia de una felicidad solitaria y prenatal. Tenemos que hacer nuestro duelo, constantemente, de la satisfacción de todos nuestros deseos y todas nuestras pulsiones; y este duelo no termina nunca y en este punto nacemos y renacemos a cada momento hasta el momento final, el de nuestra muerte. El nacimiento, en realidad, es el surgimiento de un sujeto capaz de dotarse de proyectos y por tanto de proyectarse en el porvenir, de hacer elecciones, de tomar decisiones, de dejar de lado y de darse prioridades; y la prioridad, por supuesto, es salir de aquello que los psicólogos llaman el egocentrismo inicial, el del niño rey. Todo niño que llega al mundo y que ha sido deseado es un niño rey. Tiene a los adultos a criterio suyo, porque los chicos saben que lo primero que quieren los adultos es ser amados; que haríamos todo por tener el amor de nuestros hijos y que eso que se denomina el círculo familiar está siempre amenazado porque, en el seno de una familia -así sea la más unida-, cada uno quiere ser querido por el chico más de lo que el chico quiere a otro, aunque la familia sea la más solidaria. Siempre estamos ahí tratando de tener la atención del chico, de reivindicarnos con su amor y el chico sabe que tiene un poder terrible y distribuye su sonrisa y sus besos, sabiendo que es él quien tiene todo el poder sobre nosotros (a pesar de que nosotros pensemos que tenemos todo el poder sobre él). Él podrá hacer lo que quiera con nosotros; porque bastará con hacernos pensar que él no nos quiere para que caigamos deshechos. Ese niño rey, que por definición es un tirano, vive la totalidad del mundo de acuerdo con su propia subjetividad, es un brujo, es un mago. No es casualidad que en los cuentos infantiles el brujo y el mago tengan un lugar tan especial, vean sino a Harry Potter. De a poco, el niño tendrá que ir comprendiendo que su deseo no hace la ley, que su deseo choca con la existencia de los demás y va a tener que aceptar salir de su omnipotencia. Es difícil y doloroso salir de la omnipotencia, sobre todo cuando uno vive en un mundo que nos invita a ella todo el tiempo, y nos distribuye objetos como el control remoto, por ejemplo, que es por excelencia el objeto de la omnipotencia ya que en décimas de segundo uno puede optar por el mundo que quiere ver. Y vemos las consecuencias pedagógicas en las clases mismas: en los países desarrollados los chicos llegan a la escuela con un control remoto insertado en la cabeza y lamentan profundamente no poder hacer zapping en clase. Ahí están obligados a quedarse en el mismo canal, y como el docente no puede rivalizar con la televisión, viven esa situación con una profunda frustración. Ahora bien, el crecer es aceptar que el mundo existe por fuera de nosotros, que no somos omnipotentes, que el mundo nos ofrece resistencia y que no depende de nuestra propia voluntad, y que debemos renunciar a interpretar todo. Este es un aprendizaje muy difícil para los chicos: el aprendizaje de la alteridad. El aprendizaje del rostro del otro, como dice Emmanuel Lévinas, aparece en forma progresiva, como una interpelación a la vez imperativa y misteriosa porque jamás sé quién es y la conciencia del otro me escapa radicalmente. Y el chico tiene que aprender en forma progresiva a entrar en relación con el otro, a reconocerlo como su semejante pero también como un ser distinto. Allí hay algo muy complicado para los chicos, el otro le da miedo, lo pone nervioso, lo inquieta y Lévinas dice que en la presencia del otro hay como un llamado a la identidad, porque su existencia misma me obliga a salir de mi propia identidad, a escuchar otra cosa. Y ahí hay todo un trabajo permanente de aceptación de la alteridad que es consustancial a la educación. La educación es aprendizaje para renunciar a la omnipotencia. El niño cree que su deseo es ley, siempre está a punto de su pasaje al acto. En mi trabajo, yo lo llamo el niño bólido, no se queda nunca en el mismo lugar. "Es como un resorte continuo" nos dicen los maestros; no le interesa nada, se levanta y si tiene ganas de beber agua va y lo hace, si le molesta otro chico va y lo toma de los pelos; siempre está en el pasaje al acto, en la inmediatez. No ha construido el espacio interno entre el pasaje y el acto. Ningún deseo está prohibido, ni aun el deseo de matar; sabemos desde Freud que aquel que no desea matar a alguien es porque tiene un electroencefalograma chato, que lo que está prohibido no es desearlo sino hacerlo; porque entre el deseo y el acto hay una caja negra que unos llaman conciencia, otros alma, otros razón. No importa cómo la llamen, para el educador es solo el aplazamiento del acto. Aplazar el pasaje al acto, aceptarlo para tomarse el tiempo de analizar, de encarar sus consecuencias. La caja de peleas Un pedagogo polaco que me gusta mucho, Janusz Korczac -que murió en Treblinka en 1942-, había creado en Varsovia orfelinatos para chicos de padres deportados. Allí existía mucha violencia entre los chicos, él intentó una cantidad de métodos para que dejaran de pelearse: dijo que los iba a castigar, que los iba a dejar sin comer, que los iba a golpear. Nada de eso funcionó, la violencia era más fuerte. Un día se le ocurrió algo extraordinario, dijo: "A partir de hoy, cualquiera puede agarrar a golpes a