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miércoles, 16 de mayo de 2012

15M, la izquierda y aquellos maravillosos años



Franz Biberkopff
Indymedia Madrid


Casi todas las teorías de la conspiración sobre el 15M me las leí en el primer mes del movimiento, hace un año. Lo cierto es que estoy de acuerdo en un tema con todas ellas: el 15M se ha cargado a la izquierda de toda la vida, a la radical y a la reformista, esa que precisamente llevaba "toda la vida" a años luz de la gente. Y me parece bien. De repente, así, de un día para otro, esa gente ha salido a la calle y se ha hecho cargo de gestionar la política y su vida sin pedirles permiso. Eso me parece estupendo, es realmente revolucionario. La gente ha salido con otro "programa" centrado en la denuncia de la banca, las lacras del neoliberalismo, la farsa de la democracia, el tema de la vivienda, de la sanidad, de la educación, de la autogestión, del apoyo mutuo, ¡de la revolución! La "izquierda" no sabía siquiera que existieran cientos de miles de personas que pensaran por sí mismas, que "de facto" fueran anticapitalistas por su praxis más que por su discurso formal... y alucinó, o mejor dicho, en las semanas posteriores al 15M entró en estado de shock. Y ante la falta de explicaciones (que hubieran dado fe de su propio fracaso histórico) buscó en el cubo de la basura donde encontró un par de currículums sospechosos y los aireó como si fueran la prueba incuestionable de que el 15M era un montaje con mando a distancia (algo muy propio de ministros del interior y también del stalinismo). Yo no me esperaba otra cosa de cierta gente y de ciertos grupos, la verdad sea dicha.
Recuerdo la primera Asamblea de Arganzuela y a los cansinos de La Traba de Legazpi sin poder disimular su desconfianza ante la reunión espontánea de más de 1800 personas en el parque. Y no me olvidaré nunca de todas las burradas que se publicaron en La Haine y en Kaos en la Red sobre el 15M como experimento "del poder". O a un nota de un "Ateneo Republicano" deseando abiertamente el fracaso del movimiento. O a un tal Marat, que desde su blog llegó a convocar una concentración CONTRA el 15M, un domingo, en Tirso de Molina.
Hace un año todas estas corrientes de "izquierda radical" (entre las que habría que incluir al antifascismo tribuurbanista, a las diferentes corrientes rojas y demás grupúsculos de la galaxia marxista-leninista y del frente de liberación de judea) estaban en pleno proceso de descomposición. A pesar de ello, desvinculados de la realidad, muy lejos de la gente, se sentían cómodos en su micromundo de micromanifestaciones, microcharlas, microfiestas, microwebs, microcolectivos y microimpacto en la sociedad. Llegó el 15M y como un huracán ventiló el aire enrarecido y el tabernáculo en el que se había convertido el "anticapitalismo" madrileño.
Hoy veo en las Asambleas y en las Comisiones del 15M decenas, por no decir cientos de "cuadros" (por utilizar la vieja jerga), gente preparadísima, inteligente hasta decir basta, valiente, que en un año ha enriquecido su experiencia y conocimiento político sobre la realidad de tal forma que un viejo militante de la "izquierda dura" no habría sido capaz de conseguir a lo largo de una década. Porque esa era precisamente una de las señas de identidad de nuestros viejos revolucionarios: su incapacidad para aprender, para ampliar y enriquecer su discurso y sobre todo su explicación acerca de lo que pasa a su alrededor, a dos palmos de su cara. Las cosas sólo sucedieron una sola vez en sus textos sagrados, nunca en el mundo real, demasiado complejo y escurridizo para su "ciencia política". Pegados como una mosca a un pegote de miel, llevaban años recitando los mismos salmos al tiempo que su mundo, el mundo, se derrumbaba delante de sus narices. Mientras una generación de decenas de miles de activistas se preparaba para tomar las calles, ellos vivían encerrados en sus locales y sus tabernas, convencidos, empeñados en que nada cambiase, en que todo siguiera siendo igual para que su mundo y su forma de vida se mantuviera intacta. Sin saberlo eran (y lo siguen siendo hoy) conservadores, y lo demostraron con su reacción de rechazo al cambio, al nuevo movimiento. Su apuesta fue aferrarse a lo ya conocido, a lo ya explorado sin arriesgar en la velocidad, la incertidumbre y la vorágine de lo que se ponía en marcha. Su estrategia fue el infundio, la intoxicación, la dudas, airear nombres. Y ahí los tenéis, a un año de la tormenta, fuera de la escena, desaparecidos, outside.
El 15M ha redefinido muchas cosas, la primera de todas el universo político de la vieja guardia. Le ha dado la vuelta como a un calcetín y ha enriquecido la okupación, el feminismo, ha colocado en el centro de la acción política a la desobediencia civil, la ha masificado, la ha dignificado ante millones de personas, ha acabado con la "contrainformación" y la ha sustituido por el enjambre comunicativo (esta vez en serio), ha roto la "clandestinitis" y la ha transformado en visibilidad , ha liquidado el tribuurbanismo y el gueto, ha llevado la rebeldía y la resistencia allí donde nadie había llegado aún. Y por encima de todo ha dado salida de forma racional y creativa a un montón de sentimientos de rechazo al mundo actual, si, al capitalismo, sin recurrir a palabros que matan las ideas y desmovilizan a las personas.
Había miles de personas "como nosotros" pero no las habían visto nunca, no sabían siquiera nada acerca de su existencia. Eso no estaba escrito en sus libros. El día que salieron de una vez todas juntas, a la calle, hace un año, nuestros viejos revolucionarios pensaron que aquello era un espejismo, un montaje, una alucinación; y como le Quijote, arremetieron contra ellas, lanza en ristre. Por suerte ya nada volverá a ser como antes. Ni nostr@s, ni ellos ni nadie.



Fuente: http://madrid.indymedia.org/node/20513

miércoles, 23 de noviembre de 2011

ATTAC como parte del movimiento 15-M


Jose Antonio Cerrillo Vidal

Rebelión

"ATTAC es una red internacional presente actualmente en 50 países y compuesta por ciudadanos y ciudadanas que se organizan con la finalidad de recuperar el poder de decisión que los mercados financieros les han arrebatado, así como en defensa de unos servicios públicos dignos y de los bienes públicos de la Humanidad, tratando de evitar su privatización en beneficio de las grandes corporaciones transnacionales." Así explicamos a los nuevos socios que se acercan a nuestro movimiento qué es ATTAC, cómo nos definimos. Somos un movimiento ciudadano contra el capitalismo financiero dominante.

El éxito de ATTAC como movimiento deriva fundamentalmente de dos elementos. Uno, el rigor de sus análisis, que le han convertido en el auténtico referente para todo el espectro social opuesto al neoliberalismo, y en el principal generador de discurso crítico y propuestas alternativas al orden económico dominante. Dos, la amplitud de su propuesta, donde caben prácticamente todas las sensibilidades antineoliberales. Muchxs de nosotrxs trabajamos en ATTAC porque, al contrario que en otros movimientos, nos sentimos muy a gusto aquí. Encontramos en ATTAC un espacio de participación democrático pero no paralizado por el asamblearismo estéril; organizado pero no esclerotizado por burocracias; serio, pero no dogmático; y sobre todo, en el que no encontramos los sectarismos y disputas estériles que tanto lastran otros movimientos.

Creemos que este segundo punto es posible en ATTAC precisamente por esa declaración de principios a la que antes aludíamos: ciudadanxs organizados contra el neoliberalismo. Sin necesidad de una mayor carga identitaria, ni de una definición tan estrecha, ni de un complejo de vanguardia que está en el origen de las desastrosas praxis de muchos movimientos sociales. No tenemos por qué mirar de reojo a aquel por ser "socialista", ni a este por ser "pajarero". No perdemos horas intentando defender a capa y espada palabras como "comunismo" o "izquierda". Ni nos interesa. Somos, nada más y nada menos, ciudadanxs organizadxs contra el neoliberalismo. Elaboramos críticas y proponemos alternativas, y todo aquel que las defienda o asuma como propias es nuestro compañero de viaje, ya sea ciudadanx individual u organización política, sindical o social.

¿Por qué decimos esto y qué tiene que ver con la relación de ATTAC con el Movimiento 15-M? Vamos a explicarlo. En general, compartimos el análisis del compañero Armando Fernández Steinko sobre el origen y evolución del Movimiento 15-M, al que os remitimos para no repetir sus argumentos. Pero creemos que hay que matizar algunos aspectos de crucial importancia que no ha tenido en cuenta, y que son vitales para una comprensión apropiada del fenómeno y del papel de ATTAC al respecto.

Desde las organizaciones tendemos a ver en el individualismo como un fenómeno exclusiva e intrínsecamente negativo. Sin embargo, no podemos olvidar que la autonomía individual es una conquista histórica de las luchas obreras, feministas, juveniles y por los derechos civiles, aunque el individualismo haya sido una consecuencia no deseada de la misma. La capacidad de cada persona para gobernarse a sí misma, para elegir su propio camino y ocuparse de los propios asuntos es una reivindicación histórica de los movimientos populares. La diferencia entre nosotros y los liberales es que los movimientos populares, en la tradición republicana, sabemos que para que cada ciudadano sea libre ha de serlo también la comunidad política a la que se pertenece. O sea, que no sólo existan derechos y leyes, sino también mecanismos que los hagan efectivos: una redistribución justa de los recursos que garanticen la existencia y el desarrollo pleno de las capacidades de cada ciudadano, medidas para evitar que unos ciudadanos acumulen poder a costa de otros, procedimientos para la toma de decisiones colectivas y un gobierno que sea única y exclusivamente delegado de los ciudadanos para poner en práctica dichas decisiones.

No se trata por tanto de oponer individuo y comunidad, sino de encontrar la forma de organización social que maximice la libertad de todos los ciudadanos, respetando su diversidad. Se trata de estar juntos, influenciándonos como iguales, respetando la singularidad de cada uno. En los últimos treinta años ha primado el individualismo autista, consumista y competitivo alentado por el programa neoliberal, pero eso no se soluciona con una invocación más o menos romántica a identidades y comunidades perdidas e irrecuperables, algo en lo que paradójicamente concuerdan movimientos conservadores y buena parte de la izquierda trasnochada.

