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miércoles, 11 de abril de 2012

Si nos os rendís ahora os bombardearemos más adelante



Pepe Escobar
Asia Times Online

Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens

El expresidente de EE.UU. George W. Bush emitió un ultimátum a Sadam Hussein antes de bombardear e invadir Irak.

Nueve años después, el presidente de EE.UU. Barack Obama ha emitido un ultimátum a los dirigentes de Teherán Teherán antes de… establecer condiciones óptimas para un ejercicio de “todas las opciones sobre la mesa”.
Obama ofrece a Teherán la “negociación” de su programa nuclear, antes de las muy retardadas conversaciones entre los "Seis de Irán" (P5+1, los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU -EE.UU., Reino Unido, China, Rusia y Francia, más Alemania) e Irán programada para el sábado en Estambul.
Para comenzar, no es una oferta; es una lista de exigencias, incluso antes de que tenga lugar ninguna negociación. Y esas concesiones “a medio plazo” están embaladas –según la propia retórica del presidente– como una “última oportunidad”.
En los tiempos modernos, esto se solía considerar un ultimátum. En la era post-todo se considera la "diplomacia internacional".
Obama quiere que Teherán cierre y de hecho destruya la planta de enriquecimiento Fordow, construida bajo una montaña en las afueras de la ciudad sagrada de Qom; quiere que Teherán renuncie definitivamente y “entregue” todas sus reservas de uranio enriquecido al 20%; que detenga todo tipo de enriquecimiento, incluso hasta un inofensivo 5% (lo que significa que Irán renuncie a todo su programa nuclear civil, al cual tiene derecho según el Tratado de No Proliferación Nuclear); que permita el pleno acceso de los inspectores del organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) a todas las instalaciones nucleares iraníes (ya lo tienen); y que permita que los inspectores hablen con todos los máximos científicos nucleares iraníes (no es exactamente posible; bastantes han sido asesinados por el Mossad israelí).
Por lo tanto, bienvenidos a la escuela de diplomacia de “date la vuelta y muérete” tal como ha sido perfeccionada por el gobierno de Obama, con una contribución vital del lobby de Israel en Washington. Es nuestro lado de la carretera. Y la carretera es al infierno, al sonido de “Bombardead, bombardead Irán”.

Otra guerra para el 1%

No es sorprendente que los proverbiales “funcionarios israelíes” estén deleitados de que Irán –a través de su Ministerio de Exteriores– haya rechazado esas exigencias como “irracionales”; para Tel Aviv, la respuesta iraní es “buena”.
“Buena” quiere decir que la lista de exigencias significa el inevitable fracaso de las conversaciones, que es el núcleo de la estrategia israelí. Después Obama podrá utilizar (lo utilizará) el fracaso como la excusa perfecta para aplicar sanciones aún más duras y quién sabe qué más.
Durante meses todo el aparato oficial israelí ha estado lavando los cerebros de la opinión pública israelí, estadounidense y europea a favor de la guerra contra Irán por todos los medios necesarios, manipulando todo desde una absurda “amenaza existencial” a la llegada de un “segundo Holocausto”.
Ahora toda la controversia con respecto a Fordow está vinculada al sesgo israelí de otro concepto tenebroso conocido como “esfera de inmunidad”. Tel Aviv insiste en que Fordow permitirá que Irán proteja los elementos más delicados de su programa nuclear, literalmente dentro de una montaña inmune a las más poderosas bombas revienta-búnkeres GBU-28 (que Obama, a propósito, aceptó vender a Israel).
Es una tontería absoluta. Tel Aviv inventó esa cortina de humo de la “esfera de inmunidad” después de que la actividad nuclear civil ya tenía lugar en Fordow, bajo supervisión del OIEA.
Sin embargo la cola vuelve a menear al perro. Washington vuelve a actuar bajo control remoto de Tel Aviv.
Los sondeos han mostrado que una mayoría de los israelíes –¿una demostración fabulosa de altruismo?– solo quiere una guerra contra Irán si el Gran Hermano EE.UU. la encabeza (y enfrenta las peores consecuencias). Y no importa que la nebulosa de la inteligencia israelí esté dividida.
El contexto es clave. Los 500 israelíes más ricos representan un valor de aproximadamente 75.000 millones de dólares. Eso en un país con un Producto Interno Bruto de solo 205.000 millones de dólares.
Las 20 familias israelíes más ricas controlan casi la mitad del mercado bursátil. En conjunto su riqueza es un 25% superior al presupuesto de Israel de 2011. ¿Y adivináis quiénes son? Los máximos partidarios de la coalición en el poder de Likud-Ysrael Beitenu, con el primer ministro Benjamin "Bibi" Netanyahu al timón. (Ysrael Beitenu está dirigido por el ministro de Exteriores Avigdor Lieberman).
Por lo tanto es la crema del 1% israelí la que quiere la guerra contra Irán, así como bastantes cucharadas de la crema del 1% de EE.UU.
La cuestión en todo este teatro de sombras de la “negociación” nuclear es vender a la opinión pública estadounidense –y mundial– la noción de que Irán vuelve a andarse con rodeos; tiene mucho que ocultar; y simplemente no se puede confiar en que participe en alguna negociación “seria”.
Los medios corporativos de EE.UU. ya han invalidado las negociaciones con los usuales misiles retóricos, lo que deleita a los belicistas de poltrona del Congreso de EE.UU. y a vastos sectores del complejo militar-industrial. Los que apoyan “Bombardead Irán” harán todo lo posible por sumar la “última oportunidad” de Obama a los ensordecedores tambores de la guerra.



Pepe Escobar es el autor de Globalistan: How the Globalized World is Dissolving into Liquid War (Nimble Books, 2007) y de Red Zone Blues: a snapshot of Baghdad during the surge . Su nuevo libro, recién aparecido, es Obama does Globalistan (Nimble Books, 2009). Contacto: pepeasia@yahoo.com .


Copyright 2011 Asia Times Online (Holdings) Ltd. All rights reserved.

Fuente: http://www.atimes.com/atimes/Middle_East/ND11Ak02.html

miércoles, 14 de marzo de 2012

¿Qué intenciones tiene Irán?