cualquiera, con la condición de que lo prevenga por escrito veinticuatro horas antes", e instaló la caja de peleas que era como un buzón donde los chicos escribían: "Quiero agarrarte a golpes mañana". Ese buzón se vaciaba y se volvía a llenar y los chicos contestaban "¿Por qué me querés pegar?". Korczac se lo impuso a chicos más chiquitos que no sabían leer ni escribir y que tenían que encontrar a alguien que les escribiera esa carta o descifrara lo que otros habían intentado escribir. Cuando el pedagogo inventa esta caja de peleas inventa, a la vez, la educación y la democracia; y sobre todo muestra que el desarrollo psicológico y ciudadano es el mismo. Hay una perfecta simetría entre acceder al estado adulto y acceder al estado ciudadano. La modernidad descubre esto: el ciudadano es aquel que renuncia a lo infantil, el que sabe tomarse el tiempo de examinar las consecuencias de sus actos, que no está en la inmediatez, sino en el tiempo de la reflexión y por esto digo que toda educación es para el aplazamiento, no para la frustración. Como decía Freud, no creo que la cuestión pase por decirle al chico que trate de renunciar a sus deseos, sino que hay que examinar sus deseos, pasarlos por el tamiz de su conciencia, anticipar las consecuencias de sus actos y examinar -más allá de su interés individual- el interés colectivo. Por eso es que la educación y la democracia se inscriben en el mismo movimiento: es la renuncia al narcisismo. Educar a un chico es ayudarlo a renunciar a su narcisismo. Y educarnos como pueblo democrático es para renunciar a nuestros intereses individuales, para reflexionar acerca de lo que podría ser el bien común y el interés colectivo. En una democracia, la escuela no es otra cosa que el lugar de proyección posible del aprendizaje de la democracia, justamente. Para nosotros, educadores, nuestra misión hoy es crear espacios donde los seres puedan comunicarse sin pelear y en eso hay algo fundamental, el gran desafío de la modernidad. En las sociedades tradicionales podía esperarse que la gente dejara de pelearse o bien por el miedo al castigo o porque estaban bajo influencia de una ideología única. En una democracia que acepta la diversidad y la pluralidad para que la gente no se enfrente, la gente va a tener que aprender primero a encontrarse. Cuando aceptamos la diversidad, el encuentro y la creación de su posibilidad hacen al fundamento mismo de la socialidad, solo hay socialidad en torno de la mesa redonda. Hemos construido eso que se llaman las grandes instituciones del Estado, el parlamento, que funcionan más o menos bien pero que funcionarán mejor si construimos en todos los niveles y desde la infancia mesas redondas donde los seres puedan encontrarse. La educación, entonces, tiene que ver con lo político. Lo político es hacer nacer la sociedad, que no es una comunidad. En una comunidad vivimos juntos porque compartimos el mismo pasado, los mismos gustos, las mismas elecciones; puede haber una comunidad de pescadores, o una comunidad de gente a la que le gusta el rap. Una sociedad es un conjunto de comunidades que acepta que existen leyes que trascienden su pertenencia comunitaria. A tal título la escuela es una comunidad, es una sociedad que enseña que más allá de las comunidades existen reglas societales que les permiten coexistir a las comunidades, que le permite a cada uno hacer sus elecciones, tener sus gustos, sus deseos pero que también permite vivir juntos y darse un marco común. La sociedad impone Educamos para el bien común, para la polis griega y ahí la educación es a lo político. Cuando yo le pido al chico que renuncie a ser el centro del mundo, le estoy pidiendo como ciudadano que se inscriba en un colectivo que renuncia a que su comunidad le imponga su ley a lo colectivo. Renunciar a ser el centro del mundo es a la vez la condición para aprender una lengua extranjera, historia, matemática, pero también para vivir en la sociedad democrática. Por eso el aprendizaje de saberes es condición para la ciudadanía, no son dos cosas diferentes, es lo mismo. El aprendizaje de la alteridad es la renuncia a estar en el centro, es el hecho de hacer existir la democracia reconociendo siempre el espacio vacío del centro. Es un esfuerzo permanente de los hombres mantener ese espacio vacío en el seno de la familia, de la clase, del barrio, de la ciudad, del país, del mundo. Mantener el espacio vacío, diciendo que nadie tiene derecho a instalarse en el centro del mundo: ni el chico en la familia ni el tirano en la ciudad. En cierta manera lo que hay de formidable hoy es que vivimos la muerte de los dioses. Vivimos la muerte de los ídolos y estamos en los inicios de la invención de algo que es la posibilidad de un mundo fundado en la cooperación, en la solidaridad, en la confrontación y no en la adoración de ídolos. Por eso es que no soy nostálgico del pasado. Pienso que hay muy grandes razones para inquietarse por el porvenir, pero también creo que hay muy buenas razones para tener esperanzas. El hecho de que el cielo esté vacío quizás quiera decir que ha llegado el tiempo de los hombres, de que hagan su ley y les enseñen a sus hijos que son los hombres los que hacen la ley, y que la hacen juntos y no por separado. (Extraído de El Monitor. nro 09.)