Hoy los ciudadanos son más celosos que nunca de su propia libertad individual. Esto es un dato, un principio y no un hecho a combatir. Es más, parte de la desafección que los ciudadanos sienten no sólo hacia la política de partidos, sino ante los propios movimientos sociales, viene motivada por el rechazo que a muchos ciudadanos les provoca: 1) la parálisis burocrática de las organizaciones más grandes e institucionalizadas, en las que la participación es imposible y la disidencia a menudo se castiga; 2) la dinámica fuertemente identitaria, tan heredera de la mentalidad de "vanguardia", autorreferencial, a veces asfixiante, de movimientos más pequeños, en los que de corriente se trata al resto del universo (incluidos los otros colectivos) con desprecio a su condición conformista, de letargo y de desinformación y por tanto, con superioridad intelectual (de ahí que tiendan a perder el tiempo en cuestiones que no les importan nada más que a ellos, en negociar entre los muchos iluminados hasta el más ínfimo detalle: quién firma qué, en qué posición va cada pancarta, etc.). La sociedad no se reconoce en estas formas de hacer política, y es en parte por ello que se entrega al consumo, como bien analiza el compañero Fernández Steinko respecto a la práctica juvenil del "botellón".

Asimismo, no es menos cierto que gracias a las nuevas tecnologías de la información y la comunicación ha surgido, al menos entre la parte de la población más educada y concienciada, un nuevo tipo de sujeto: que tiene más capacidad de participar, que se informa más y mejor, que se asocia con otros de forma autónoma y sin jerarquías, que produce sus propios contenidos, que no se traga lo que le echan sin pestañear. De hecho, las empresas, especialmente las de la industria del entretenimiento, han comprendido esto a veces mejor que nosotros mismos. De ahí todo el énfasis en el "consumidor activo" que deja sus impresiones en la página web de la marca, que vota el nuevo sabor de las patatas fritas Lays, que vota qué concursante debe dejar la casa de Gran Hermano, que envía sus impresiones sobre el programa de turno vía SMS o Facebook, etc. Las empresas han entendido bien esa necesidad, ese deseo de interactividad, de conexión, y lo han sabido embridar. Nosotros, y en especial organizaciones como los partidos y sindicatos de izquierda, no tanto.

En estas circunstancias, como acertadamente apreció el sociólogo Alain Touraine, la única identidad posible, la única forma de colectividad admisible, el único estar juntos viable, es aquel que: 1) esté lo suficientemente abierto (tanto en sentido organizativo como identitario) como para que cada individuo participe de su creación y recreación, sienta que influye, y que además puede hacerlo en cualquier momento y en diferentes formas según sus preferencias y posibilidades; 2) sea lo suficientemente inclusivo como para admitir en su seno una amplísima variedad de sensibilidades y realidades vitales, respetando la diversidad y pluralidad, poniendo además a todos en un mismo plano de igualdad; 3) que, a pesar de ello, proponga un programa concreto de mínimos con el que toda esa diversidad pueda sentirse identificada. Sólo hay una idea, una identidad capaz de cumplir con esas tres condiciones, y que además sea creíble: la ciudadanía. La defensa de la ciudadanía, de los derechos compartidos, es la única que puede aglutinar tras de sí a la inmensa mayoría de la población, la única que une más que separa.

Lo realmente genial, creativo, innovador y revolucionario del Movimiento 15-M es que ha dado con esta tecla, que no terminábamos de ver, y que en el proceso ha conseguido, al fin, cuajar lo que con buenas razones podemos afirmar es la forma revolucionaria del siglo XXI, que no terminaba de salir y que al fin ha irrumpido con fuerza. El que haya saltado de país a país en tan poco tiempo es la prueba. Han conseguido construir un frente amplio bajo el paraguas de la ciudadanía, enfatizando lo que nos une por encima de lo que nos separa ("somos el 99%", "no somos de izquierdas ni de derechas, somos los de abajo y vamos a por los de arriba"), retomando la vieja noción republicana de la fraternidad. Y lo han hecho simplemente valiéndose de: 1) un programa de mínimos, que suscribiría casi cualquier persona, pero que, como ha señalado sagazmente Slavoj Zizek, el capitalismo es incapaz de aprobar en este momento, por sensato que sea; 2) una organización abierta y flexible, a la que puede sumarse quien quiera, en la que cada uno pueda participar a su manera, en la que cada persona puede asistir a una asamblea, hacer su propia pancarta o realizar pequeñas acciones (como el rechazo de la propaganda electoral recientemente propuesta por Anonymus) simplemente cumpliendo unas mínimas reglas de respeto, sin sentirse menos que nadie, ni ser menospreciado por otros. Curiosamente (o no), esto parece haber sido mejor entendido por muchxs ciudadanxs hasta ahora desafectos a la política, que por otrxs de larga experiencia de lucha. Afortunadamente, no es el caso de nuestra organización.

En ese sentido, el Movimiento 15-M no es tanto una organización como un espacio, un proyecto, una identidad. Es una propuesta susceptible de integrar a cualquiera, persona o movimiento, que acepte esos marcos mínimos. Es comprensible por consiguiente el énfasis primero en el consenso, en tratar de que no se pierda ninguna voz en el camino. Tampoco queremos dejarnos llevar por una visión romántica, es verdad que el movimiento también presenta contradicciones y problemas, algunos de ellos correctamente por el compañero Fernández Steinko. Pero es igualmente indiscutible que la evolución del movimiento es vertiginosa y su potencial gigantesco. No podemos olvidar que, de nuevo como dice el compañero Fernández Steinko, está comandado por jóvenes con un altísimo nivel formativo, algunxs de ellxs con las ideas bastante claras en cuanto a la estrategia a seguir.

Por otra parte, echamos de menos en los documentos presentados hasta ahora algunos aspectos más cualitativos que la irrupción del Movimiento 15-M ha provocado en la sociedad española. Cualquiera que esté un poco atento a lo que está sucediendo puede apreciar la cantidad de nuevas iniciativas que están emergiendo por doquier, la cantidad de nuevos movimientos que se están organizando, el impacto que ha producido en las organizaciones establecidas (algo comenta el compañero Fernández Steinko respecto a IU) e incluso el cuestionamiento de los marcos de pensamiento de muchas personas, que a día de hoy no sólo se están politizando, sino que incluso están interrogándose por el tipo de vida que han llevado hasta ahora. Todo ello, inspirado por el Movimiento, y partícipe de su espíritu. El 15-M ha supuesto, en nuestra opinión, una auténtica explosión, un movimiento tectónico que está sacudiendo a buena parte de la sociedad española desde los cimientos.

Ahora puede comprenderse mejor lo que se dijo anteriormente acerca del éxito de ATTAC en haber apostado por una identidad y una forma de organización basada en la idea de ciudadanía organizada contra el neoliberalismo. Por eso podemos afirmar que ATTAC es un precedente del Movimiento 15-M. Compartimos un planteamiento de fondo muy similar, sólo que por la idiosincrasia de nuestro movimiento no nos ha correspondiendo a nosotros liderar el proceso de movilización emergente. Es por eso que somos un referente de peso para el Movimiento. Es por eso que somos prácticamente la única organización que, existiendo antes de la aparición del 15-M, no es rechazada cuando se presenta como tal en las asambleas, a la que se le permite llevar sus símbolos a las movilizaciones, a la que se le invita a participar en los debates y talleres. Por nuestra trayectoria, porque hemos demostrado que no tenemos intención de vampirizar ni de aprovecharnos de nada, porque nos hemos ganado esa confianza. Porque somos lo mismo.

Por eso, nos resulta extraño leer frases como “ATTAC frente al Movimiento 15-M”, como mirando de forma ajena y separada, como si no formásemos parte de un mismo impulso político. No acertamos a entender por qué un movimiento que tiende a expandir y universalizar lo que desde ATTAC llevamos 10 años defendiendo. ATTAC no tiene por qué posicionarse “ante”, “con” o “frente” al Movimiento 15-M. ATTAC es parte del Movimiento 15-M, entendido como se ha hecho aquí, como un amplio espacio de unidad de todas las organizaciones y ciudadanxs críticxs con el orden neoliberal y dispuestxs a cambiarlo, como la sociedad civil organizada en un proyecto común de superación del neoliberalismo. En este camino coincidimos con toda una serie de asociaciones e iniciativas hermanas (Democracia Real Ya, Ecologistas en Acción, Plataforma contra los Desahucios, Marea Verde, Mesas de Convergencia…) que son la parte más organizada y consciente de este esfuerzo colectivo para conformar un gran polo ciudadano opuesto al neoliberalismo y en defensa de la democracia. Desde este punto de vista, ATTAC puede aportar al conjunto del Movimiento en muchos aspectos diferentes:

1) Elaborando pensamiento, propuestas, discurso, que es y debe seguir siendo la función principal de ATTAC.
2) Animando a nuestros socios a participar en las asambleas y movilizaciones.
3) Poniendo a disposición del Movimiento nuestros recursos, en cuanto a difusión (página web, ATTAC TV, programas de radio, etc.), organización (nuestra red tanto nacional como internacional) e incluso financiándolo en la medida de nuestras posibilidades.
4) Tratando de vincular el Movimiento con las organizaciones de la izquierda tradicional, en la medida que el prestigio de ATTAC hace que seamos bien recibidos por unos y otros, tenemos la responsabilidad de actuar como mediadores entre ellos, ayudar a vencer los recelos mutuos, tratar de aunar fuerzas en una estrategia común. Independientemente de lo que pensemos de unos y otros, nadie sobra en esta lucha.

ATTAC tiene, por tanto, mucho que aportar al Movimiento 15-M, o lo que es lo mismo, a la ciudadanía organizada contra el neoliberalismo. Ahora bien, en nuestra opinión ATTAC no puede ni debe desvincularse de las convocatorias en marcha, y mucho menos plantear su propia agenda o ambicionar sustituir al 15-M como referente principal de las movilizaciones ciudadanas en marcha. ATTAC no es un partido político, ni aspira a serlo.

Del mismo modo, no podemos caer en el error de pensar que estamos sólo para enseñar. ATTAC debe trabajar con toda la humildad, sabedores de que tenemos mucho que ofrecer, pero también mucho que aprender. No somos vanguardia de nada, ni de nadie. Y el Movimiento 15-M ha demostrado más potencia y capacidad que ningún otro desde la Transición, por lo que seríamos muy ingenuos si lo subestimásemos.