Noam Chomsky
La Jornada


El número de enero-febrero de la revista Foreign Affairs ofrece un artículo de Matthew Kroenig titulado "Tiempo de atacar a Irán; por qué un ataque es la opción menos mala", junto con comentarios sobre otras formas de contener la amenaza iraní.
Los medios resonaron con advertencias sobre un posible ataque israelí contra Irán mientras Estados Unidos vacilaba, manteniendo abierta la opción de la agresión, con lo que sistemáticamente se viola la carta de Naciones Unidas, fundamento del derecho internacional.
Conforme aumentan las tensiones, los escalofriantes ecos de los preparativos para las guerras de Afganistán e Irak están en el aire. La febril retórica de la campaña de las elecciones primarias en Estados Unidos refuerza el resonar de los tambores de guerra.
Se le suelen atribuir a la "comunidad internacional" –nombre clave de los aliados de Estados Unidos– las preocupaciones por la "inminente amenaza" de Irán. Los pueblos del mundo, sin embargo, tienden a ver las cosas de otra manera.
Los países no alineados, movimiento de 120 naciones, han apoyado vigorosamente el derecho de Irán a enriquecer uranio, opinión que compartían la mayoría de los estadunidenses (encuestados por WorldPublicOpinion.org) antes de la inmensa ofensiva propagandística lanzada hace dos años.
China y Rusia se oponen a la política de Estados Unidos en Irán, como también India, que anunció que no acataría las sanciones estadunidenses y aumentaría el volumen de su comercio con Irán. Turquía ha seguido una línea similar.
Los europeos consideran a Israel como la mayor amenaza a la paz mundial. En el mundo árabe, Irán no es del agrado de nadie pero sólo una minoría muy pequeña lo considera una amenaza. Más bien, se calcula que Israel y Estados Unidos son las amenazas preminentes. La mayoría piensa que la región sería más segura si Irán tuviera armas nucleares. En Egipto, en vísperas de la primavera árabe, 90 por ciento tenía esta opinión, de acuerdo con encuestas de la Institución Brookings y Zogby International.
Los comentaristas occidentales han hablado mucho de que los dictadores árabes supuestamente apoyan la posición estadunidense sobre Irán, mientras pasan por alto el hecho de que la gran mayoría de la población está en contra, postura tan reveladora que no necesita comentarios.
En Estados Unidos, algunos observadores también han expresado desde hace tiempo sus preocupaciones por el arsenal nuclear de Israel. El general Lee Butler, ex jefe del comando estratégico de Estados Unidos, declaró que las armas nucleares de Israel eran "peligrosas en extremo".
En una publicación del ejército de Estados Unidos, el teniente coronel Warner Farr advirtió que “un objetivo de las armas nucleares israelíes, que no suele decirse pero que es obvio, es ‘utilizarlas’ en Estados Unidos”, presuntamente para asegurar un apoyo continuo de Washington a las políticas israelíes.
Una preocupación primordial en estos momentos es que Israel trate de provocar alguna acción de Irán, que a su vez incitara un ataque de Estados Unidos.
Uno de los principales analistas estratégicos de Israel, Zeev Maoz, en "Defensa de Tierra Santa", un análisis exhaustivo de la política de seguridad y exterior de Israel, llega a la conclusión de que "el saldo de la política nuclear de Israel es decididamente negativo", dañino para la seguridad del Estado. Él más bien insta a Israel a buscar un tratado regional de proscripción de armas de destrucción masiva y crear una zona libre de ellas, como lo pedía ya en 1974 una resolución de la Asamblea General de Naciones Unidas.
En tanto, las sanciones de Occidente contra irán ya están teniendo los efectos acostumbrados, causando escasez de alimentos básicos, no para el clero gobernante sino para la población. No es de extrañar que la valerosa oposición iraní también condene las sanciones.
Las sanciones contra Irán podrían tener el mismo efecto que sus predecesoras contra Irak, que fueron condenadas por "genocidas" por los respetables diplomáticos de Naciones Unidas que las administraban y que finalmente renunciaron como una forma de protesta.
En Irak, las sanciones devastaron a la población y reforzaron a Saddam Hussein, con lo que probablemente le evitaron la suerte corrida por la galería de otros tiranos apoyados por Estados Unidos y Gran Bretaña, dictadores que prosperaron prácticamente hasta el día en que varias revueltas internas los derrocaron.
Existe una discusión poco creíble sobre lo que constituye exactamente la amenaza iraní, aunque tenemos una respuesta autorizada, proporcionada por las fuerzas armadas y los servicios secretos de Estados Unidos. Sus presentaciones ante el Congreso han dejado en claro que Irán no representa ninguna amenaza militar.
Irán tiene una capacidad muy limitada de desplegar sus fuerzas y su doctrina estratégica es defensiva, destinada a disuadir una invasión el tiempo necesario para que la diplomacia haga sentir sus efectos. Si Irán está desarrollando armas nucleares (lo cual todavía no está determinado), eso sería parte de su estrategia de disuasión.
El concepto que tienen los analistas israelíes y estadunidenses serios es expresado claramente por Bruce Riedel, veterano con 30 años de antigüedad en la CIA, quien en enero declaró que "si yo fuera un asesor de seguridad nacional iraní, querría tener armas nucleares" como factor de disuasión.
Otra acusación que Occidente presenta contra Irán es que la república islámica está tratando de ampliar su influencia en los países vecinos, atacados y ocupados por Estados Unidos y Gran Bretaña, y que apoya la resistencia a la agresión israelí en Líbano y a la ocupación ilegal de territorios palestinos, que cuentan con el apoyo de Estados Unidos. Al igual que su estrategia de disuasión de posibles actos de violencia por parte de países occidentales, se dice que las acciones de Irán son amenazas intolerables para el "orden global".
La opinión mundial concuerda con Maoz. Es abrumador el apoyo a la idea de establecer una zona libre de armas de destrucción masiva en el Medio Oriente. Esa zona abarcaría Irán, Israel y, de preferencia, a esas otras dos potencias nucleares que se han negado a ingresar en el tratado de no proliferación nuclear, Pakistán e India, países que, al igual que Israel, desarrollaron sus respectivos programas con ayuda estadunidense.
El apoyo a esta política en la conferencia de revisión del tratado de no proliferación nuclear, en mayo de 2010, fue tan fuerte que Washington se vio obligado a aceptarla formalmente, pero con condiciones: la zona no entraría en efecto antes de lograr un arreglo de paz entre Israel y sus vecinos árabes; el programa de armas nucleares de Israel estaría exento de las inspecciones internacionales; y ningún país (entiéndase Estados Unidos) podría ser obligado a proporcionar información sobre "las instalaciones y las actividades nucleares israelíes, ni información relativa a transferencias anteriores de tecnología nuclear a Israel".
En la conferencia de 2010 se convocó a una sesión para mayo de 2012, para avanzar en el establecimiento de la zona libre de armas de destrucción masiva en Medio Oriente.
Sin embargo, con toda la alharaca en torno de Irán, hay muy poca atención a esa opción, que sería la forma más constructiva de manejar las amenazas nucleares en la región: para la "comunidad internacional", la amenaza de que Irán alcance la capacidad nuclear; para la mayor parte del mundo, la amenaza planteada por el único Estado de la región que tiene armas nucleares y un largo historial de agresiones y la superpotencia que lo patrocina.
No se puede encontrar ninguna mención al hecho de que Estados Unidos y Gran Bretaña tienen una responsabilidad única de dedicar sus esfuerzos a esa meta. Al tratar de darle una tenue cobertura legal a su invasión de Irak, esos países invocaron la resolución 687 de Naciones Unidas (1991), diciendo que Irak la estaba violando por construir armas de destrucción masiva.
Podemos pasar por alto esa declaración, pero no el hecho de que la resolución explícitamente compromete a los países signatarios a establecer una zona libre de armas de destrucción masiva en el Medio Oriente.