viernes, 22 de enero de 2010

Lo nuevo de Pearl Jam: Backspacer

Las piezas se mueven en el tablero de América del Sur.

Mientras que una dama no se mueve del tablero, un tío patilludo confirma aquello "..que siempre es mejor el original que una copia..", la samba busca un nuevo intérprete para una misma canción , él sigue su camino...
El reelecto líder indígena asumió como presidente del nuevo Estado Plurinacional de Bolivia al afirmar ante la Asamblea Legislativa Plurinacional que juraba hacerlo "por la patria, el pueblo boliviano", mientras una multitud lo celebraba en la Plaza Murillo de la ciudad de La Paz. (Página/12. 22.01.2010)

miércoles, 6 de enero de 2010

lunes, 31 de agosto de 2009

Aguas silenciosas en el desierto

Una buena idea crece si tiene buenos ejecutantes. Los buenos ejecutantes se lucen si tienen una buena obra para interpretar. El director Phillipe Claudel dispone de una concertista de primera línea para interpretar una sinfonía que se potencia en los silencios: la expresiva Kristin Scott Thomas ( La Fiona , de Cuatro bodas y un funeral ó la Katherine de El paciente inglés, sus más recordados papeles, que aún desaliñada, mantiene una belleza que resiste el embate de los años y la fugacidad de los gustos siliconados que hoy imperan) es el centro de esta pequeña y potente historia que a la manera de algunas películas de Nikita Mijailkov, planea circularmente sobre un eje como un ave que finalmente termina posando en una frágil rama cuando ya no es posible sostenerse en el aire ante el peso de una pena que es la suma de todas las penas. Aunque no es muy difícil predecir el desenlace, el final no deja de conmover.

jueves, 23 de julio de 2009

Subjetividad y poscapitalismo

Sujetos poscapitalistas En el artículo aparecido en Página/12 del 23-07-09, el autor, José León Slimobich propone un interesante análisis sobre las características del “sujeto contemporáneo, producido por el posmodernismo” y propone “otro discurso, por el cual esto puede estallar, la masa puede levantarse y echar a andar”, siempre y cuando “se agregue un elemento, un ‘objeto voz’, que puede ser un ruido o un disparo en una esquina”.
Hace tiempo el esloveno SlavojZizek y otros habían abierto la puerta para un camino fértil e interesante de análisis, aunque la coacción extraeconómica sigue estando presente.
Ambos trabajos se los encontrará haciendo click en los enlaces.