Es importante que seamos racionales, que identifiquemos los problemas presentes y futuros que puedan hacer fracasar el Movimiento, y empujar para tratar de corregirlos. Pero tampoco podemos obsesionarnos con ellos. Porque, ¿no es posible que quizá los equivocados seamos nosotros? Sin duda, es importante que el Movimiento tienda a dotarse de estructuras estables, y que antes o después aspire a conquistar el poder político a través de las elecciones, especialmente si el PSOE se ve inmerso en un proceso acelerado de descomposición, escenario en absoluto descartable (y la tremendamente interesante iniciativa Asamblea por el Senado en la Región de Murcia puede ser un modelo pionero en este sentido). Pero no es aconsejable insistir más de lo preciso en ello, entre otras razones porque no son objetivos que estén fuera de la agenda de algunos de los actores más destacados del 15-M, en especial de DRY. Es bueno que el Movimiento se desarrolle a su propio ritmo, que madure según se desarrollen los acontecimientos. Nosotros podemos apoyarlo en el sentido que consideremos más correcto, pero sin terquedad, con respeto.

Otro tanto cabe decir de la política de alianzas y de la necesidad de dotarse de un programa o una agenda más concretos. Siendo sinceros, el 15-M, y en especial DRY, se ha demostrado mucho más coherente y sensato que muchos partidos políticos con presencia en el parlamento. Hay que recordar uno de los lemas más hermosos emanados de las jornadas de movilización de mayo: "vamos despacio, porque queremos llegar lejos". Toda una declaración de intenciones y un desafío a estos tiempos desbocados que nos ha tocado vivir. Es verdad, no tenemos todo el tiempo del mundo. La situación es crítica, urgente, requiere una intervención decidida ante el que más que probable colapso financiero, y quizá sistémico. Pero de nada servirá precipitarnos, pecar de impaciencia. Equilibrio, compañeros.

Por último, la cuestión de las siglas y las banderas no debería suponer un problema para ATTAC. Nuestra única bandera ha sido siempre nuestras ideas y propuestas. Hacemos gala de admitir en nuestro seno a cualquiera que concuerde con ellas. No entendemos entonces por qué tiene que ser un problema que el 15-M haga lo mismo. Para el 15-M, el procurar mantener todo lo que se pueda una alianza ciudadana tan amplia como sea posible es un principio estratégico de primer orden. ¿Hasta qué punto son las siglas o las banderas importantes, lo son tanto como para alienar a potenciales aliados?, ¿acaso no aceptamos como compañeros de viaje a quienes no acepten una determinada bandera , símbolo o palabra aunque estén de acuerdo con lo que estos representan?, ¿y si existen aglutinantes más poderosos que los tradicionales? Puede que el Movimiento 15-M esté siendo demasiado exigente en este sentido, pero lo que es seguro es que en estos momentos, esta es la menor de nuestras preocupaciones.

Jose Antonio Cerrillo Vidal - ATTAC Sevilla
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

miércoles, 17 de agosto de 2011

Novedades desde Puerta del Sol


El Grupo de Trabajo de Economía se suma a la iniciativa estadounidense "Occupy Wall Street"

El Grupo de Trabajo de Economía de Sol se suma a la iniciativa “OCCUPY WALL STREET”, promovida por distintas asociaciones y movimientos de Estados Unidos que han decidido acampar frente a la Bolsa de Nueva York el 17 de septiembre con el objetivo de demandar una economía al servicio de las personas, la regulación de los mercados financieros, la limitación de su influencia sobre la vida política, la creación de una banca pública y un reparto equitativo y justo de la riqueza
Asimismo, convocamos a los ciudadanos y ciudadanas a concentrarse frente a la Bolsa de Madrid el 17 de septiembre, jornada en la que debatiremos sobre aquellos y aquellas que hundieron la economía, que son los mismos y las mismas que hoy apuestan contra nuestro futuro y demandan importantes recortes sociales. Recortes que no sólo ralentizan de forma dramática la recuperación económica, sino que también condenan a la mayoría de los ciudadanos y las ciudadanas a tener peores colegios, peores hospitales, peores pensiones para nuestros mayores, peores infraestructuras, condicionando así el porvenir de futuras generaciones.
Aclaramos, además, que existe un doble motivo para la realización de este evento en un sábado: porque queremos acompañar a nuestros compañeros y compañeras estadounidenses, que comenzarán ese día su acampada, y porque consideramos que es importante que pueda asistir el mayor número posible de personas, ya que durante dicha jornada organizaremos un foro con charlas de expertos y debates para presentar, además de nuestra denuncia, las posibles alternativas a esta situación.
Fecha: 17 de septiembre
Hora: 12:00 – 00:00
Lugar: Bolsa de Madrid (Plaza de la Lealtad, junto al Paseo del Prado y la Plaza de Neptuno)

Rebelión


ESPAÑA


Incidentes durante una marcha contra la visita de Benedicto XVI

Más de 10 mil policías reprimieron a miles de manifestantes que junto con los "indignados" se movilizaron en el centro de Madrid para repudiar el uso de fondos públicos en la financiación de la visita del papa Benedicto XVI, quien a partir de mañana asistirá a la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) en la capital española. "De mis impuestos, al papa cero", fue el lema principal de la manifestación.
Convocados por más de un centenar de asociaciones laicas, cristianas progresistas, ateas, de izquierda y de homosexuales, además del llamado movimiento de los "indignados", que desde el pasado mayo exige cambios políticos y sociales en el país, los manifestantes recorrieron el centro de Madrid con lemas como "Dios sí, Iglesia no", "No con mis impuestos" o "Esta no es la juventud del Papa", en referencia a la consigna "ésta es la juventud del Papa" que suelen corear los peregrinos de la JMJ.
A su vez, los organizadores de la JMJ sostienen que el evento para el que se prevé la participación de hasta un millón y medio de jóvenes de 193 países tendrá un precio de unos 50 millones de euros, financiados con las inscripciones de los peregrinos y donaciones de patrocinadores. Asimismo, según los convocantes de la protesta, las administraciones estatal, regional y local han gastado unos 100 millones de euros en las JMJ y la visita del Papa en seguridad, alojamientos gratuitos en colegios y polideportivos públicos, y la creación de un pase de subte rebajado.

Página/12 17.08.2011: http://www.pagina12.com.ar/diario/ultimas/20-174720-2011-08-17.html

miércoles, 3 de agosto de 2011

Los indignados siguen en marcha




Por segundo día consecutivo, tras el desalojo del acampe que mantenían los indignados en la plaza de Puerta del Sol, miles de jóvenes españoles se movilizaron desde la céntrica estación de Atocha hasta la plaza que fue epicentro del 15-M con la intención de recuperarla, pero se encontraron con fuerte operativo policial. "Hoy el Sol brilla más que nunca", rezaba la pancarta que encabezó la marcha. En otros puntos del país, como Barcelona, Valencia y Palma, también se celebraron asambleas y protestas de solidaridad con los madrileños.
"De norte a sur, de este a oeste, la lucha sigue cueste lo que cueste", gritaban los manifestantes durante su marcha, que comenzó en la Plaza de Atocha con la idea de llegar hasta la Puerta del Sol. En las pancartas podían leerse mensajes como "Demócrata, ¡no te calles! Toma la calle", "libertad de expresión", "un papa pagado, bendice a robados" o "En Valencia y Madrid, con el papa abusos mil".
Madrid se prepara para la visita del papa Benedicto XVI, entre los días 18 y 21 de este mes, con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), y los "indignados" aseguran que la acción policial se debe a ese acontecimiento. "La única razón es que viene el Papa. Quieren que todo esté limpio", denunciaron ayer tras el desalojo del "puesto de información" que los integrantes del 15-M mantenían en la plaza céntrica de Madrid.
La movilización de esta tarde se organizó a partir de una asamblea, en la que participaron unos 200 indignados, en otro plaza de la capital española, y desde allí se divulgó la decisión por las redes sociales. Tras media hora, eran mil los jóvenes que se movilizaban hacia la Puerta del Sol por el Paseo del Prado, con un nuevo pedido de "¡huelga general ya!".

martes, 2 de agosto de 2011

Pasaporte para el Sol



David Antona González
Rebelión

Hoy martes, 2 de agosto, una amiga me llama desde las inmediaciones de SOL, inquieta y preocupada. Como si en vez de haber intentado acceder a la famosa pastelería La Mallorquina, donde tenía cita con una amiga, se hubiese propuesto poco menos que saltar por encima del famoso muro de Berlín.
Mi joven amiga no es ni tuerta, ni negra, ni judía como el cantante norteamericano Sammy Davis Junior que, pese a su celebridad, sufrió en varias ocasiones las consecuencias de esa extraña acumulación de handicaps. Es una joven y atractiva profesora, cuyo aspecto exterior no puede llamar en principio la atención de un policía en misión anti-15M.