Noam Chomsky es profesor emérito de Lingüística y Filosofía en el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT), en Cambridge, Massachusetts. El libro más reciente de Noam Chomsky es Making the Future: Occupations, Interventions, Empire and Resistance, recopilación de sus artículos para The New York Times Syndicate.

Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2012/03/03/opinion/026a1mun

jueves, 23 de febrero de 2012

Noam Chomsky: “Israel es la amenaza más importante para la seguridad mundial”

LibreRed
El lingüista y analista político norteamericano Noam Chomsky ha criticado las alegaciones de EEUU sobre el programa energético de carácter nuclear de Irán, a la vez que ha calificado a Israel como “la amenaza más importante para la seguridad mundial”.
En un artículo publicado el miércoles en el diario británico The Guardian, Chomsky ha enfatizado que la doctrina estratégica de Irán es defensiva y ha sido diseñada para disuadir cualquiera invasión contra su integridad territorial.
En este sentido, el famoso escritor ha puesto de relieve que pese a las propagandas anti-iraníes lanzadas por los políticos occidentales, los resultados de las encuestas realizadas en Europa demuestran que los encuestados consideran a Israel como una amenaza para la paz del Oriente Medio y el Norte de África.
“Antes de las masivas campañas propagandísticas de los últimos años en EEUU, la mayoría de los ciudadanos [estadounidenses], como la mayoría de las naciones del mundo, creían que Irán, en calidad del signatario del Tratado de No Proliferación (TNP), tiene el derecho de llevar a cabo el enriquecimiento de uranio, e incluso, hoy en día, una gran mayoría [del pueblo del mundo] enfatiza en las soluciones pacíficas para el programa nuclear de Irán”, ha subrayado.
De acuerdo con el politólogo norteamericano, Washington y Tel Aviv han extendido una ola de “Iranofobia”, puesto que temen la extensión de la influencia del país persa en la región, especialmente, en sus vecinos como Irak y Afganistán.
EEUU, Israel (poseedor de unas 200 ojivas nucleares) y algunos de sus aliados acusan a Irán de intentar desarrollar tecnología nuclear con fines militares y utilizan este pretexto para que impongan sanciones internacionales y unilaterales contra el país persa.
Por su parte, Irán, en calidad de Estado miembro de la AIEA y signatario del TNP, además de rechazar de forma rotunda tales acusaciones,defiende su derecho soberano a desarrollar tecnología nuclear con fines pacíficos.



Fuente: http://www.librered.net/?p=15628

miércoles, 8 de febrero de 2012

El gran ayatolá de la amenaza nuclear

El gran ayatolá de la amenaza nuclear


William Blum

Znet

Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens

Oh Señor todopoderoso, gerifalte de las amenazas. Gran ayatolá de la amenaza nuclear.

Como todos sabemos de sobra, EE.UU. e Israel odian la idea de que Irán posea armas nucleares. Ser “la única potencia nuclear en Medio Oriente” es una gran carta en manos de Israel. Pero –en el mundo real, no el de la propaganda–, ¿teme realmente USrael un ataque de un Irán con armas nucleares? En caso que lo hayáis olvidado…

En 2007, en una discusión privada, la ex ministra de exteriores israelí Tzipi Livni dijo que a su juicio “las armas nucleares iraníes no plantean una amenaza existencial para Israel”. “También criticó el uso exagerado que el primer ministro [israelí] Ehud Olmert hacía del asuntro de la bomba iraní, y afirmó que intenta unir al público a su alrededor abusando de sus temores más básicos” [1].

2009: “Un alto funcionario israelí en Washington” afirmó que “es poco probable que Irán utilice sus misiles en un ataque [contra Israel] ante la seguridad de represalias” [2].

En 2010, el Sunday Times de Londres (10 de enero) informó de que el brigadier general Uzi Eilan, héroe de la guerra, pilar del establishment de la defensa israelí y ex director general de la Comisión de Energía Atómica de Israel, “cree que probablemente Irán necesitará siete años para hacer armas nucleares”.

A principios del mes oasado el secretario de Defensa de EE.UU., Leon Panetta, dijo a una audiencia en la televisión: “¿Está [Irán] tratando de desarrollar un arma nuclear? No, pero sabemos que trata de desarrollar una capacidad nuclear” [3].

Una semana después pudimos leer en el New York Times (15 de enero) que “tres destacados expertos israelíes de seguridad -el jefe del Mossad, Tamir Pardo, un ex jefe del Mossad, Efraim Halevy, y un ex jefe del estado mayor militar, Dan Halutz– declararon recientemente que un Irán nuclear no planteará una amenaza existencial para Israel”.

Unos días depués el ministro de Defensa israelí Ehud Barak, tuvo el siguiente diálogo en una entrevista en la Radio del Ejército Israelí (18 de enero):

Pregunta: ¿Considera Israel que Irán todavía no ha decidido convertir su potencial nuclear en armas de destrucción masiva?

Barak: Hay quien pregunta si Irán está decidido a salir ahora mismo del régimen de control [inspección]… en un intento de obtener armas nucleares o una instalación operable lo más pronto posible. Aparentemente no es así.

Finalmente tenemos al director de Inteligencia Nacional de EE.UU., James Clapper, en un informe al Congreso: “No sabemos, sin embargo, si Irán terminará por decidir a favor de la construcción de armas nucleares… Hay “ciertas cosas que [los iraníes] no han hecho” y serían necesarias para construir una ojiva [4].

Admisiones semejantes –y hay otras– nunca llegan a los titulares de los medios de masas estadounidenses; por cierto, se informa solo ligeramente; y a veces se distorsiona. En Public Broadcasting System (PBS News Hour, 9 de enero), la red no comercial muy apreciada por los ‘liberales’ estadounidenses, se informó de la cita de Panetta como sigue: “Pero sabemos que trata de desarrollar una capacidad nuclear, y es lo que nos preocupa”. Omitieron de modo flagrante las palabras precedentes: “¿Está tratando de desarrollar un arma nuclear? No…” [5]

Uno de los destacados historiadores militares de Israel, Martin van Creveld, fue entrevistado por la revista Playboy en junio de 2007

Playboy: ¿Puede vivir el mundo con un Irán nuclear?

Van Creveld: EE.UU. ha vivido con una Unión Soviética nuclear y una China nuclear, ¿por qué entonces no puede hacerlo con un Irán nuclear? He investigado como se opuso EE.UU. en el pasado a la proliferación y cada vez que un país estaba a punto de proliferar, EE.UU expresó su oposición en términos de que dicho páís era muy peligroso y no merecía tener armas nucleares. Los estadounidenses creen que son los únicos que merecen tener armas nucleares, porque son buenos y democráticos y les gustan la madre, la tarta de manzanas y la bandera. Pero los estadounidenses son los únicos que las han usado… No estamos en ningún peligro de que nos lancen una bomba nuclear iraní. Sin embargo, no lo podemos decir demasiado abiertamente, porque tenemos una historia de aprovechar cualquier amenaza para conseguir armas… gracias a la amenaza iraní, estamos obteniendo armas de EE.UU. y Alemania”.