jueves, 9 de julio de 2009

Reportaje a Angel Cappa: fútbol, política y bueyes perdidos

Una brisa fresca recorre Buenos Aires a la caída de la tarde. No es el otoño tardío, son las palabras de Ángel Cappa. Profesor de filosofía y psicopedagogía, el hombre es más conocido por su oficio de director técnico. Su equipo es Huracán. Y Huracán juega de maravillas, gane o pierda, por lo que ha devuelto la esperanza de que el juego de la pelota no ha muerto.–¿Con qué temas nos quedaríamos hablando hasta la madrugada: fútbol o política?–¡Con cualquiera de los dos!No le gusta el vértigo de Buenos Aires; prefiere la pausa riquelmista de Bahía Blanca, el lugar donde nació hace 62 años. De ahí debe venir la frescura. Cappa tuvo que dejar Villa Mitre, su barrio, con la llegada de la dictadura militar. Lo recibió Madrid, como a tantos exiliados. Desde allí, siguiendo el manual de estilo menottista, se construyó el entrenador. En el camino, no abandonó ni una pizca de él mismo. Ahora Cappa está sentado a una de las mesas del bar Líber, en Libertador y Libertad, una esquina que es coqueta pero debió de anarquista. Habla de Huracán, de fútbol, de gambetas; de la izquierda, la derecha, la militancia; de los medios, las ideas, el barrio. Habla de todo. Algo extraño en un fútbol de tantos silencios. –¿Huracán tiene un sabor especial? –Sí, claro. Huracán encarna valores que son restos de nuestra identidad. El barrio, el tango, lo que podríamos llamar el romanticismo, que tampoco es así, pero no encuentro otra palabra. La bohemia, quizá. –El porteñismo. –El porteñismo. ¡Eso es lo que encarna Huracán! Lo que pasa es que yo no sé cómo hacer, porque hay una falta de propuesta de esta naturaleza que a una insinuación, como es Huracán, ya se le da carácter de realidad. Una realidad es Lanús, que lleva tres años o más. –Lo que derriba el discurso único: no se han acabado las ideas. –Eso es, eso es bueno. Yo hice una pretemporada distinta a la que se usa en la Argentina y me acusaron enseguida de atentar contra la lógica. Como si yo hubiera empezado a entrenar ayer, como si detrás de esto no hubiera un argumento. Porque esto no es un romanticismo trasnochado. –¿Cuánto tuvieron que ver los medios en imponer el discurso único? –Muchísimo. Los medios predominantes del fútbol son los que determinan el pensamiento de la gente. En el fútbol y en todo lo demás. Te forman una opinión. Pero también hay una paradoja: aparece Huracán, hace tres pases seguidos, y la gente se olvida de lo que le estuvieron diciendo los medios durante treinta años. –¿Cuál es la idea de este Huracán? –Un equipo que juegue bien al fútbol. Ahora, ¡uno tiene que ser Sócrates para explicar qué es jugar bien! El tipo cuando va a la cancha sabe qué es jugar bien. Todos lo sabemos, de chiquitos: mirá a España, el Barcelona, Zidane, el Arsenal y Platini. Un entrenador, en un congreso, dijo que había hecho una encuesta acerca de qué es jugar bien, y que la gente no se puso de acuerdo y por lo tanto él concluyó que jugar bien es ganar. Entonces yo dije que había hecho una encuesta preguntando qué era una puerta. Y como no encontré una definición precisa llegué a la conclusión de que las puertas no existen. Es jodido definir qué es una puerta; ahora, vos sabés lo que es. –¿Hay un cappismo? –Noooo, noooo, ni mucho menos. –Pero hay una identidad. –Yo soy fiel a todo lo que me emocionó. La emoción es la puerta del conocimiento en el fútbol. Y soy fiel a eso. Desde Eduardo Villar, que fue el primer crack que yo vi en Villa Mitre, a otros jugadores, incluso algunos que tuve en contra. Ramos Delgado, por ejemplo. O Grillo, que era mi ídolo de pibe. Y Menotti le puso nombre a esa corriente porque fue una figura destacada y salió campeón del mundo. Pero antes de Menotti estaba Sastre, De la Mata, Erico, Moreno, Pedernera, Tucho Méndez. –A sus jugadores les dijo: “Crean en ustedes”. Esa frase ocurrió en un mundo donde los técnicos tienen más protagonismo que los futbolistas. –Porque el producto se vende a través de una persona. Pero uno cumple las funciones de un maestro. Yo estoy con la pedagogía de Paulo Freire: el maestro no enseña nada, ayuda a aprender al alumno. Y yo también. Transmito lo que he aprendido. –¿Y cuánto aprende de los jugadores? –Muchísimo. Lo que yo soy es un alumno muy aplicado. Todos los jugadores te enseñan cosas. Y aprendo con mis hijos también. Porque tengo otro concepto de la autoridad. Soy un tipo muy cercano. Y mis hijos me cuestionan cosas permanentemente. –Su hijo Bernardo es director de teatro, ¿qué tiene en común con un técnico? –Hay muchísimas cosas en común. Porque se levanta el telón y él no existe. Se levanta el telón y yo tampoco existo. El entrenador está en lo que hace en la semana, en lo que prepara; en lo efímero de lo que se crea. El fútbol crea una belleza efímera: hace paf y desapareció. Y el teatro también. Él tiene la ventaja de que no tiene rivales que le tratan de arruinar la obra. Sigue reivindicándose como un hombre de izquierda? –Por supuesto, soy un tipo de barrio, he vivido las penurias y la humillación de la clase trabajadora. Mi abuelo era cochero, mi papá era peluquero. Igual, habría que definir qué es la izquierda hoy. –¿Y qué es la izquierda hoy? ¿Qué diferencia hay con su militancia en los 70? –Ha cambiado la sociedad. El concepto de clase obrera es otro. El concepto de socialismo es otro, como también el del capitalismo. El capitalismo ha estallado. Pero soy de izquierda, de la gente de abajo, de la gente oprimida, de la gente explotada, de la gente humillada. Yo pertenezco a eso. –¿No se sentía un extraño en el fútbol? –Para nada. En el fútbol están todos los compañeros de mi barrio. Y yo nunca hablé de política con ninguno. Porque además entiendo que el fútbol es un momento de esparcimiento que uno necesita para vivir, como el teatro. –Usted militaba en el peronismo de base, ¿cómo recuerda aquello? –Como una esperanza emocionante de una sociedad diferente, como si estuviéramos construyendo algo más justo, más humano. Lo que decía el Che, un nuevo hombre, fuera del egoísmo, fuera de lo que la sociedad llama el éxito. Y con una gran inocencia, porque no sospechábamos lo que finalmente ocurrió. –¿Qué significó el exilio? –Muy feo, tremendo, te sentís impotente. Yo llegué y tenía doscientos dólares, lo que yo cobraba jugando al fútbol en Bahía Blanca y dando clases en Coronel Pringles. Y yo decía, ¿por qué carajo tengo que estar acá? Y también, al mismo tiempo, decía, yo puedo estar acá, otros tipos los están torturando o los mataron. Pero es duro. A pesar de que en ese momento la gente en España tuvo una solidaridad extraordinaria. Alquilamos una casa vacía: tenía un teléfono en el suelo, nada más. Pero la gente del barrio nos consiguió colchones, mantas, nos trajo comidas. –¿Participó del boicot a la Copa del Mundo? –Bueno, era un movimiento que no sé si tuvo algún tipo de repercusión. Se hacían charlas, publicábamos cosas en los diarios. Era una forma de denunciar a la dictadura. Porque estábamos esperando el Mundial como cualquiera y cuando había partidos los mirábamos desesperadamente. –¿Nunca le resultó una contradicción que en el medio estuviera la Selección de Menotti? –No, porque hacía su papel. Y el equipo le daba un motivo de alegría a la gente. El boicot era una denuncia, aprovechar eso para denunciar a la Junta.