Pero hoy, la Puerta del Sol se había convertido en una auténtica ratonera, prohibida no solo a los miembros de ese movimiento que querían protestar por los luctuosos sucesos, desalojos y persecuciones del día anterior, sino a los viandantes que, como cada día, acuden al centro de una ciudad que cierto escritor calificó un día de "poblachón manchego". Poblachón que ha conservado esa costumbre pueblerina y añeja de darse cita en el corazón mismo del la ciudad.
La fascinación que ejerce el famoso Punto cero localizado en SOL sobre los indignados y los simples ciudadanos de a pie es tal, que a la vista de las concentraciones y algaradas del día anterior, las autoridades creyeron conveniente prohibir su acceso. Desplegando hoy nada menos que 50 furgones de policía para defender tan codiciada plaza.
El ciudadano de a pie, inquieto a la vez por sus problemas personales y por la avalancha de noticias catastróficas que vehiculan los medios de comunicación, se habrá hecho seguramente la siguiente pregunta: ¿Es realmente necesario desplegar un dispositivo tan imponente (y costoso) para defender una plaza y un punto cero, por fuerte que sea su simbolismo y su carácter emblemático? Al parecer sí lo es. Con el riesgo de que el cordón policial (más bien cordón sanitario) que rodeaba esta noche la plaza, convierta SOL en una especie de lazareto, un espacio maldito al que solo podrán acercarse, debidamente descontaminados, los responsables que tomaron tal decisión.
Ante la situación creada por estas medidas (agravadas por la decisión de impedir la parada de los trenes en este importante nudo de comunicaciones de la capital), los especialistas en crisis urbanas y movimientos urbanos, han llegado a avanzar la hipótesis de si las instituciones y hasta la propia policía no podrían estar "infiltradas", Con un resultado inverso al que parecen perseguir estas medidas: la radicalización del movimiento en vez de su apaciguación y su integración progresiva en el sistema que afirman querer cambiar (a imagen y semejanza de los sindicatos mayoritarios).
La pregunta que todos nos podemos hacer es la siguiente: ¿quien están infiltrando a quién? Quién ha decidido tomar medidas como las de atravesar coches de la policía en las calles de acceso a SOL, pedir la documentación a los paseantes e impedirles el acceso a esta plaza "en función del aspecto y de la ropa" y de su presumible aspecto de "indignados".
Concluimos con un interrogante: ¿está preparada nuestra policía para lograr, de un simple vistazo, distinguir a un indignado de otro que no lo es? Y pueden pedir la documentación, en este mismo instante, al millar de manifestantes que se han dirigido hacia Cibeles y otros puntos del Centro como Callao. Sin contar los grupos de indignados que ocupaban hacia esa hora, las nueve de la noche, la calle Carretas, la calle Mayor, etc.
No se puede descartar, ante tamaño falta de tacto de las autoridades y ese renacimiento de la capacidad de movilización del 15M, que sea necesario tomar medidas más drásticas: o resignarse a devolver el punto cero de la Puerta del Sol, simbólicamente, a los indignados o instituir un pasaporte para tener acceso a SOL.
Y no hay tampoco que descartar que los propios comerciantes, anteriormente hostiles a ese movimiento, acaben pidiendo a la policía que deje circular libremente por SOL y aledaños a los indignados: ciertos días de la semana, durante las horas de apertura de sus establecimientos. Como garantía de que el pueblo madrileño pueda de nuevo disfrutar de la animación tradicional de esa Plaza, fraternice con los indignados y pueda acceder libremente, si tal es su deseo, a la Mallorquina, al Corte Inglés y al Abuelo. Entre otros.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

Para más info sobre el movimiento alrededor de Puerta del Sol en Madrid, ingresa a: http://madrid.tomalaplaza.net/tv/

miércoles, 27 de julio de 2011

La lucha continúa...

Microsociología de la marcha Norte del 15 M


“De Norte a Sur de Este a Oeste la lucha sigue cueste lo que cueste”

Ángeles Diez

Rebelión

“De Norte a Sur de Este a Oeste la lucha sigue cueste lo que cueste” cantaba la marcha norte del 15 M al aproximarse al punto de encuentro con la Asamblea del barrio del Pilar. Arriba del parque, la gente del barrio estaba nerviosa, llevaban una hora esperando, traían comida, unas mesas, agua, paracetamol, pastillas para el estreñimiento, crema para los pies… todo lo que los miembros de la columna norte habían pedido por teléfono. Llevaban días hablándose, presentándose por el twiter, contándose los sucesos del camino, los pueblos por los que pasaban, los recibimientos, los deseos de llegar a Madrid, el cansancio... y la ilusión.
De Norte a Sur de Este a Oste… replicaban los vecinos desde la loma del Parque Norte. A lo lejos se divisaba un grupo que aceleraba el paso, nadie pudo esperar, empezaron todos a correr, se seguía cantando como quien intercambia besos en la distancia. Todos se abrazaron y se lloró de alegría. Por fin, los mensajes se hacían cuerpo.

Al poco fueron subiendo la loma más vecinos. Algunos con mochilas, otros con bolsas de plástico del super. Mari y su marido subían una nevera. Los de la comisión de infraestructuras dijeron en la Asamblea pasada que los compañeros de las marchas estaban cansados de bocadillos así que una vecina había preparado croquetas caseras, otra una olla con macarrones. Gerardo cuenta que en el super llenaron un carro con más de 100 cervezas y que la cajera les miró raro pero que decidió no contarlas. Gerardo se ríe y dice “eran más de cien pero seguro no le pagan por contarlas”. Gerardo anda y se mueve con dificultad porque tiene una discapacidad pero no se pierde una.

Nidia, Israel, Samuel, vienen de la Rioja. Nidia está en paro. Es profesora y ha caminado con su hermano Israel parte del trayecto. Sabe que en la Rioja les espera lo mismo que ya tenemos en Madrid: recortes, despidos, elevación del ratio alumno-profesor, desaparición de las tutorías, de los profesores de refuerzo, precarización laboral, aumento de la contratación privada en los servicios, aumento de los concertados, más fondos públicos para la privada y menos para la pública. - “Mis padres están desesperados con sus dos hijos en el 15 M, y ahora de marcha, pero ¿qué mejor cosa voy a hacer que luchar por cambiar la situación en la que vivo?” “¡que busque trabajo, imagínate, si llevo un año en paro buscando! Yo les digo que tengo mucha suerte, que todo esto me ha pillado en paro y he podido venir a la marcha, a luchar por cambiar este sistema que jamás me dará un trabajo digno”. Samuel, otro riojano bromea cuando le pregunto de donde viene: - “De la ciudad que rima con vagina” -¿cómo?- “De ¡Logroño hombre!, era por si me hacías el chiste”. Los compañeros bromean con él y le llaman “Sr. Empresario”. - ¿Eres empresario de veras? – “No, que va. Es que el periódico Público me entrevistó de camino, por lo de mis ampollas –ríe-, les dije que era autónomo en paro y han escrito que soy empresario.

Me cuentan la historia de Aldelatif -una especie de encuentro cósmico o de confluencia inexplicable-. Está harto de entrevistas pero cuando le dicen que soy del barrio me abraza: - “Qué quieres que te cuente?”. – Me han dicho que eres argelino, un hombre del campo, que llevas 7 años en la Rioja y que te has hecho todo el camino andando con la columna norte del movimiento;- “sí, soy argelino de origen pero he vivido 25 años en Túnez y después me marché al norte de este país”. -¿Cómo es que dejaste Túnez? ¿y cómo ves lo que ha pasado allí? -“Me marché porque allí no pasaba nada y no parecía que fuera a pasar. Yo sabía que en algún lugar tenía que ocurrir algo. He tenido la suerte de estar en este país. En realidad el movimiento se unió a mi porque yo ya estaba caminando hacía tiempo”.

Aldelatif es un peregrino laico, una especie de visionario. Ha hecho una pancarta reivindicando el “factor humano”. Dice que algunos de sus compañeros no entienden, que no llevarán su pancarta pero que otros sí. Cuenta que sus compañeros son maravillosos aunque son bastante cabezotas. En realidad, su encuentro con el 15M no es muy diferente del encuentro de mis vecinas amas de casa con los jóvenes caminantes que de Bilbao, Vizcaya, Cantabria, Navarra, Burgos, Soria… han recorrido kilómetros, han visto cosas que nosotros no podíamos imaginar que estuvieran pasando en este país y nos las han contado: en Otxandio, querían construir una desaladora y el pueblo no estaba de acuerdo, desde hace dos años tienen una asamblea vinculante, el pueblo decide y el ayuntamiento acata. En Belorado, un pueblo de Burgos, cuando llegaron había convocado en consejo a todos los vecinos en el teatro del pueblo para consulta y petición de propuestas para tratar un problema municipal urgente, presenciaron un ejercicio de civismo increíble, el alcalde sólo actuaba de moderador. En Soria, en San Leonardo de Yagüe, van a cerrar la empresa emblemática de puertas “Norma”, están siendo víctimas del capitalismo. La comarca de Soria está sentenciada. Cuenta otro de nuestros caminantes vascos que ante el desastre de la política en algunos pueblos de menos de 100 vecinos –no está seguro del número- se están recuperando los Consejos, que él no sabía que eso era posible.

Algunos de mis vecinos no comparten la forma de vestir, incluso algunos hábitos de estos caminantes, pero valoran que sean respetuosos, que pregunten, que escuchen. Todos ejercitan la paciencia. Dice un personaje de una novela de B. Copegui: “lo contrario de hablar no es escuchar, es esperar”. Esperar obliga a escuchar.

Alrededor de la noche del cálido Madrid, entre los árboles del Parque norte, hace fresco. Nuestros caminantes nos ofrecen sus chaquetas. Un matrimonio de vecinos jubilados se han traído la silla de tijera, ya no tienen el cuerpo para tanto –dicen-. Nosotros abrimos el corro y continuamos la charla. Hay alguna farola pero los árboles difuminan su luz. Estamos en un bosque. Los relatos chisporrotean. Sólo las cuatro torres, igual de soberbias que de impotentes nos recuerdan que en realidad estamos en una entraña de la bestia.

Le pregunto a Nidia si todos han hecho todo el recorrido a pie. Me dice que no, que el recorrido completo de la columna norte han sido entre 40 y 50 personas, no lo tiene muy claro, a nuestro barrio llegaron unos 70. Las personas se les sumaban por tramos, caminaban con ellos, incluso pasaban la noche. Luego marchaban a trabajar. Me cuenta la historia de Ángel. Un chico rubio con el pelo muy rizado, flaco y pensativo, que está en otro corro conversando: -“Él se unió a nosotros cuando al llegar a su pueblo organizamos una asamblea por la tarde. Cada vez que parábamos a hacer noche en algún sitio, organizábamos una Asamblea del 15 M. Quería unirse pero quería que se hicieran asambleas en su pueblo porque no había. Se quedó hasta que dejó todo preparado para que los vecinos se reunieran a debatir todas las semanas, se cogió el coche, nos contactó de nuevo y se unió a nuestra marcha”. Me cuenta que hay una chica canadiense que vive en Logroño que también se les ha unido.

El sábado por la mañana el campamento se desperezó a la voz de ¡churroooooooos! Los chicos de la comisión de infraestructuras del barrio no querían que a los compañeros les faltara de nada. Se convocó una Asamblea que acabó enredada con los lemas de la pancarta para la llegada a Sol por la tarde. Después de la difícil decisión entre “15 M o barbarie” ó “Somos como el viento del norte, imposible de derrotar”, surgió el problema idiomático: habrá que ponerlo en vasco, también en cántabro ¿no? Todos reconocían ser muy cabezotas ¡para eso eran del norte! Al final, quien resolvió el problema fue la hora de comer y las viandas que mis vecinas ya habían extendido en las mesas.