Y durante todos estos años, regularmente, los funcionarios israelíes y estadounidenses nos han estado asegurando que Irán es la Amenaza Nuclear Número Uno del Mundo, que no podemos bajar la guardia frente a ellos, que no debe haber límites en las severas sancione que imponemos al pueblo iraní y a su gobierno. Los repetidos asesinatos e intentos de asesinato de científicos nucleares iraníes, el sabotaje de equipamiento nuclear iraní con virus informáticos, la venta de componentes y materias primas defectuosas, accidentes de aviación que no se explican, explosiones en instalaciones iraníes… ¿Quién puede ser responsable si no USrael? ¿Cómo lo sabemos? Se llama “puro sentido común”. ¿O pensáis que fue Costa Rica? ¿O tal vez Sudáfrica? ¿O tal vez Tailandia?

El secretario de Defensa Panetta comentó recientemente sobre uno de los asesinatos de un científico iraní. Lo dijo sucintamente: “No es lo que hace EE.UU.” [6].

¿Alguien conoce la dirección de correo electrónico de Leon Panetta? Quisiera enviarle mi lista de complots de asesinatos de EE.UU. Más de 50 dirigentes extranjeros fueron objeto durante los años, muchos con éxito [7].

No hace mucho, USrael consideraba a Iraq e Irán las amenazas más importantes a la hegemonía israelí en Medio Oriente. Por lo tanto nació el mito de las Armas de Destrucción Masiva de Iraq, y EE.UU. procedió a devastar Iraq. Solo quedó Irán, y por lo tanto nació el mito de la Amenaza Nuclear Iraní. Cuando se comenzó a comprender que en realidad Irán no era tal amenaza nuclear, o que costaba demasiado convencer al resto del mundo de esa “amenaza”, USrael decidió que, por lo menos, quería un cambio de régimen. El paso siguiente fue bloquear el cordón umbilical de Irán, sus ventas de petróleo utilizando el Estrecho de Ormuz. Ergo, los recientes refuerzos navales de EE.UU. y de la UE cerca del Golfo Pérsico, son un acto de guerra para provocar a Irán para que dispare el primer tiro. Si Irán trata de contrarrestar ese bloqueo sería la señal para otro caso demencial de EE.UU., el cuarto en una década, con los pueblos devastados de Libia y Afganistán, junto a Iraq, que gozan actualmente del singular obsequio estadounidense de libertad y democracia.

El 11 de enero, el Washington Post informó: “Aparte de influenciar directamente a los dirigentes iraníes, [un funcionario de la inteligencia de EE.UU.] dice que otra opción en este caso es que [las sanciones] crearán odio y descontento al nivel de la calle para que los dirigentes iraníes se den cuenta de que tienen que cambiar su modo de ser”.

¡Qué extremadamente encantadores, esas tácticas y objetivos del líder de “El Mundo Libre”! (¿Siguen utilizando esa expresión?)El pensamiento neoconservador (y a Barack Obama se le puede considerar un frecuente compañero de ruta de los neoconservadores) es aún más encantador que eso. Escuchad a Danielle Pletka, vicepresidente de estudios de política exterior y de defensa del think-tank neoconservador más destacado de EE.UU., American Enterprise Institute:

El mayor problema para EE.UU. no es que Irán obtenga un arma nuclear y la pruebe, es que Irán obtenga un arma nuclear y no la use. Porque desde el segundo en que la tengan y no hagan nada malo, todos los opositores volverán y dirán: ‘Veis, os dijimos que Irán es una potencia responsable. Os dijimos que Irán no buscaba armas nucleares a fin de utilizarlas de inmediato’ … Y terminarán por definir que Irán con armas nucleares no es un problema [8].

¿Cómo hemos de interpretar eso y todas las demás citas mencionadas? Pienso que tiene que ver con mi opinión original: Ser “la única potencia nuclear en Medio Oriente” es la gran carta en manos de Israel. ¿Está dispuesto USrael a ir a la guerra para conservar esa carta?

Por favor, dígamelo de nuevo… ¿De qué trata la guerra de Afganistán?

Cuando la guerra de EE.UU. en Iraq ha llegado supuestamente a una buena conclusión (o medio decente… o mejor que nada… o vámonos lo antes posible mientras todavía quedemos alguno entero y haya algunos iraquíes a los que no hayamos matado), los mejores y los más brillantes en nuestro gobierno y los medios vuelven sus pensamientos a qué hacer respecto a Afganistán. Parece que nadie logra recordar, si alguna vez lo supo, que Afganistán no tenía que ver realmente con el 11-S o con la lucha antiterrorista (excepto los numerosos motivos que EE.UU. ha creado mediante su invasión y ocupación) sino con los oleoductos.

El presidente Obama declaró en agosto de 2009: “Pero nunca debemos olvidar que esta no es una guerra por elección. Es una guerra de necesidad. Los que atacaron EE.UU. el 11-S están complotando para volver a hacerlo. Si no se controla, la insurgencia talibana será un refugio aún más grande desde el cual al Qaida conspirará para matar más estadounidenses” [9].

No importa que de las decenas de miles de personas que EE.UU. y su frente de la OTAN han matado en Afganistán ni a una sola se la haya podido relacionar con los sucesos del 11 de septiembre de 2001.

No importa que la “conspiración para atacar EE.UU.” en 2001 se preparase en Alemania y España y en EE.UU., más que en Afganistán. ¿Por qué no ha bombardeado EE.UU. esos países?

Por cierto, ¿qué se necesitaba realmente para conspirar a fin de comprar pasajes de avión y tomar lecciones de vuelo en EE.UU.? ¿Una habitación con algunas sillas? ¿Qué significa un refugio aún mayor? ¿Una habitación más grande con más sillas? ¿Tal vez una pizarra? Los terroristas que quieran atacar EE.UU. pueden reunirse en cualquier sitio y Afganistán es probablemente uno de los peores sitios para ellos, en vista de la ocupación estadounidense.

La única “necesidad” que atrajo a EE.UU. a Afganistán fue el deseo de establecer una presencia militar en ese país vecino de la región del Mar Caspio de Asia Central –que según las informaciones contiene las mayores reservas probadas de petróleo y gas natural del mundo– y de construir oleoductos y gasoductos desde esa región pasando por Afganistán.

Afganistán está bien situado para los conductos energéticos a fin de servir gran parte del sur de Asia, conductos que pueden evitar países que todavía no son clientes de Washington, Irán y Rusia. Si los talibanes no atacan esos conductos. Richard Boucher, Secretario Adjunto de Estado para Asuntos de Asia del Sur y Central, dijo en 2007: “Uno de nuestros objetivos es estabilizar Afganistán, a fin de que se pueda convertir en un conducto y un centro entre Asia del Sur y Central para que la energía pueda fluir hacia el sur” [10].