– ¿Cómo recuerda su regreso? –Jugaban River y Boca en la cancha de River. Kempes y Alonso en River; Maradona en Boca. Mi papá me estaba esperando en el aeropuerto, y me dijo: “Tengo entradas para la cancha”. Sentí una alegría extraordinaria. –¿Existe un fútbol de izquierda? –Si uno es estricto, no. Es una manera de hablar. Las gambetas no son de izquierda o de derecha. Pero se dice un fútbol de derecha a aquel fútbol especulador, al que sólo le interesa ganar, como al tipo al que sólo le interesa la guita y que no le importa el contenido. A la izquierda sí le interesa el contenido, la ilusión, la emoción. A la derecha no le importa la emoción, le importa ganar guita y punto. Y para ganar guita, destruyen el planeta, destruyen a la gente. Es el “pisalo, pisalo” .–Hay un traslado de valores. –Claro, la historia de Huracán, no la del actual sino toda su historia, sería la de un fútbol de izquierda. Porque el del Estudiantes de Zubeldía es un fútbol típicamente de derecha, basado en que hay que ganar, no importa cómo. El fútbol de izquierda, en cambio, es emocional. –¿Cómo le gustaría que termine esta historia? –Con Huracán campeón y jugando bien. Ése sería mi sueño. En este campeonato seguro no, va a tener veinte partidos. Pero si los dirigentes mantienen el equipo, y si los representantes nos dan una mano, seguro que vamos a estar entre los primeros en el próximo campeonato. –Y con Fatiga Russo al lado, una gloria del Huracán del 73. –Fatiga es una parte de Huracán. En los últimos diez minutos con Lanús estaba llorando en el banco. Se le caían las lágrimas porque esa corriente emocional lo implicó también a él. Y juntos compartimos el sueño. ¿Sabés lo que sería para mí salir campeón con Huracán? ¡Ahí sí que me retiro!Los millones que giran alrededor de la redonda y la Ley deRadiodifusión –¿En qué afectó el negocio de la televisión al fútbol? –Si es cierto que la televisión gana 9.300 millones de pesos por año y le da al fútbol 180 millones, menos del 2 por ciento, me parece una tremenda injusticia. Habría que llegar a un acuerdo para que el reparto sea más equitativo y el negocio resulte positivo para ambos. En España, hay varias ofertas y tengo entendido que el fútbol se lleva el 25% aproximadamente. La diferencia con Argentina es abismal. –¿Le resulta interesante la propuesta de reforma a la Ley de Radiodifusión? –En general, me parece excelente, al menos en intenciones. Y no sé por qué no se abre un debate de nivel en los medios más poderosos para que todo el mundo sepa de qué se trata. Eso sería un ejercicio práctico de democracia. Ojalá se pueda pensar en que todos tengan acceso a ver los partidos, y no sólo los que tienen el dinero suficiente. No nos olvidemos de que el fútbol nació y nace todos los días en los barrios más pobres del mundo. –¿Le gusta este Gobierno? –Tiene actitudes positivas y otras que no corresponden con su discurso. En las palabras va más allá que en los hechos. Y así y todo le cuestiono las palabras. Este Gobierno cree que si no va más allá la derecha le va a perdonar. Y la derecha no le perdona nada. Si vos le quitás un peso, te arranca la mano y te quita los ojos. Las retenciones me parecen lógicas y normales a quienes se llenaron de dinero en esta Argentina. A mí me parece que ésta es una actitud positiva del Gobierno. Pero no veo que se defina. Hace un paso para acá, y tres para el otro y uno para allá, y eso termina siendo una ambigüedad. –¿Le entusiasma esta situación política en Latinoamérica? –Es lo que queda de esperanza en el mundo. Las corrientes, digamos de izquierda, que hay democráticas, además, son muy alentadoras. Creo que hay que hacer una democracia participativa, en la que podamos debatir, con honestidad. Hoy los que debaten son siempre los mismos: son Tinelli, Susana Giménez y Moria Casán. Tienen derecho a opinar, pero si en la Argentina, donde hay una cultura desarrollada, donde hay intelectuales, donde hay teatro, son esos personajes los que generan el debate sobre la pena de muerte o no, algo no está pasando.–Tampoco la sociedad tiene que esperar. –Claro que no. Y tendría que exigir el derecho a la información. No tiene que permitir que un diario le mienta. Y lo hacen, descaradamente, para defender sus intereses. Que el diario ponga la información, por ejemplo: “Ganó Evo Morales por el 68 por ciento contra el 32 de la oposición”. Y no como puso El País: “Empate técnico”. ¿Cómo empate técnico? Eso decís vos. Poné la información y después poné interpretación. Pero la información tiene que ser limpia.“Riquelme es uno de los jugadores más rápidos” –¿La Selección de Maradona le gustó? –Es poco tiempo, hay que darle más tiempo. –Pero le entusiasma. –Me entusiasma por la presencia de Diego, porque a mí me parece imposible que Maradona haga jugar otro fútbol que el que él jugaba. Es el mejor jugador de la historia del fútbol entonces yo estoy entusiasmado con esa posibilidad. –¿Le apenó que Riquelme renunciara? –Sí, un símbolo de nuestro fútbol. No me meto en la discusión porque son cuestiones de dos personas mayores. Pero es uno de los mejores jugadores que yo vi en los últimos años. Y uno de los más rápidos junto con Laudrup, que era un gordito que si me corría a mí en aquella época del Real Madrid por ahí salíamos parejos. Porque la velocidad en el fútbol es otra historia; es pausa. Si no hay pausa, no hay velocidad. Riquelme es pausa. Y es ver la jugada antes: mira, hace la pausa, pim, y te dejó solo. Esa es la velocidad. Y Riquelme es uno de los jugadores más rápidos que hay en la actualidad. –Y se está yendo al fútbol sin pausa. –Claro, y la sociedad también. Un filósofo español decía que la frivolidad es precisamente la falta de tiempo, la falta de pausa. Nadie tiene pausa para sentarse a charlar, para tomar un café, nadie tiene tiempo para eso.