Por la tarde, alrededor de las 5:30 ya se había levantado el campamento. Dice una de mis vecinas que ella se tuvo que quedar con su marido a ayudar a un pobre chico que se quedó encargado de recoger los trastos de los compañeros para meterlos en el coche de apoyo. - “¡cómo se nota que tú eres hijo de obreros! Los demás han salido para Sol, han dejado todo regado (toallas, ropa tendida, mochilas…) y tú aquí recogiendo”. En Plaza de Castilla, al lado de los juzgados, más de 200 personas esperaban a la columna. De nuevo se repitió el encuentro, las carreras, los abrazos, los saltos de alegría. Todos comenzamos a bajar la Castellana. En el camino se fueron uniendo vecinos y a los pocos metros los cánticos invitaban a “tomar la castellana”. Así se hizo.

Nidia, la profesora riojana, me contaba que no le gusta que la llamen indignada: -“hace dos meses estaba indignada, más bien cabreada, pero ahora estoy ilusionada”. En el trayecto, un compañero del barrio me presentó, a unos amigos asturianos que se habían sumado a nuestra columna. Ángel, se había traído a toda la familia desde Oviedo. No había caminado pero era muy activo en las asambleas de su ciudad. Me dijo que era un militante de toda la vida pero que sus hijas eran apáticas y desinteresadas, sin embargo, gracias al movimiento había conseguido implicarlas. Allí estaban, con él, recorriendo la Castellana y coreando “lo llaman democracia y no lo es”, o “ahí está la cueva de Alí baba” –cuando pasábamos por las torres de los bancos-. Piensa que se está produciendo un cambio de conciencia, que llevaba mucho tiempo esperándolo. Ángel es aparejador.

Salimos de la Castellana hacia Almagro, luego Alonso Martínez, tomamos Fuencarral, ya éramos varios miles. Al conectar con La Gran Vía hubo una sentada en el edificio de Telefónica. En la mente de todos el ERE (Expediente de regulación de empleo), los 6000 despidos, la precarización de los nuevos contratos y sus grandes beneficios. Los lemas se entremezclan, como las personas del movimiento, y cada vez son más anticapitalistas. Quizá por eso los medios y los sociólogos se afanan afirmando que el movimiento pretende "revisar el sistema", o sólo reformarlo.

Esperamos en la calle Montera hasta que nos comunicaron que las otras marchas ya estaban entrando en Sol. Nuestros caminantes encabezaron la entrada, corriendo y cantando: “el pueblo unido jamás será vencido”, “de norte a sur, de este a oeste….”

Nos sentamos en una plaza a rebosar de humanidad, de ganas de estar juntos, o como dice Nidia, de ilusión. En la asamblea se fueron completando los relatos. Apenas fragmentos del puzzle que es este país y para el que no tenemos un foto de referencia. Solo el poder tiene esa imagen completa, forma parte de su fuerza para doblegarnos. Entre todos, desde los barrios, los pueblos y las ciudades estamos recomponiendo esa imagen. La columna Sur nos habló de la devastación del campo, del retorno a los pueblos abandonados, de la lucha por la soberanía alimentaria. También nos hablaron de la implantación de los transgénicos. Del noroeste nos contaron sobre la contaminación de valles y montañas, de los ingentes gastos en infraestructuras que sólo benefician a las constructoras… En Cantabria se han vendido varios valles a una empresa estadounidense para extraer un gas que seguramente contaminará todo.

Voces roncas, pies hinchados, cansancio, pero también nuevas redes, conexiones, encuentros, nuevos compañeros. Las marchas han abierto un camino en la voluntad de todos: seguir caminando.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

miércoles, 15 de junio de 2011

Y en Barcelona, siguen los indignados

Crónica
Desde las alturas y votando recortes sociales



Escribo a las 7:30 de la mañana de este miércoles 15 de junio, 34 años después de aquel otro 15-J que permitió la transición controlada hacia la Monarquía borbónica y la consolidación de los grupos oligárquicos españoles. La Inmaculada transición para entendernos. El Ayuntamiento de Barcelona, el actual, el dirigido por el PSC (el nuevo no se ha constituido por una impugnación del PP), y la conselleria de Interior de la Generalitat decidieron al unísono y entendiéndose a las mil maravillas cerrar ayer tarde el Parque de la Ciutadella de Barcelona, donde está ubicado el Parlament de Catalunya. Desde las 18 horas. No recuerdo, creo que la memoria no me traiciona en este caso, que se haya obrado nunca así.
Los indignados y las numerosas gentes que les apoyan fuimos a las entradas del parque a media tarde. Hacia las 9:30 empezó una asamblea en la entrada de la estación de Francia. Unas dos mil personas. No puedo explicar con detalle el contenido. Tuve que irme poco después. Se trataba de organizar la protesta del día siguiente, “impidiendo” la entrada de los parlamentarios que hoy van a apoyar los nuevos presupuestos de la Generalitat con todos los recortes anunciados y con los votos de CiU y el PP. Se habló de colocar colchones y rejas “impidiendo” la entada de los parlamentarios.
Esta mañana las autoridades han cerrado el metro de la estación de Ciutadella.
Se sabe en estos momentos que la policía catalana, els Mossos, han dispersado a los grupos y que han usado balas de goma. Unos Mossos, sin placa de identificación, exigiendo la identificación de los concentrados. El portavoz hooligang del gobierno catalán, Francesc Homs, ha justificado la medida y ha amenazado de paso: si hay que intervenir se intervendrá. Nadie les va a impedir ejerce su trabajo de políticos, son representantes del pueblo. No dice, desde luego, que el partido que ganó las elecciones sin mayoría absoluta, CiU, no dice ni en una sola página de su programa que deseaban situar la educación, la sanidad pública y otros servicios sociales en la cuneta de los objetos inservibles.
¿Sigue habiendo motivos para la indignación y la rebeldía? Más que nunca. Hay que seguir apoyando. Lo del 19 de junio tiene que ser sonado. Lo más grande que hayamos visto nunca. ¡Adelante, a pasearnos a cuerpo!
Actualización 10.30 h. Entrada dels diputats al Parlament por las alturas
Los Mossos d'Esquadra, sin identidicación como sería su obligación, después de pasar, ellos sí, toda la noche en el parque de la Ciutadella, han logrado abrir una vía de acceso tras la acampada nocturna que ha bloqueado la entrada al Parlament donde se debatían los presupuestos de los recortes. Con estos o parecidos términos abría Público su información a las 10 de la mañana [1]. Un pelín exageradamente: “han logrado abrir una vía de acceso” suena a toma del Parlament por parte de los indignados. Nada de eso por ahora. Eso sí, a primera hora de la mañana se han producido algunas “cargas policiales”. Es decir, han dado estopa. Como en los viejos tiempos. Tal como eran, tal como son. La entrada de cada diputado/a ha ido acompañada de razonables consignas y vindicaciones. 'No nos representáis' es una de ellas. Se ha vuelto a reclamar, con más motivos si cabe, la dimisión del conseller de Interior, el inefable Felip Puig. ¡Una joya de la corona! El president de la Generalitat, Artur Mas, ha llegado al Parlament en helicóptero. Como lo están leyendo. Como en las pelis americanas de generación de diversión idiotizante.
Según una informción de Europa Press que recoge Público, un grupo de personas han rociado con spray rojo la nunca de Joan Boada, de ICV-EUiA, el que fuera ex secretario general de la Consellería de Interior en la pasada legislatura, aquella conselleria que se lució hasta el vómito con en las actuaciones de los Mossos contra los manifestantes anti-Bolonia. También Joan Herrera, secretario general de ICV, ha sido increpado e incluso, comenta Público en tono de crítica indignada, le han llegado a lanzar una piel de plátano. Otros diputados han sido rociados son spray. También ha sido pintada la gabardina de la ex consejera, Montserrat Tura, con una cruz negra. Estos han sido todos los crímenes cometidos por los indignados hasta el momento. ¿Hay motivos para indignarse ad nauseam? ¿Peor imposible? ¿Han alterado antidemocráticamente el funcionamiento democrático de las muy democráticas instituciones pobladas por políticos como Ernest Maragall, cuyo desprecio por los manifestantes merece ser retenido en nuestra mente indignada, que llevan años y años viviendo de un oficio que consiste básicamente, en la mayor parte de los casos, en actuar al dictado de los grandes poderes y de los intereses privilegiados arrojando a la cuneta generaciones de jóvenes y no tan jóvenes trabajadores?
Tura, es marca de la casa, basta con que piensen en sus actuaciones siendo consellera de Interior y Justicia, ha declarado, dictando las lecciones a las que nos tiene acostumbrados, que si el movimiento quiere ganar prestigio "no se puede basar en el spray y marcar a las personas como si fueran dianas". ¿Cómo si fueran dianas? ¿A qué les suena? ¿Con qué parte de nuestro inconsciente está jugando la ex consellera? No se ha quedado aquí: esas actuaciones le recuerdan las formas que utilizaban los regímenes autoritarios que "marcaban a los diferentes". Ni más ni menos, la mesura no rima con Tura. ¿Cabe comparar la letra A con la integral del logaritmo neperiano del cuadrado de la raíz cuarta de x? Eso es lo que ha hecho la ex consellera. Como la cara puede adquirir tonalidades de cemento y seguir como si tal cosa, Tura, la ex consellera, ha asegurado que puede compartir la lucha de los indigandos “contra la economía especulativa y por una sociedad más justa”, pero no que desde determinadas prácticas. ¿La lucha contra la economía especulativa y por una sociedad más justa? ¿Hemos leído bien? ¿Me pueden dar alguna lista, una entrada tan sólo, de las iniciativas que ha tenido Tura en décadas de intervención institucional en pro de esas finalidades?
Los grupos parlamentarios, no sé si todos ellos, han reclamado a los indignados que respeten el derecho de los diputados de poder realizar su trabajo en la cámara catalana en una jornada tan trascendental como la del debate de los Presupuestos de los recortes. Si bien todos, según parece, han coincidido en que las protestas de este colectivo son "legítimas". ¿Y esto cómo se come? Que me dejen recortar partidas sociales sustantivas de los Presupuestos pero la propuesta contra esa actuación, la que ellos msimos emprenden, es legítima. ¿Y cómo se cuece ese huevo ovalado en días de eclipse lunar?
Item más. La portavoz adjunta del PSC en el Parlament, Laia Bonet, ha asegurado, y lo ha dicho con la máxima firmeza, que su partido coincide con los "motivos" de los indignados. ¿No se marean? ¿Que el PSC coincide con los motivos esgrimidos por los indignados para levantarse y luchar por temas básicos, esenciales? ¿Se puede afirmar eso sin estarllar en la cabeza una contradicción de mil toneladas con explosivos mortíferos?
El argumento de ICV-EUiA es tan “exquisito” como algunos de sus portavoces: si el colectivo indignado tiene "todo el derecho" a expresar su rechazo, su partido -que no es partido sino una coaliación de partidos, pero está claro que EUIA no cuenta ni un quark extraviado- también lo tiene a la hora de defender su enmienda a la totalidad a los Presupuestos en la cámara. ¡Vaya por Dios! ¡Qué razonable! ¡Qué exquisitez académica! Pero, ¿se enteran de algo? ¿No se les ha ocurrido que acaso en esta ocasión tocaba tener un gesto de rebeldía, de heterodoxia política, como no entrar en la cámara o abandonarla? ¿No se han parado a pensar el rechazo que produce en este movimiento netamente politizado toda la clase política, toda ella, casi sin excepción?
El presidente del grupo municipal del PP y concejal electo, Alberto Fernández Díaz, ese con quien Xavier Trias, cogido de la mano, será alcalde de Barcelona, había pedido por la mañana el desalojo "inmediato" de la plaza de Catalunya y que los Mossos d'Esquadra y la Guardia Urbana impidieran acampadas en otros barrios de la ciudad y en el Parque de la Ciutadella. La extrema derecha catalana y los sectores sociales que representan tiene esa concepción del mundo. Nada nuevo en su historia. Ahora, si cabe, con mayor franqueza, como cuando lanzaban vítores de alegría al ser asesinados represaliados antifranquistas, como el abuelo del que suscribe, en el Camp de la Bota en 1939, acabada su incivil guerra.
"Ser realista es ser anticapitalista", "Ni recortes, ni fronteras", " Políticos recortaros vuestros sueldos" han sido algunos de los lemas que se han oído a lo largo de las últimas horas en la protesta ante el Parlament. Hubieran podido añadirse otras consignas: “Uno de los mayores escándalos: los sueldos de los ejecutivos”, “No es la crisis, es el capitalismo”, “El capitalismo no es un humanismo”, “El neoliberalismo causa crímenes contra la Humanidad”, “Los banqueros deben ser, en beneficio de la Humanidad, una especie en extinción” y así siguiendo, pero ¿tienen algún punto crítico sobre la racionalidad de las vindicaciones de los indignados. ¿No están ustedes también indignados? ¡Carguen baterías para el príoximo 19 de junio! ¡A tomar las calles!
Nota:
[1] http://www.publico.es/espana/381955/los-diputados-entran-al-parlament-ante-las-protestas-de-los-indignados