Desde los años ochenta se ha planificado todo tipo de conductos para el área que se han ido retrasando o cancelando por uno u otro problema militar, financiero o político. Por ejemplo, el denominado gasoducto TAPI (Turkmenistán-Afganistán-Pakistán-India) cuenta con fuerte apoyo en Washington, ansioso de bloquear un gasoducto competidor que llevaría gas a Pakistán e India desde Irán.

TAPI se remonta a fines de los años noventa, cuando el gobierno talibán mantuvo conversaciones con la compañía petrolera basada en California Unocal Corporation. Las negociaciones se llevaron a cabo con el pleno conocimiento del gobierno de Clinton, y no fueron afectadas por la extrema represión de la sociedad de los talibanes. Los funcionarios talibanes incluso viajaron a EE.UU. para mantener negociaciones [11]. Testificando ante el Subcomité de la Cámara sobre Asia y el Pacífico el 12 de febrero de 1998, el representante de Unocal mencionó la importancia del proyecto del gasoducto y las crecientes dificultades de la negociación con los talibanes:

Las reservas totales de petróleo de la región pueden llegar a más de 60.000 millones de barriles de petróleo. Algunos cálculos los ascienden a 200.000 millones de barriles… Desde el principio hemos dejado claro que la construcción del oleoducto que hemos propuesto pasando por Afganistán no podría comenzar hasta que haya un gobierno reconocido que tenga la confianza de gobiernos, dirigentes, y de nuestra compañía.

Cuando esas conversaciones se atascaron en julio de 2001 el gobierno de Bush amenazó a los talibanes con represalias militares si el gobierno no satisfacía las demandas estadounidenses. Las conversaciones finalmente se rompieron definitivamente el mes siguiente, un mes antes del 11-S.

EE.UU. se ha mostrado ciertamente serio respecto a las áreas de petróleo y gas del Mar Caspio y del Golfo Pérsico. Mediante una guerra u otra comenzando con la Guerra del Golfo de 1990-1991, EE.UU. ha logrado establecer bases militares en Arabia Saudí, Kuwait, Bahréin, Catar, Omán, Afganistán, Pakistán, Uzbekistán, Tayikistán, Kirguistán y Kazajstán.

La guerra contra los talibanes no se puede "ganar" a menos que matemos a todos en Afganistán. EE.UU. puede tratar de volver a negociar alguna forma de seguridad del oleoducto con los talibanes, luego irse, y cantar “victoria”. Seguramente Barack Obama puede pronunciar un elocuente discurso de victoria desde su teleapuntador. Podría incluso incluir las palabras “libertad” y “democracia”, pero ciertamente no “oleoducto”.

Quiéreme, quiéreme, quiéreme, quiéreme, soy ‘liberal’ (Gracias, Phil Ochs. Te echamos de menos.)

Angela Davis, estrella de los años sesenta, como la mayoría de los miembros del Partido Comunista, no era/es más radical que el ‘liberal’ estadounidense promedio. Recientemente se dirigió a Ocupa Wall Street: “Cuando dije que necesitamos un tercer partido, un partido radical, estaba proyectando hacia el futuro. No podemos permitir que un republicano llegue a presidente... ¿No recordamos cómo fue cuando Bush era presidente?” [12].

Sí, Angela, recordamos esos días. ¿Cómo olvidarlos ya que Bush, según todos los estándares importantes, sigue en la Casa Blanca? ¿Librando su guerra perpetua, la vigilancia implacable de la ciudadanía, lamiendo el culo a las corporaciones, la brutalidad policial? … ¿Qué ha cambiado? Excepto para peor. ¿Dónde quedó nuestro seguro nacional de salud financiado por los impuestos y organizado por el gobierno? ¿Dónde está nuestra educación universitaria asequible? Todavía la más retrógrada en el mundo “desarrollado”. ¿Dónde está nuestra marihuana legalizada, quiero decir verdaderamente legalizada? Si piensas que eso ha cambiado, debes estar drogada. ¿Dónde quedó nuestro aborto voluntario? ¿Qué piensa de eso nuestro Barack? ¿Están rescatando del olvido a los sindicatos indispensables? ¡Ah! ¿El ultra-importante salario mínimo? Ajustado a la inflación, igual que el de mediados de los años cincuenta.

¿Ha cesado la amenaza estadounidense al medio ambiente y ha cesado el movimiento ecológico mundial? Ve a decírselo a un activista-internacionalista dedicado. ¿Ha terminado el embargo de 50 años contra Cuba? No ha terminado, y todavía no puedo ir allá legalmente. ¿La Guerra contra el Terror del estado policial en el interior? Apenas pasa un mes sin que el FBI atrape a algunos jóvenes “terroristas”. ¿Y hay más bánksteres y estafadores de la sociedad de Wall Street encarcelados (excepto algunos inofensivos traficantes con información confidencial)? Nómbrame a uno. ¿Las necesarias regulaciones realmente duras del área financiera? Sigue esperando. ¿Y están arrestando a los ejecutivos de la Compañía Derramadora de Petróleo BP? ¿O a criminales de guerra, asesinos masivos, y torturadores con nombres como… Oh, no sé… veamos, tal vez como Cheney o Bush o Rumsfeld o Wolfowitz o alguien con un nombre raro como Condoleezza? Todos andan completamente libres, todos vitoreados.

“Una importante decadencia de EE.UU. progresista ocurrió durante los años de Clinton mientras numerosos ‘liberales’ y sus organizaciones aceptaron la presencia de un presidente demócrata como sustituto adecuado para las cosas en las que solían creer los ‘liberales’. El ‘liberalismo’ y un espíritu socialdemócrata dolorosamente cultivado durante los 60 años anteriores se marchitaron durante el gobierno de Clinton”, Sam Smith [13].

“Un cambio de presidentees como un cambio en las campañas publicitarias de una gaseosa; el producto en sí no cambia de gusto, pero ahora tiene una nueva ‘imagen’, Richard K. Moore.



Notas

1. Haaretz.com (Israel), 25 de octubre de 2007; edición impresa 26 de octubre (?)
2. Washington Post, March 5, 2009?
3. "Face the Nation", CBS, January 8, 2012;
4. The Guardian (London), January 31, 2012"
5. "PBS's Dishonest Iran Edit", FAIR (Fairness and Accuracy in Reporting), January 10, 2012
6. Reuters, January 12, 2012
7. http://killinghope.org/bblum6/assass.htm
8. Video de Pletka haciendo estas observaciones.
9. Discurso pronunciado por el presidente en la Convención de Veteranos de Guerras en el Exterior, 17 de agosto de 2009.
10. Discurso en la Paul H. Nitze School for Advanced International Studies, Washington, DC, 20 de diciembre de 2007
11. Vea, por ejemplo, el artículo del 17 de diciembre de 1997 en el periódico británico The Telegraph, "Oil barons court Taliban in Texas".
12. Washington Post, January 15, 2012
13. Sam Smith fue mucho tiempo editor y periodista en Washington, DC, ahora vive en Maine.