miércoles, 20 de mayo de 2009

La plata de los Jubilados

La plata de los jubilados Por Alfredo Zaiat El sistema previsional fue desfinanciado durante catorce años con el giro de los aportes jubilatorios hacia el negocio de bancos & afines asociados en compañías denominadas AFJP. La reforma que puso fin a esa actividad especulativa con el dinero de los trabajadores ha sido el comienzo de un proceso para ordenar un régimen de seguridad social que se estaba desquiciando. Sin embargo, la efectivización de una medida no implica necesariamente que también se haya enterrado al mismo tiempo la base conceptual del modelo anterior y, por lo tanto, la forma de examinar el nuevo. El ejemplo más claro se encuentra en los análisis que aún relacionan reservas y circulante monetario como una variable relevante para la estabilidad cambiaria y la solvencia económica, evaluación que es una resaca del esquema de convertibilidad y que hoy es poco importante con un tipo de cambio variable y otro esquema monetario. Con el recuperado sistema previsional está sucediendo el mismo rezago para la comprensión de los efectos de una reforma. Como si nada hubiera cambiado, políticos oficialistas y opositores, economistas conservadores y progresistas, elaboran sus discursos de defensa o de ataque con la consigna de “la plata de los jubilados”. Esta idea es un reflejo del éxito que ha tenido esa concepción liberal de cuenta individual jubilatoria de las AFJP, que ahora se ha trasladado en forma mecánica a que la Anses es estrictamente la cuenta global de los jubilados. Se confunde así flujo y stock de recursos previsionales, se distorsiona la noción de solidaridad intergeneracional de un régimen de reparto y se limita al Estado en su política de administración de activos financieros e intervención en la economía. Esa demagogia discursiva conduce a esos errores para no ser señalado como insensible ante la clase pasiva, y en ocasiones por especulación electoral sin distinción de izquierdas o derechas. No existe esa concepción lineal de “la plata de los jubilados” en un sistema de reparto. El flujo mensual de recursos provenientes de los aportes de los trabajadores, cargas sociales y porciones de impuestos nacionales (IVA, Ganancias y Cheque) permite el pago de los haberes de los jubilados. Es lo que se conoce como un esquema previsional de solidaridad intergeneracional: los trabajadores activos de hoy aportan para el pago de los haberes de los pasivos, y mañana sus respectivas retribuciones serán acercadas por otros trabajadores y así se van encadenando los eslabones en el régimen de reparto. En éste, en caso de haber excedentes, se podría elevar el monto de la jubilación, o cuando aparece un déficit se requeriría el financiamiento de recursos del Tesoro para enfrentar las obligaciones. Esos movimientos de la cuenta del organismo encargado de pagar las jubilaciones (Anses) son un flujo que depende de varios factores: cantidad de empleos en blanco, relación de trabajadores activos/pasivos, cumplimiento de las empresas para el pago de los aportes, nivel de actividad económica que determina la recaudación impositiva destinada al sistema previsional. También puede ser afectado por programas de inclusión social, como el que incorporó al régimen a 1,8 millones de personas que pasaron a cobrar su jubilación. “La plata de los jubilados” es ese flujo mensual que, teniendo en cuenta que el 38 por ciento de los trabajadores está en negro, es perturbado por las empresas que no cumplen con las normas del mercado laboral más que por el Estado que administra esos recursos. Más interesante resulta avanzar en el análisis de la estructura de la pirámide previsional o si las cuentas permiten financiar aumentos de las magras jubilaciones. Para ello se necesita desplazar esa idea gaseosa de “la plata de los jubilados” e invertir un poco más de esfuerzo para estudiar la solvencia temporal e intertemporal del actual régimen de reparto. Por este último camino se abandonan las consignas fáciles que la prensa conservadora sabe destacar y se revaloriza el rol del Estado, a la vez que se recupera el mandato que emana del artículo 17 de la Constitución nacional, que dispone que “el Estado otorgará los beneficios de la seguridad social, que tendrá carácter de integral e irrenunciable”. De esa forma, el sector público adquiere la obligación de contar con recursos para cumplir con ese objetivo, que puede obtenerlos de aportes previsionales o de otras fuentes, como impuestos específicos o participación en un porcentaje de los tributos existentes. No se trata entonces de “la plata de los jubilados” reunida en una cuenta de un organismo público, sino de un Estado comprometido con una política global para mejorar las condiciones de vida de un sector vulnerable de la población. Puede parecer lo mismo, pero son concepciones diferentes de cómo se organiza una sociedad según el rol que se le asigna al Estado como protagonista del ordenamiento fiscal y agente redistribuidor de ingresos. Otro aspecto de ese debate se encuentra en el concepto de stock (activos) de la Anses. Para su evaluación también se ha desplegado la resaca de la concepción que nació con el modelo de AFJP. Esos activos son un patrimonio que el Estado recuperó del régimen de capitalización, que con su funcionamiento durante casi década y media desfinanció la seguridad social. El manejo de ese capital exige un celoso control de otras dependencias públicas, del poder legislativo y de organizaciones sociales. Pero esto no implica que la Anses tenga que ser examinada con la misma lógica de administración de activos de las AFJP. Elegir ese último sendero deriva en críticas que corresponden a esquemas de análisis de economistas de la city, tentación en la que representantes del progresismo pueden caer cuando empiezan a evaluar tasas de retorno de bonos o refinanciaciones de pasivos intra sector público. Ese stock de capital recuperado no es “la plata de los jubilados”, sino que forma parte del patrimonio previsional del Estado. Capital que ofrece la posibilidad de convertirse en una potente herramienta de intervención estatal para el fomento y desarrollo económico con el objetivo de impulsar un círculo virtuoso de crecimiento. Este proceso termina mejorando el canal de recaudación de recursos del sistema previsional por el mayor empleo y formalización laboral. O sea, se presentan las condiciones para que un stock de activos en manos del régimen jubilatorio pueda estar en función de mejorar su flujo de fondos futuros, lo que permitiría aumentar el monto de los haberes como así también el grado de cobertura. En su momento, la consigna conservadora fue el manejo de “la caja” y ahora es la de “la plata de los jubilados”. Ambas apuntan a limitar el accionar del Estado en el sistema previsional bajo una concepción premoderna de organización fiscal, que considera que cada uno tiene que recibir en función de lo que aporta. Idea que expresa el arco político y cultural sojero cuando se refiere a las retenciones. En el caso de los jubilados, aquellos a los que les interesa proteger a ese sector tan castigado por décadas deberían evitar caer en esa trama que busca deslegitimar la intervención estatal en la economía. azaiat@pagina12.com.ar (Publicado en Página/12 el 17/05/2009)

Este será el motivo x el cual el padre lo rajó de sus empresas y le dijo "¡dedicate a la política!"