miércoles, 8 de junio de 2011

El movimiento 15-M ya no está en la puerta del Sol





El domingo día 29 a las 12:30 p.m. todavía la república libre de sol se debatía sobre la continuidad o no del campamento en la Plaza. Por supuesto, nadie cuestionaba la continuidad del movimiento. Pero lo que parecía ser una cuestión simple, tomar una decisión sobre un aspecto concreto y casi colateral, se convertía en un revulsivo que hacía aflorar las fragilidades y la potencialidad transformadora del movimiento. Los medios de comunicación masivos y sus dueños entraron en estado de sock: "¿pero cómo es posible que no se tome una decisión?" Se veían obligados a construir una noticia con mimbres desconocidos. Durante la tercera semana de ocupación de la plaza, televisiones, radios, periódicos.. han recorrido el campamento desesperados, suplicando que, a “título individual”, los participantes en las Comisiones y Grupos de trabajo declararan que, a título individual –insistían-, “no se está de acuerdo con la continuidad de la acampada”. Los medios tienen claro, igual que la clase política, que algo hay que hacer con todo esto, y ese algo sólo puede ser desmontarlo. Identificar acampada de Sol y movimiento 15-M se inscribe en la estrategia mediática de desmovilización. Simplificación y pacificación aquí son equivalentes. Desmontemos Sol y desmontamos el movimiento. Tan potente ha sido la campaña mediática que casi nos la hemos creído. Para los medios y nuestros gobiernos (locales, autonómicos y nacional) la enfermedad se extiende rápidamente y hay que atajarla. Problema: el uso de la violencia fue contraproducente (la primera acampada de Sol, la acampada de Barcelona), la coacción legal tampoco funcionó (declaración de la Junta Electoral Central sobre el día de reflexión). El poder mide hasta dónde puede llegar y aprende. Rubalcaba: “las fuerzas del orden están para resolver problemas no para crearlos”; el presidente de la Generalitat afirma: “hay 37 mossos d'Esquadra heridos. "¿Se pegaron entre ellos?". En esta nueva fase la estrategia es combinada, integral y sistemática: los medios fraccionan y confunden, las fuerzas del orden se infiltran y se camuflan, detectan las debilidades del movimiento y se las potencia. La principal debilidad detectada: la incapacidad para tomar decisiones sobre la base de un sistema asambleario que busca consensos por unanimidad.
Las preocupaciones mediáticas y policiales han dejado de ser pura estrategia de guerra que el movimiento tenía en cuenta y contrarrestaba con inteligencia y habilidad, y se han convertido en verdaderas victorias del poder –todavía parciales-. Durante esta semana los avances en los barrios, ciudades y pueblos contrastan con el retroceso del punto inicial de la movilización, la puerta del Sol.
El movimiento que surgió de Sol y que se ha extendido como la primavera en la península ha entrado en una nueva fase: su expansión periférica y su ocaso en el centro. En estos momentos la acampada de Sol ha dejado de ser el espacio que ayuda y fortalece el movimiento y se ha transformado en un lastre de su fuerza creativa y potencia transformadora. Sin embargo, aunque el problema lo localicemos en el campamento del Sol, la realidad es que el verdadero problema está en la incapacidad para tomar decisiones de esa parte del movimiento originario que todavía funge como símbolo del resto de las movilizaciones, aunque poco a poco la expansión es ya imparable: como dijera un portavoz gallego en una Asamblea “nosotros empezamos más tarde pero os hemos adelantado”.
Las propuestas de las Comisiones y Grupos de trabajo se han estrellado en la Asamblea General de Sol una y otra vez. En un primer momento, la desesperación que ha embargado a los grupos que han elaborado los consensos de mínimos encontraba una explicación en la necesidad de “reelaborar las propuestas para que todos las entendieran” o “tratar de hacer propuestas de consenso, es decir, todos cedemos algo para construir juntos. Sin embargo, la discusión sobre la permanencia o no en la Plaza ha tenido la virtud de iluminar el fondo de un túnel que tiene dos dimensiones o dos evidencias: se está confundiendo consenso con unanimidad, y la unanimidad sólo es posible cuando los intereses no son irreconciliables. Los ratones han caído en su propia trampa. No decidir es decidir.
Se trata de dos descubrimientos vitales para la continuidad del movimiento y su resolución lo hará más fuerte o lo pondrá a merced de fuerzas que lo acabarán disolviendo. Las dos fortalezas del 15 M están en riesgo: la capacidad para tomar decisiones –el pueblo se representa a si mismo-, y la unidad de acción –no hay luchas sectoriales, la lucha es de todos-.
Es cierto que la plaza de Sol ya no es sino una pequeña parte del movimiento pero el ministro del interior sabe que los símbolos son fortalezas del movimiento. Después de la Asamblea General del domingo 29 en la que los asambleados teníamos que tomar la decisión de desmontar o no el campamento –insisto, no sobre la continuidad del movimiento-, la parálisis en la toma de decisiones que ya se había evidenciado cuando algunos Grupos de Trabajo habían buscado el consenso para sus propuestas, hizo visible que la misma fuerza imparable que propulsó el movimiento, dos semanas después se había convertido en su punto más frágil. Siguiendo una lógica plenamente democrática, inclusiva y basada en la confianza, los allí congregados asumieron el riesgo de continuar la acampada y trabajar en la búsqueda del consenso (unánime). Los mayores esfuerzos han sido los realizados por la Comisión de dinamización de Asambleas que ha pasado horas y horas trabajando para resolver la paradoja de elaborar un protocolo que impida los bloqueos en la toma de decisiones. Un protocolo que a su vez tiene que ser consensuado con las reglas de juego “consensuadas” previamente al inicio del movimiento, todo ello sin amputar una de las partes de la paradoja. Sorprendentemente el espíritu de todos los debates, incluso en situación de bloqueos constantes sobre “cómo debatir”, no ha sido el de excluir a los sujetos recalcitrantes, incluso asumiendo que podría tratarse de infiltrados, individualistas extremos o dogmáticos. El movimiento lucha por tomar decisiones sin que esto suponga el desprendimiento de parte del organismo vivo que ha crecido estos días. El núcleo originario del movimiento 15-M está en un bucle de difícil solución.
Resolverlo desde la maduración y la propia experiencia del movimiento, no como una imposición de los medios ni de los cuerpos policiales, implica asumir que el principal expolio que hemos sufrido durante el franquismo y la transición pactada ha sido el de nuestra capacidad para tomar decisiones.
Una parte importante de los congregados en Sol, la abrumadora mayoría visible, ha descubierto estos días que es necesario contextualizar los procedimientos. Ha descubierto que el consenso es un instrumento que se ha de adecuar a los fines perseguidos, que ha de ser puesto en historia y que puede ser calificado (consenso sin unanimidad). Las asambleas temáticas en las calles, las discusiones en cada rincón y plaza, el diálogo de todas las personas, ha construido un sistema abierto e inclusivo de una potencia nunca vista –para el poder seguramente aterradora-, pero, cual organismo vivo, para seguir creciendo y expandirse no puede sentirse lastrado por lo que sólo es un instrumento, poderoso, pero nunca un fin en sí mismo. La toma de decisiones sin unanimidad en este tipo de sistemas no puede ser confundido con la clásica representación en la que las mayorías se imponen a las minorías. La imposición se corrige con las estructuras horizontales, la rotación de los cargos, la apertura de todos los grupos de trabajo, la transparencia, etc. Prácticas que han sido habituales desde el principio en el 15- M y que son, sin duda, garantía de democracia.
La estrategia el poder tiene fuertes aliados pero los demonios invisibles de la ciudad, las fuerzas democráticas, han sido, cual caja de Pandora, liberadas. Será difícil volver a colocarlas en su sitio, ya ocupan otras plazas, otras calles y otras mentes.
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

jueves, 2 de junio de 2011

La misma estrategia: correr el eje

Correr el eje de la discusión es una maniobra cotidiana ante las protestas: era común en la época de la explosión de los piquetes en Argentina, que los medios fortalecieran eso de "el derecho a transitar libremente" o de "disponer libremente del espacio público". "Hijoeputa! Nos han cagao tanto, que un poco de jaleo y menos ventas no les va dole´!"

miércoles, 1 de junio de 2011

¿Qué hacer? Dilemas del 15-M

¿Cómo avanzamos en el movimiento 15-M?