William Blum es autor de Killing Hope: U.S. Military and CIA Interventions Since World War II, Rogue State: a guide to the World’s Only Super Power y West-Bloc Dissident: a Cold War Political Memoir. Para contactos: BBlum6@aol.com

Fuente: Killinhope.org

Fuente: http://www.zcommunications.org/the-grand-ayatollah-of-nuclear-menace-by-william-blum

martes, 27 de septiembre de 2011

La Tercera Intifada

El objetivo es la relación entre EE.UU. e Israel


La Tercera Intifada

Rami G. Khouri

CounterPunch

Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens

Queda por ver qué cambiará realmente sobre el terreno en los próximos meses después de la iniciativa palestina de solicitar a las Naciones Unidas que reconozcan un Estado palestino en los territorios ocupados por Israel en 1967 como Estado miembro u observador de la ONU. Esa iniciativa podría significar una victoria sustantiva para el pueblo palestino, solo una victoria simbólica, o un revés cuantificable si EE.UU. e Israel convierten su retórica vindicativa en políticas concretas. Mientras esperamos que se aclare el impacto de la iniciativa en la ONU, debemos reconocer que, a pesar de todo, ha sido una semana histórica de diversas maneras.

I.

El evento más importante que será registrado por futuros historiadores es que esta semana pasada en septiembre representó el momento en el cual el conflicto árabe israelí se transformó estructuralmente en un conflicto árabe-israelí/estadounidense, por la manera profunda y explícita en que el gobierno de EE.UU. se ha puesto de parte de Israel. EE.UU. ha tratado históricamente, sin mucho éxito, pero a pesar de ello haciendo un esfuerzo visible, de expresar su apoyo a la supervivencia y seguridad de Israel mientras trataba de mediar una resolución del conflicto que incluya el nacimiento de un Estado palestino en gran parte de las tierras ocupadas en 1967. Ese acto de equilibrio, por poco convincente que haya sido, ahora está formalmente muerto por el momento, gracias a disparos en el corazón de un pelotón de fusilamiento de políticos estadounidenses que han lanzado andanadas de disparos contra el débil y condenado fenómeno que otrora se llamó “mediación de EE.UU.”

EE.UU. ha elegido colocarse junto a Israel de dos maneras importantes: [1] El presidente dejó claro que la Casa Blanca valora los derechos israelíes más que los derechos palestinos, y [2] el Congreso dominado por los republicanos se ha puesto el manto de representante del sionismo así como del pueblo estadounidense.

Israel ha pasado de la fase en la que buscaba su bienestar y restauración nacional en tiempos pasados como la “city on the hill” [ciudad en la montaña] a la situación actual en la que su bienestar se basa en el simple control de la montaña [The Hill], el Congreso de EE.UU.

El nuevo conflicto que pone al mundo árabe en confrontación con el combinado israelí/estadounidense no se librará con medios militares, como ha sido el caso desde 1947 en el antiguo conflicto árabe-israelí. El nuevo conflicto verá a los árabes y sus partidarios y amigos en busca de medios políticos y otros pacíficos para enfrentar, resistir y cuestionar a Israel-EE.UU. de la misma manera que el mundo lo hizo con la Sudáfrica del apartheid hace décadas. Es porque EE.UU. ha mostrado ahora sin ambigüedades que acepta la posición israelí sobre los temas existenciales de Estado, soberanía y derechos nacionales que forman el corazón del conflicto palestino-israelí y de conflictos árabes-israelíes más amplios. Israel-EE.UU., un solo protagonista político colectivo, se ha posicionado directamente más allá de los confines de los inmensos y universales sentimientos legales y éticos que ven la necesidad de reconocer un Estado palestino como el mejor medio de terminar las fracasadas negociaciones bilaterales mediadas por EE.UU. y buscar justicia y seguridad para todas las partes en este conflicto. Israel-EE.UU. está aislado y criminalizado a los ojos de la mayor parte del mundo. De ser la “nueva Jerusalén” que Israel-EE.UU. ha pretendido representar a menudo, es ahora la “nueva Sudáfrica”.

II

De la misma importancia es el segundo evento histórico de este mes: Los palestinos, los árabes y la mayor parte del resto del mundo ya no dudan en enfrentar a Israel-EE.UU. El inmenso poder que posee Israel-EE.UU. ya no representa un disuasivo para los que están en desacuerdo con él o desean resistir sus excesos y su criminalidad contra palestinos y otros árabes. Que incluso un débil líder palestino como Mahmud Abbas haya podido resistir en gran parte las intensas presiones, amenazas y sobornos a los que lo sometió Israel-EE.UU. en las últimas semanas, indica que hemos entrado a la Tercera Intifada, dirigida contra la posición política de Israel-EE.UU. y no solo contra la ocupación israelí. Las implicaciones de que los palestinos y otros hayan desafiado osadamente al combinado israelí-estadounidense serán inmensas, y tardará meses antes de que sean más evidentes. Si acciones políticas como la iniciativa en la ONU se combinan con la desobediencia cívica popular y la resistencia de masas contra Israel en todos los terrenos cuando entren en contacto con los árabes -en sus fronteras, en Cisjordania, Gaza, Jerusalén Este, dentro de Israel, y en embajadas israelíes en todo el mundo– es probable que veamos presiones significativas para crear un mecanismo enteramente nuevo para intentar la solución pacífica del conflicto árabe-israelí, que sigue siendo la solución pacífica para todos.

III

Son días históricos en Medio Oriente, en todos los frentes:

1. Dentro de los países árabes.

2. En las relaciones turcas en la región.

3. En el conflicto árabe-israelí.

4. En las interacciones árabes con EE.UU.

5. Y tal vez dentro de poco en nuevos roles para Europa o Rusia de alguna manera.

La síntesis de esos cinco dominios tardará algunos años en ser evidente. Cuando eso suceda, probablemente miremos hacia este mes de septiembre de 2011 como el momento decisivo en la conducta de los principales protagonistas.

Rami G. Khouri es periodista de The Daily Star, y director del Issam Fares Institute for Public Policy and International Affairs en la American University de Beirut, en Beirut, el Líbano.

Fuente: http://www.counterpunch.org/2011/09/26/the-third-intifada/

domingo, 7 de agosto de 2011

Indignados en Israel

Más de 300 000 de personas se movilizaron por Tel Aviv y otras ciudades desde el norte hasta el desierto de Negev en el sur, en reclamo por los incrementos en los alquileres, la asistencia médica, el sistema educativo y la recaudación de impuestos.

Las demandas que se suceden desde hace dos meses fueron alimentadas el miércoles pasado cuando el primer ministro, el conservador Benjamin Netanyahu, logró que el Parlamento aprobara una ley para acelerar la construcción de viviendas que los manifestantes critican por sus altos costos.

“Netanyahu, escúchanos. Somos la sal de la tierra. Queremos cambios”, dijo el presidente de la unión estudiantil Itzik Schmueli, en un discurso ante manifestantes en Tel Aviv. “No necesitamos un cambio de la coalición elegida. Nosotros, los jóvenes, pedimos un cambio del terrible sistema económico”, añadió, y fue ovacionado.