El nivel cultural de Macri Sí, señores y señoras. El nivel cutural del Jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Bs. As, Ing. Mauricio Macri, se puede comparar con el de una foca. Pido perdón a las focas! A las pruebas me remito: En el nuevo plan de obras de nuestro amado y celebérrimo Teatro Colón, uno de los mejores del mundo, el Sr. Ing. Mauricio Macri, por intermedio de su servidor Martín Boschet (¿ también será tan inculto como Macri o simplemente sufrirá de oligofrenia artística ?), las modificaciones serán las siguientes: a - Donde estaban los camarines ahora habrá una confitería. Los muebles de cedro, los estantes de mármol y los espejos de cristal se utilizarán para que los clientes tomen el té en un marco elegante e histórico. Los artistas, por lo visto deberán cambiarse detrás de un árbol. b - La peluquería, zapatería, sastrería, el taller de mecánica escénica y el depósito de filmación tienen destino incierto ya que no figuran en ninguna parte en los nuevos planes. c - En la terraza funcionará la confitería número dos. d - En donde estaban las salas de ensayo habrá dos nuevos gifts shops ( salones de compras de souvenirs). ¿Los artistas ensayarán en la Plaza Lavalle , haciendo realmente, arte callejero?. ¿Al fin el Teatro Colón saldrá a la calle? e - Desaparecerán todas las aulas del Instituto Superior de Arte ( ISA) para hacer salas de estar para visitantes VIPs. ¿Y los alumnos y profesores? Ah, no sabemos. No es problema nuestro. Ya se acomodarán en algún lado. Si Picasso vivía en un altillo... f - Los camarines, hasta ahora separados por jerarquía artística y genérica, serán en el futuro democráticos y comunitarios. Nada de divismos. Capacidad para 60 personas, todas juntas!!! Ello facilitará el aprendizaje de idiomas y favorecerá el compañerismo! g - Aunque Ud. no lo crea...desaparecerán los baños! En su lugar habrá nuevos despachos para los nuevos directores.Y si alguien quiere hacer pis? Ah, no! Que no se vengan estos artistas con tantas pretensiones! !! ¿También piden baños? h - Tampoco habrá duchas. Que los bailarines se vayan a bañar a sus casas o que directamente, no se bañen. ¡Una verdadera contribución a la crisis mundial del agua! i - En la sala de ensayos de la Orquesta Filarmónica se harán varios green rooms para recibir a personalidades VIPs. ¿Y la orquesta? "Creo que bien, gracias" se rumorea que contestó Macri.. j - Desaparecerán de sus lugares habituales todos los despachos de las direcciones históricas, el archivo, la biblioteca y la oficina de prensa. Se trasladarán, a un lugar todavía no determinado en los planos. Tal vez a un depósito abandonado a orillas del Riachuelo? Enriqueceríamos con un poco de cultura a zonas históricamente alejadas del Colón.¿ No es cool? k - La sección de arquitectura teatral y el depósito de vestuario y telones históricos dejarán su lugar para poder realizar un salón de conferencias e irán a parar a...¡no se sabe dónde! Todas estas obras deberán estar terminadas para "festejar" el bicentenario de la Revolución de Mayo. ¡Qué contestos vamos festejar! La Ley de Autarquía del Teatro Colón dice que los talleres y oficinas deben accionar en sus lugares históricos... pero, ¿qué importancia puede tener una ley? Se violan tantas! Las preguntas del millón son...¿Quién va a querer ir a ese teatro? ¿A ver qué? ¿ Quién va a tocar, a bailar, a cantar? Parece que la respuesta es...artistas argentinos, no!!! Nuestro principal coliseo será utilizado como lugar de alquiler artístico y eventos de alto vuelo. " A ver si de una vez por todas empieza a dar ganancia, carajo! "dicen algunos que exclamó el Ing. Macri con la vena hinchada ante la cara de asombro de todos los que lo rodeaban. Macri, hacenos un favor a todos.....¡No hagas más cosas! Dejá todo como está y dentro de tres años, dedicate a hacer pelota tus empresas y dejate de jodernos la vida. Los que no te votamos te lo pedimos de rodillas y casi todos los que te votaron, también! Por favor, hacer circular este mail antes de que este turro nos alquile la Ciudad de Bs. As . para hacer el shopping ( VIP, claro) más grande del mundo y nos tengamos que exiliar en Martín García, si es que todavía no fue transformada en hotel 8 estrellas!! Nota: los datos consignados arriba, referentes al proyecto de remodelación del Teatro Colón para el año 2010, fueron extractados del Suplemento de Espectáculos del Diario "La Nación" del domingo 9 de noviembre del 2008.. Pág. 1 y 2http://www.lanacion.com.ar/ nota.asp?nota_id=1068086&

domingo, 1 de marzo de 2009

Salirse de la ortodoxia

Por la Orquesta Sinfónica Juvenil Simón Bolívar de Venezuela , bajo la batuta de Gustavo Dudamel en Londres .

miércoles, 18 de febrero de 2009

Habrá que ver si el rey está vestido...