Jesús Castillo
En lucha / En lluita


Las manifestaciones, acampadas, tribunas y asambleas surgidas a raíz de la llamada de Democracia Real Ya han superado todas las expectativas. Un movimiento que empezó formado fundamentalmente por jóvenes estudiantes, desempleados/as y trabajadores/as precarios ha ido creciendo numéricamente en pocos días de campaña electoral, a la vez que iba ampliando su composición en edades y sectores sociales implicados.

Al mismo tiempo que el movimiento se ha desarrollado, el espíritu del 15-M de democracia real desde abajo se ha consolidado en comisiones y asambleas. A su vez, los debates sobre los objetivos fundamentales continuaban su curso, concretándose en ocho puntos clave: 1) eliminación de los privilegios de la clase política, 2) Contra el desempleo, 3) Derecho a la Vivienda, 4) Servicios públicos de calidad, 5) Control de las entidades bancarias, 6) Fiscalidad, 7) Libertades ciudadanas y democracia participativa, y 8) Reducción del gasto militar. Estos puntos, y sus subapartados, recogen el sentir generalizado del movimiento. Más puntos y contenidos se han generado y profundizado en grandes debates en las distintas campadas. En muchas de ellas se ha considerado que es el propio sistema capitalista la raíz de los problemas a los que nos enfrentamos. En la acción el movimiento seguirá incorporando reivindicaciones, más o menos específicas, de los sectores sociales implicados.

Es el momento de debatir qué caminos tomar para alcanzar algunos de estos objetivos, priorizando algunos respecto a otros, como las primeras piedras que pisemos para cruzar el río contaminado del capitalismo. Piedras, objetivos cumplidos, que sirvan de puntos de apoyo y empuje para seguir adelante. Sin embargo, la prioridad no debe ser, al menos únicamente, modificar la ley electoral, pues sabemos que las soluciones a nuestros problemas no vendrán por modificar el sistema de votación cada cuatro años.

Tan importante como la elección de los objetivos iniciales es debatir y decidir cómo se van a conseguir, siempre manteniendo el asamblearismo y la combatividad. En este camino, creo que hay dos aspectos claves: 1) Continuar extendiendo el movimiento a los barrios y centros de estudio, manteniendo siempre la centralidad de las asambleas generales de ciudad, y 2) Conectar el movimiento 15-M con el movimiento de los y las trabajadoras; llevar la combatividad, la frescura y la democracia radical a los centros de trabajo y que los colectivos de trabajadores en lucha acudan al movimiento a explicar sus situaciones y pedir solidaridad. En este camino, tenemos mucho que aprender de Mayo del 68 y de las revoluciones en marcha en los países árabes que aunaron las revueltas de jóvenes y estudiantes con la fuerza del movimiento de los trabajadores y trabajadoras.

Para transformar este sistema y acabar superándolo, para pasar de la Indignación a la Revolución, debemos ocupar las calles y organizarnos en los puestos de trabajo para que la crisis la paguen los que la han causado, los capitalistas. Solo así podremos empezar a controlar realmente nuestras propias vidas. Desde el movimiento 15-M, debemos apostar desde ya, con los pies en el suelo, por Otra Huelga General.

Con este texto, no pretendo erigirme en paladín del movimiento. Mi intención es contribuir a un debate abierto y honesto en un movimiento el que participamos numerosos activistas sindicales y de organizaciones políticas de la izquierda revolucionaria.

Jesús Castillo es profesor de Ecología en la Universidad de Sevilla, sindicalista del SAT y militante de En lucha.

domingo, 29 de mayo de 2011

Medios, hegemonía, política y capitalismo

La profesión periodística ante las protestas ciudadanas

Maria Lamuedra
Teledetodos


Hace unos meses varios miles de profesores universitarios firmamos un manifiesto para denunciar que las medidas "anticrisis" que estaba adoptando el gobierno eran erróneas. Acordamos elaborar unos materiales multidisciplinares que explicasen lo que estaba pasando, quien había causado la crisis, quienes se estaban aprovechando de ella o por qué la gente parecía anestesiada. Siendo mi ámbito el de la comunicación, elaboré un borrador que quería explicar, gracias a varios conceptos y teorías de la información, por qué los medios estaban ofreciendo sólo una visión de las medidas "anticrisis" y por qué la sociedad parecía haberla aceptado.

En estos días he revisado el texto, teniendo en cuenta los últimos acontecimientos. Quiero compartirlo por si nos ayuda a reflexionar colectivamente en estos momentos que muchos queremos significar como un punto de inflexión hacia la recuperación de los ideales del Estado del Bienestar.

1. ¿Por qué los ciudadanos han parecido creer (hasta hace poco) que sólo había una salida posible?

Imaginemos a un filósofo, fundador del partido comunista italiano, Antonio Gramsci, en una cárcel de los años veinte. Tras el fracaso del comunismo y la victoria del capitalismo se pregunta por qué razones un sistema cómplice, como mínimo, de situaciones sociales injustas puede contar con la apreciación popular de tantos ciudadanos en tantos países del mundo. (O'Donnell, 2007). Imaginemos la Europa de los años 20, las migraciones campo-ciudad, las "masas desarraigadas", las inagotables horas en fábricas, y la alienación que esto provocaba. Todo esto estaba causado por el capitalismo, y sin embargo, esa es la opción que parece haber ganado la batalla a las utopías que movieron y conmovieron a la sociedad de la época. ¿Por qué? se preguntaba Gramsci.

La conclusión a la que llega el autor, a grandes rasgos, es que la posición hegemónica lograda por el capitalismo no se basa en el uso de la fuerza bruta fundamentalmente sino que las clases dirigentes negocian y consiguen el consenso de la sociedad para su proyecto. Este consentimiento social se gana, en parte, mediante la puesta en circulación de discursos que legitiman el sistema a través de la información, la ficción o el humor consumido diariamente por la población, principalmente en los medios de comunicación. Hoy cabe que nos preguntemos lo mismo que Gramsci en los años 20 con respecto a las razones que nos hacen aceptar mayoritariamente unas recetas "anticrisis" que recortan nuestros derechos sociales, y que pensemos: ¿tiene la comunicación mediada algo qué ver? ¿el qué? ¿cómo actúa?, y también: ¿qué posibilidades hay de que sirva para subvertir ese proceso, especialmente desde el 15M?

2. ¿Por qué los medios favorecen las visiones del mundo de las elites político financieras?

a) Desde los años 80 numerosos estudios empíricos han documentado que cuando los periodistas y editores se enfrentan a la tarea de decidir qué es noticia (entre miles de acontecimientos que ocurren cada día), uno de los elementos que más consideran es el status de las fuentes y los protagonistas de los acontecimientos. Por eso, vienen al caso algunas metáforas de teóricos clásicos del Newsmaking: "las noticias son sobre los conocidos, (Gans) o "los medios no pueden representarse como una ventana a la realidad, son más bien una red pensada en la medida de los 'peces gordos'" (Tuchman). Por tanto, gran parte de las noticias tratan sobre cuestiones relativas a los sectores político-económicos de élite y/o están basadas en los testimonios de estos grupos.

b)Esta tendencia se agrava por el preocupante estado de la profesión periodística, algo sobre lo que están de acuerdo la gran mayoría de asociaciones de periodistas del mundo. Algunas de las causas de esta situación son las siguientes:

- Expansión del número de medios de comunicación y soportes, al tiempo que el número de periodistas en activo se mantiene o incluso decrece.

- Precariedad de las condiciones laborales de los periodistas. Esto en España produce a su vez, una gran tasa de abandono de la profesión, por lo que los periodistas son cada vez más jóvenes y están más desmotivados.

- Multiplicación de gabinetes de prensa de empresas, instituciones económicas y políticas con personal muy cualificado y que elabora material de gran calidad, para argumentar la postura de cada entidad particular.

Estos tres condicionantes dibujan unas redacciones en las que los periodistas, cada vez más jóvenes, inexpertos y desmotivados, apenas tienen tiempo para elaborar informaciones propias, y se surten fundamentalmente del material que les llega a la redacción proveniente de los gabinetes de prensa, lo cual excluye una vez más, la visión de todos los sectores sociales que no tienen capacidad económica y organizativa para disponer de un gabinete de prensa lo suficientemente influyente.

c) Los medios cada vez se concentran en menos manos, y con gran dependencia económica de los bancos. El sistema de medios españoles es el que permite mayor concentración de nuestro entorno, y los cambios regulatorios introducidos en 2009 por el actual gobierno intensifican esta tendencia. De hecho como resultado, se han producido la fusión de Antena 3 y La Sexta, por una parte y Telecinco y Cuatro, por otra. Esta segunda unión, por ejemplo, pone en relación los intereses del imperio mediático propiedad de Berlusconi, MEDIASET, y de PRISA, que a su vez debe 5.000 millones de Euros al Banco Santander.

d) La relación entre bancos y medios de comunicación es cada vez más estrecha: el mercadeo financiero ahora también es parte de la actividad empresarial de los medios de comunicación, hay actores de la globalización financiera (banca de inversión) que han entrado en la estructura de propiedad de los grandes grupos de comunicación, y en los consejos de administración de los medios se sientan representantes de la banca. Además, se ha producido un endeudamiento progresivo y sin precedentes de los medios con respecto de la banca (Almirón, 2010).