El primer ministro no sólo rechazó las demandas sobre los precios de los alquileres y venta de propiedades, sino que también se manifestó en contra de los pedidos de jardines maternales y de infantes gratuitos, así como más fondos para la educación y el fin de las privatizaciones.

Según las estimaciones oficiales, hubo al menos 250 mil manifestantes en todo el país, mientras que los medios israelíes informaron de al menos 350 mil y la calificaron como una de la mayores protestas en la historia del Estado judío.

“Marchen como los egipcios”, decía una de las pancartas en referencia a las manifestaciones en el país vecino, que finalizaron con la salida del gobierno de Hosni Mubarak. “El pueblo quiere justicia social”, gritaban acompañados por los integrantes del sindicato Histadrut, que por primera vez participó de la convocatoria.

Durante la protesta, miles de personas intentaban llegar al punto central de encuentro a través de calles laterales tan congestionadas como las centrales. “Éste es un acontecimiento que representa un punto de inflexión en las relaciones entre los ciudadanos y el gobierno”, dijo Amram Mitzna, uno de los candidatos a liderar el opositor Partido Laborista, ante los manifestantes.

miércoles, 13 de julio de 2011

En Israel, una advertencia de tsunami

Noam Chomsky

La Jornada

En mayo, durante una reunión a puerta cerrada de muchos de los líderes empresariales israelíes, Idan Ofer, magnate de empresas tenedoras, advirtió: Nos estamos convirtiendo rápidamente en Sudáfrica. El impacto económico de las sanciones será sentido por todas las familias de Israel.
La preocupación principal de los magnates de negocios era la sesión de la Asamblea General de la ONU este septiembre, en la que la Autoridad Palestina planea hacer un llamado para el reconocimiento de un Estado palestino.
Dan Gilleman, ex embajador de Israel ante Naciones Unidas, advirtió a los participantes que la mañana posterior al anuncio anticipado del reconocimiento del Estado palestino, un proceso doloroso y dramático de sudafricanización se iniciará, con lo que quiso decir que Israel se tornaría en un Estado paria, sujeto a sanciones internacionales.
En ésta y subsecuentes reuniones, los oligarcas exhortaron al gobierno a iniciar esfuerzos modelados sobre las propuestas sauditas (de la Liga Árabe) y el no oficial acuerdo de Ginebra de 2003, en el que negociadores israelíes y palestinos de alto nivel detallaron un acuerdo de dos estados que fue recibido con agrado por la mayor parte del mundo, descartado por Israel e ignorado por Washington.
En marzo, el ministro de Defensa israelí Ehud Barak advirtió que la acción potencial de la ONU sería un tsunami. El temor es que el mundo condene a Israel no sólo por violar el derecho internacional, sino también por cometer sus actos criminales en un Estado ocupado reconocido por la ONU.
Estados Unidos e Israel libran intensas campañas diplomáticas para impedir este tsunami. Si fracasan, el reconocimiento del Estado palestino es muy probable.
Más de 100 estados ya han reconocido a Palestina. El Reino Unido, Francia y otras naciones europeas han elevado la clasificación de la delegación general palestina a la de misiones diplomáticas y embajadas, estatus reservado normalmente para estados, observa Victor Kattan, en el American Journal of International Law.
Palestina también ha sido admitida en organizaciones de Naciones Unidas aparte de la Unesco y la Organización Mundial de la Salud, que han evitado dar este paso por temor a perder los fondos de Estados Unidos, en lo que no es una amenaza vana.
En junio, el Senado estadunidense aprobó una resolución que amenaza suspender la ayuda a la Autoridad Palestina si persiste con su iniciativa en la ONU. Susan Rice, embajadora de EU ante Naciones Unidas, advirtió que no hay una amenaza mayor para el financiamiento de Estados Unidos a Naciones Unidas que la perspectiva de que la estatidad palestina sea respaldada por estados miembros, informa el Daily Telegraph (Londres). El nuevo embajador de Israel ante la ONU, Ron Prosor, informó a la prensa israelí que el reconocimiento de la ONU llevaría a la violencia y la guerra.
La ONU presumiblemente reconocería a Palestina en las fronteras internacionalmente reconocidas, incluyendo las Alturas del Golán, Cisjordania y Gaza. Las Alturas fueron anexadas por Israel en diciembre de 1981, en violación de las órdenes del Consejo General de Seguridad de la ONU.
En Cisjordania, los asentamientos israelíes y actos para apoyarlos constituyen claramente una violación del derecho internacional, conforme al Tribunal Mundial y el Consejo de Seguridad. En febrero de 2006, Estados Unidos e Israel impusieron un sitio en Gaza después de que el bando equivocado –Hamas– ganó en las elecciones en Palestina, reconocidas como libres y justas. El sitio se tornó mucho más severo en junio de 2007, después del fracaso de un golpe militar apoyado por Estados Unidos destinado a derrocar al gobierno elegido.
En junio de 2010, el sitio de Gaza fue objeto de una condena por el Comité Internacional de la Cruz Roja –que rara vez emite tales reportes– como un castigo colectivo impuesto en violación clara del derecho humanitario internacional. La BBC informó que el CICR pinta una amarga imagen de las condiciones en Gaza; hospitales escasos de equipo, cortes de energía eléctrica que duran varias horas cada día, agua para beber no apta para el consumo y, por supuesto, una población encerrada.
El criminal sitio extiende la política de Estados Unidos e Israel, impuesta desde 1991, de separar a Gaza de Cisjordania, asegurándose así de que el Estado palestino quedaría, de hecho, rodeado de potencias hostiles: Israel y la dictadura jordana. Los acuerdos de Oslo, firmados por Israel y la Organización para la Liberación de Palestina en 1993, proscriben separar a Gaza de Cisjordania.
Una amenaza más inmediata que enfrenta la política de rechazo de EU e Israel es la flotilla que trata de desafiar el bloqueo de Gaza llevando cartas y ayuda humanitaria. En mayo de 2010, el último de estos intentos llevó a un ataque por parte de comandos israelíes en aguas internacionales –un acto criminal grave en sí– en el cual nueve pasajeros fueron abatidos, acciones que fueron severamente condenadas fuera de Estados Unidos.
En Israel, la mayoría de la gente está convencida de que los comandos fueron las víctimas inocentes, atacados por los pasajeros, en lo que es otra señal de la irracionalidad autodestructiva que infesta a la sociedad.
Hoy, EU e Israel están tratando vigorosamente de bloquear a la flotilla, La secretaria de Estado Hillary Clinton virtualmente autorizó el uso de violencia, al señalar que los israelíes tienen el derecho de defenderse si flotillas tratan de provocar acciones al ingresar a aguas israelíes, o sea aguas de Gaza, como si Gaza perteneciera a Israel.
Grecia accedió a impedir que los botes salieran de sus puertos (esto es, los botes que no han sido saboteados todavía), aunque, a diferencia de Clinton, Grecia se refirió correctamente al área marítima de Gaza.
En enero de 2009, Grecia se había distinguido por negarse a permitir que armas estadunidenses fueran enviadas por mar a Israel desde puertos griegos durante el cruel ataque de EU e Israel en Gaza. Grecia, que ya no es un país independiente en su actual crisis financiera, evidentemente no puede permitirse tan inusual integridad.
Interrogado si la flotilla era un provocación, Chris Gunness, vocero de la Agencia para la Ayuda y Obras de la ONU, principal agencia de ayuda para Gaza, describió la situación como desesperada. Si no hubiera una crisis humana, si no hubiera una crisis en casi cualquier aspecto de la vida en Gaza, no habría necesidad de la flotilla... 95 por ciento del agua en Gaza no es potable, 40 por ciento de las enfermedades son transmitidas por el agua... 45.2 por ciento de la fuerza laboral carece de trabajo, 80 por ciento depende de la ayuda; se ha triplicado el número de pobres desde el inicio del bloqueo. Eliminemos este bloqueo y no habría necesidad de flotilla alguna.
Las iniciativas diplomáticas como la estrategia estatal palestina y, en general, las acciones no violentas, amenazan a aquellos que tienen un monopolio virtual de la violencia. Estados Unidos e Israel tratan de mantener posiciones indefendibles: la ocupación y la subversión del abrumador consenso a favor de un acuerdo diplomático.
Noam Chomsky es catedrático emérito de lingüística y filosofía en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) en Cambridge, Mass. Su libro más reciente, con su coautor Ilan Pappe, es Gaza en crisis.

Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2011/07/11/index.php?section=opinion&article=029a1mun


© 2011 Noam Chomsky, Distribuido por The New York Times Syndicate

lunes, 4 de julio de 2011

La flotilla que no podía navegar



IPS


La decisión de Grecia de impedir que zarpe una flotilla cargada de activistas que se dirigen a Gaza es la última de una serie de medidas que ponen de relieve una alianza de Estados contra el frente de organizaciones no gubernamentales internacionales.
“Conforme a una decisión del ministro de Protección Ciudadana Christos Papoutsis, se prohíbe la partida de barcos con banderas griegas y extranjeras de puertos griegos hacia el área marítima de Gaza”, rezaba el anuncio emitido el viernes por la embajada de Grecia en Israel.
El mes pasado, el ministro de Transporte de Chipre divulgó un comunicado similar. Y antes, por “consejo” de Turquía, la Fundación de Alivio Humanitario había cancelado su participación en el Mavi Marmara, barco de bandera turca que lideraba la primera Flotilla de la Libertad, cuando comandos israelíes lo atacaron, en la madrugada del 31 de mayo de 2010.
Poco más de un año después de ese ataque, en el que murieron nueve activistas, ocho de ellos turcos, desatando protestas internacionales y empeorando las relaciones entre Israel y Turquía, la segunda Flotilla de la Libertad – “Sigamos siendo humanos”– tenía previsto dirigirse a Gaza para, una vez más, intentar romper el bloqueo impuesto en 2006 por Israel.
Todo esto parece haber tenido un efecto disuasor sobre los países geográficamente cercanos al Estado judío. “La Grecia de julio de 2011 no es la Grecia de mayo de 2010 en lo relativo a Israel”, dijo un alto funcionario israelí que participó en el intento de impedir la segunda flotilla.
“Los organizadores no comprendieron esto, y ahora están pagando el precio”, añadió.
Media hora después de que el buque estadounidense Audacity of Hope (La audacia de la esperanza) zarpó el viernes del sudoriental puerto griego de Perama sin autorización, intentando llegar a Gaza, fue interceptado por comandos de las Autoridades de la Guardia Costera Helénica.
“Nos obligaron a volver a un puerto griego rodeado de rejas y alambres de púa”, señaló un mensaje publicado en la red social Twitter por USBoatToGaza.
Hagit Borer, una ciudadana israelí-estadounidense, relató el episodio al portal israelí de noticias Ynet: “Los comandos llegaron con ametralladoras. Fue bastante atemorizante. Parecían listos para el combate, se veían amenazadores. Usaban cascos y tenían sus rostros cubiertos”.
Otro activista se lamentó ante el mismo medio: “Es muy triste que los griegos estén haciendo el trabajo sucio de Israel no dejándonos navegar. Yo no sabía que el Mediterráneo era propiedad de Israel”.
La flotilla pasó de buscar romper el sitio a Gaza a intentar romper el sitio que se le impone a ella misma, aunque en vano.
El jueves, mientras se encontraba atracado en Turquía, el barco irlandés M.V. Saoirse se vio obligado a desistir debido a los daños que sufrió. A comienzos de la semana, el sueco-griego Juliano sufrió daños en el sudoccidental puerto griego de Piraeus. Según los organizadores de la flotilla, en ambos casos hubo un sabotaje deliberado.
“Se infiere que los saboteadores fueron israelíes”, acusó el portavoz del buque irlandés, Raymond Deane. Al Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel le llevó dos días negar la acusación.
“¿Por qué los organizadores de la flotilla no se quejan ante la policía?”, preguntó el portavoz Yigal Palmor.
El periódico turco Hurriyet informó de  que, según “diplomáticos turcos”, la embarcación irlandesa estaba dañada desde “antes de ingresar en aguas turcas” y que, según una investigación inicial, los daños “podrían no ser el resultado de un sabotaje”.
Incluso el vicportavoz del Departamento de Estado (cancillería) de Estados Unidos, Mark Toner, declaró el jueves que su páís no había tenido ninguna "confirmación independiente" de que los buques hubieran sido saboteados.
De los aproximadamente 1.000 activistas que viajaban en 15 barcos, han quedado pocos cientos a bordo de nueve naves operativas, aunque varadas.
El jueves, en la ceremonia de graduación de cadetes de la fuerza aérea de Israel, el primer ministro Benjamin Netanyahu ya pareció saber que, probablemente, el emprendimiento de la flotilla se hundiría lentamente.
Al expresar la gratitud de su país a los líderes mundiales, hizo especial mención a su par y “buen amigo”, el primer ministro griego George Papandreu.
Por primera vez en mucho tiempo, sostienen algunos funcionarios israelíes, le toca esta vez al Estado judío disfrutar de cierta solidaridad y legitimidad internacional, aunque no necesariamente del tipo de la que determina la opinión pública mundial.
Irónicamente, el catalizador de este revés fue provocado por la amplia solidaridad internacional que concitó el movimiento de activistas contra las políticas de Israel hacia los palestinos, observan.
En cierto sentido, la flotilla no es más que un preludio de la verdadera batalla por la legitimidad que actualmente libran Israel y Palestina. Ambos pueblos y la comunidad internacional lidian con las implicaciones de hacer la paz y crear un Estado palestino, cuya aprobación puede lograrse en septiembre en la Organización de las Naciones Unidas.
Fuente: http://ipsnoticias.net/nota.asp?idnews=98573