Ser encantador de serpientes no es tarea sencilla. Tampoco ser presidente. A veces los segundos hacen la tarea de los primeros Si se parte del precepto que se representa al "pueblo de X país" mucho menos. Las sociedades modernas son poliarquías en las que el Estado debe hacer constantemente malabares para esquivar golpes de adentro y de afuera y mantener el estado de cosas en márgenes manejables, dejando fundamentalmente que los poderosos hagan lo que siempre hacen de la mejor manera: joderla la vida al resto y justificar esto de la manera más elegante posible, en el mejor de los casos. Las secuelas del neoliberalismo son palpables en casi todos los países del mundo. Se habla de una vuelta al keynesianismo pero en los países centrales, se ve que los manuales de economía han quedado en los sótanos de las bibliotecas, lejos de los economistas y los políticos, porque decir que repartir dinero para salvar a los ricos no es keynesianismo ni nada que se le parezca. Barack Obama pronto cumplirá su primer mes como presidente. Sólo él encarna el pretendido cambio, dado que los acompañantes en el gobierno siguen siendo más o menos los mismos. Su color, su juventud, encantaron a parte de la sociedad americana (que es igualitaria, pero poco democrática) y a los medios. Lo que llama la atención es que toda la confianza se ha concentrado en la figura de este personaje. ¿Dónde están los sindicatos? ¿Dónde los referentes sociales? El Amigo W. ya se ha ido y todos festejan su huída, pero está llegando la hora de pagar la fiesta que disfrutó el texano y nadie sabe cómo hacerlo... Por lo pronto parece que la contradicción de los colores ha quedado de lado... Siempre está el jazz...

jueves, 8 de enero de 2009

Cita con Angeles - Silvio Rodríguez

"Seamos un tilín mejores y mucho menos egoístas......"

domingo, 4 de enero de 2009

Poder, Disidencia y Racismo , por N. Chomsky

Nunca resuelta, la cuestión palestina siempre entra en escena, ya sea por acción propia, o ajena. El bombardeo a la franja de Gaza, muestra un capítulo más de una situación que parece nunca resolverse. En el video siguiente Noam Chomsky reflexiona acerca del S-11 y otras cuestiones relativas a estas conflicto. (El resto del video puede verse en www.haciaelporvenirlecturas.blogspot.com )

lunes, 29 de diciembre de 2008

Lista de deseos

Será porque todo tiene que tener un principio y un final, es que uno espera con renovadas (o agotadas) ganas el 31 de diciembre y 1ro. de enero de cada año. En muchos casos, porque luego de un duro año de trabajo (si se lo tiene) se llega en ruinas y el cambio de calendario indica que será el tiempo para descansar, cambiar de aire o no hacer nada. En otros, porque queda la esperanza que la malaria no puede durar tanto y alguna vez va a terminar. Y puede que sea en esa fecha. A la hora de los deseos para el año que viene, siempre pido fortaleza de espíritu para enfrentar lo que se venga. Pedir otra cosa sería demasiado banal.
Fortaleza de espíritu.
Hay muchos nubarrones en el porvenir, algunos de los cuales por más que soplemos, no se irán facilmente. A otros en cambio, los podemos sacar; basta con un poco de memoria y resistencia colectiva. "Seamos realistas, pidamos lo imposible" escribieron unos jóvenes hace 40 años. Esta crisis quizá abra la brecha para algo nuevo y mejor. Entonces todo el pasado será el prólogo...
Lista de Deseos /Wishlist -Pearl Jam Desearía ser una bomba neutrónica
para poder irme lejos por una vez
Desearía ser un sacrificio
pero que de algún modo aún persistiera
Desearía ser el ornamento Sentimental al que te aferras
El árbol de Navidad, desearía serla estrella
que está en la cima
Desearía ser la evidencia,
Desearía ser la tierra
Para 50 millones de manos alzadas
y abiertas hacia el cielo
Desearía ser marinero
con alguien que esperase por mí
Desearía ser tan afortunado,
tan afortunado como yo
Desearía ser un mensajero
y todos las noticias fueran buenas
Desearía ser la luna llena brillando
Desde el capo de un Camaro
Desearía ser un extraterrestre
en casa detrás del sol
Desearía ser el recuerdo
en donde colgabas las llaves de casa
Desearía ser el pedal del freno del que dependías
Desearía ser el verbo confiar y nunca defraudarte
Desearía ser la canción de radio,
a la que no podías subir el volumen
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Todos Esos Dias Pasados /All those Yesterday -Pearl Jam

¿No creés que debas descansar?

¿No creés que debas apoyar tu cabeza?

¿No creés que quieras dormir?

¿No creés que debas apoyar tu cabeza?, esta noche

¿No creés que ya hayas hecho demasiado?

¿No creés que ya tengas suficiente?, bueno quizás...

No pensás que es tiempo de parar

Hay suficiente tiempo para que apoyes tu cabeza, esta noche.

Déjalo que limpie y se lleve lejos Todos esos días pasados

¿De qué estas escapando?, tomando píldoras para seguir adelante

Creando paredes para llamarlas tuyas

Así que nadie te agarra naufragando lejos y

Haciendo todas las cosas que todos nosotros hacemos

Déjalos que limpien y se lleven lejos

Todos esos días pasados

Todos esos días pasados, todos esos platos de papel

Ténes tiempo, ténes tiempo de escapar

Aún hay tiempo, no es un crimen escapar

No es un crimen escapar, no es un crimen escapar

Aún hay tiempo, así que escapá, no es ningún crimen

Todos esos días pasados...