Como resultado, si tradicionalmente los sectores más poderosos han tenido un protagonismo muy privilegiado en los medios, hoy esto ocurre en aún mayor medida porque los periodistas gozan de menos tiempo, motivación y experiencia para contrastar y registrar voces alternativas. Según el Informe sobre la Profesión Periodística en España (2009)- realizado por la Federación Española de Asociaciones de Prensa (FAPE)- un 83,9% de los periodistas reconocen no contrastan las fuentes lo suficiente.

Por si fuese poco, los periodistas son muy conscientes de los intereses económicos y estratégicos de la empresa para la que trabajan y - su posición laboral es tan precaria que, temerosos, practican la autocensura. Además, según el citado informe el 57.6% de los periodistas encuestados en 2009 manifestaron recibir presiones diariamente en el ejercicio de su labor. Del mismo modo, los 23 directores de medios que contestaron una encuesta de la FAPE convinieron que la que la crisis ha reducido la independencia de los medios frente a las fuentes de financiación. Investigaciones similares realizadas en otros países europeos o en Estados Unidos llegan a conclusiones que indican un camino con un paisaje similar.

3. ¿Por qué el público ha tendido a creer que la única forma de luchar contra la crisis es la que está aplicando el gobierno?

Los medios han ofrecido un mayor espacio a la visión de la crisis que legitima la pérdida de derechos y de poder adquisitivo de la ciudadanía y la tilda de "necesaria e inevitable". Esta es la posición del gobierno, las instituciones europeas, los bancos centrales y el FMI que forman un bloque bastante compacto. El escaso nivel de movilización social contra medidas regresivas como el recorte de pensiones o la reforma laboral parecían sugerir que gran parte de la población no conocía (o no confiaba) en las medidas alternativas que presentaban partidos como Izquierda Unida, los sindicatos o asociaciones como ATTAC.

La Teoría del Agenda Setting demuestra que los medios de comunicación influencian la forma en la que el público organiza su percepción del ambiente (Roberts, 1972). Los medios construyen el marco de referencia desde el que los ciudadanos interpretan los hechos que van sucediendo día a día. Se refiere a esos acontecimientos que aparecen en las noticias y cuyas interpretaciones se van sedimentando en ese marco de referencia, que no es de usar y tirar. Por eso se dice que los mensajes que aparecen en los medios tienen efectos a largo plazo. Si en ese esquema de interpretación preponderan las tesis económicas neoliberales, esas también preponderarán en la opinión pública.

Además, la forma en la que se estructuran las noticias es narrativa, es decir una sucesión de causas que dan lugar a consecuencias en un proceso sin fin. Esto implica que si los que promueven la idea de que los recortes sociales y de derechos son capaces de establecer, mediante los medios, un diagnóstico sobre la crisis que legitime las medidas anunciadas, esta lectura se añadirá al marco de referencia desde el que la población interpreta los acontecimientos.

A veces, las élites políticas y económicas fuerzan ese consenso orquestando campañas mediáticas muy elaboradas en los que aparecen un número de agentes sociales supuestamente diferentes ofreciendo opiniones similares. La población puede terminar dándose cuenta del engaño, pero entonces ya suele ser tarde. Un ejemplo claro de ello es la forma en la que el gobierno de Estados Unidos (y el de sus aliados) mintió sobre la existencia de armas de destrucción masiva en Irak.

Los medios de comunicación nos dictan sobre qué pensar, y aunque no nos dictan directamente qué pensar, cuando ofrecen mayor espacio a unas tesis sobre otras también influyen en cómo pensar. Esto último se acrecienta en temas que están muy alejados del ámbito de la experiencia directa y del conocimiento directo de la mayoría de los ciudadanos, como son precisamente las cuestiones de macroeconomía y de política internacional.

Los medios también ofrecen algún espacio a visiones alternativas sobre la crisis y cómo afrontarla, por ejemplo a sindicatos, Izquierda Unida u otros colectivos. Por ejemplo, los primeros actos de profesores universitarios sobre las medidas "anticrisis" aparecieron en algunos medios de comunicación, pero en proporción, este tipo de visiones siempre aparece como minoritaria.

4. ¿Por qué el público parecía no conocer estas alternativas minoritarias, a pesar de que tienen mayor sintonía con sus intereses?

La teoría de la Espiral del Silencio, que trata el funcionamiento de la opinión pública ofrece una explicación plausible. Fue creada por Noelle-Newman (1982), fundadora del Institut für Demoskopie Allensbash y directora entre 1964 y 1983 del Institut für Publizistik:

Por una parte, los medios (que confieren estatus a aquellos de quienes habla o que aparecen como fuente) contribuyen a crear "un clima de opinión" que se considera mayoritario sobre un tema. Por otra parte, el público tiende a adherirse a las opiniones que considera mayoritarias. En torno al 80% de los ciudadanos cambian de opinión si sienten que la suya no es la mayoritaria (aunque lleven razón). Sólo un 20% se mantiene fiel a sus creencias. Esto ocurre porque los seres humanos deseamos formar parte de la comunidad y detestamos situarnos en los márgenes o estar marginalizados.

Por tanto, si los medios de comunicación presentan como mayoritarias y consensuadas recetas económicas que en realidad están diseñadas por los intereses de la banca, tales recetas:

a) no sólo pasan a constituir el marco de referencia de los ciudadanos,

b) sino que son consideradas como la opción que alberga mayor apoyo social y provoca la adhesión de grandes sectores de la sociedad.

c) y por tanto, otros grupos sociales, incluso aunque no cambian de opinión, callan.

Por tanto, los agentes que promueven las actuales políticas regresivas, mediante los medios de comunicación van a tachar como marginal cualquier visión alternativa a la crisis (y eso es lo que intentaron hacer el 16 de Mayo, y es lo que parecen estar insistiendo en la segunda semana de movilizaciones). Así frenarán que cualquier opción alternativa pueda ir sumando apoyo social.

5. ¿Por que finalmente está teniendo éxito la movilización 15M?

Ese 20% que seguimos pensando de forma diferente hemos empezado a reconocernos, encontrarnos y a ganar visibilidad. El movimiento altermundista, los llamados nuevos movimientos sociales, algunos de ellos autogestionarios, llevan años funcionando y desarrollándose desde posiciones que no han estado en el centro de la Esfera Pública. El estallido de la crisis y sus consecuentes recortes sociales ha hecho que muchos ciudadanos se hayan aproximado a estas visiones y luego, de forma quieta y callada, hayan comenzado a dejarse ver, con iniciativas como la de Universitarios frente a la Crisis, que sumó más de 3.000 firmas, con la campaña contra la corrupción política promovida por Avaaz, con las campañas en favor de la dación en pago apoyadas por ATTAC, por la movilización de Juventud sin Futuro, y otras muchas alternativas que hoy se han encontrado en el movimiento 15M. Mucha gente joven se ha identificado con este nuevo proyecto, y está sirviendo como aglutinante de colectivos diversos.

En estos días ese porcentaje de la población que quiere defender y desarrollar el Estado del Bienestar con uñas y dientes se ha puesto bajo los focos y se perfila como una opción de futuro, lo cual ya está multiplicando las adhesiones y simpatías del resto de la población que observa que hay un nuevo caballo ganador que representa mejor sus intereses. Ahora bien, esto no es sino el inicio de un complicado proceso de cambio. Hoy por hoy, como manifestaron los resultados electorales del 22M, la sociedad española presenta síntomas muy preocupantes, como una elevada tolerancia a la corrupción política.

6. ¿Qué debe hacer el periodismo profesional y el periodismo de servicio público en este clima? El periodismo profesional, frente a las protestas ciudadanas

"LOS MEDIOS NOS ENGAÑAN" Esta es una de las cuatro consignas que aparecían en los carteles de convocatoria del movimiento 15M. De hecho, en la manifestación de Sevilla pude escuchar abundantes eslóganes contra los medios de comunicación, a los que se retrataba como al dictado de los bancos/partidos mayoritarios, y como ajenos a los ciudadanos. Muchos periodistas y estudiosos del periodismo comparten parte de este análisis, y de hecho un porcentaje de los mismos llevan años denunciando que los procesos de concentración mediática, y la precariedad/juventud que impera en las redacciones son dos de los problemas más importantes de la profesión periodística, y de la sociedad española. Y está la Radiotelevisión Pública, cuyos servicios informativos están ahora situados más cerca de los ciudadanos que en ningún otro momento de su historia, pero que continúa recibiendo ataques, para que no termine de levantar, por fin, la cabeza. Los más recientes vienen del Partido Popular, a quienes los ciudadanos han concedido una victoria sin precedentes en las elecciones municipales del 22 de Mayo.

Muchos de los que han protestado en la Plaza del Sol y en otras plazas españolas no saben de las luchas y vicisitudes de los periodistas españoles, de los sindicatos de periodistas, del arrojo de los profesionales de Telemadrid, la labor del Consejo de Informativos de RTVE y de sus heroicos antecedentes.

Los manifestantes han reconocido que los medios, actualmente, son un problema social, y por ello, su causa es ya la de los que venimos trabajando por mejorar el periodismo. Desean unos medios que sirvan al ciudadano, como nosotros. Y por eso ha llegado el momento de que nos reconozcamos todos como co-responsables del desarrollo del Estado del Bienestar, del que un periodismo responsable y unos medios de servicio público son un pilar fundamental. Es el momento de que la profesión periodística, mediante sus organizaciones profesionales se posicione al lado de los que piden un rescate de la democracia, y al hacerlo, rompa la soledad con la que sentíamos que veníamos luchando. La loable iniciativa "sin preguntas no hay cobertura" debe ser sólo la punta visible de lo que se descubra pronto como un enorme iceberg. A ella ya se suma una un nuevo y breve manifiesto desde twitter, "periodismorealya".

Esta parte de España que hoy pide un Estado más social y menos manipulado, debe ser consciente de que eso requiere, como mínimo, de unos medios de comunicación cuyos profesionales tengan condiciones laborales dignas, un marco legislativo que no favorezca la concentración mediática y una radiotelevisión pública que garantice el acceso plural de los ciudadanos a la Esfera Pública y que sirva como referente deontológico en el ecosistema mediático español.

Fuente: http://www.teledetodos.com/component/k2/item/219-la-profesion-periodistica-ante-las-protestas-ciudadanas.html

martes, 24 de mayo de 2011