Mostrando entradas con la etiqueta Irak. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Irak. Mostrar todas las entradas

martes, 31 de enero de 2012

Las empresas petroleras occidentales se quedan en Iraq aunque las fuerzas estadounidenses se vayan

Dahr Jamail
Al-Jazeera

El fin de la ocupación militar de Estados Unidos no significa que los iraquíes tengan pleno control de su petróleo.

Si bien el ejército estadounidense ha puesto fin formalmente a la ocupación de Iraq, algunas de las compañías petroleras más grandes de Occidente, como ExxonMobil, BP y Shell, se quedan.
El 27 de noviembre pasado, 38 meses después de que [la empresa anglo-holandesa] Royal Dutch Shell anunciara su interés por conseguir un cuantioso negocio de gas en el sur de Iraq, el gigante del petróleo firmó un contrato por nada menos que 17.000 millones de dólares en gas.
Tres días después, la empresa energética Emerson, con sede en Estados Unidos, presentó a subasta una oferta de contrato para operar en el gigantesco campo petrolífero iraquí de Zubair, que según las informaciones dadas contiene unos ocho millones de barriles de petróleo.
A principios de este año, a Emerson se le otorgó un contrato para suministrar sistemas de medición del crudo y diversa tecnología para una nueva terminal petrolera en Basora, actualmente en construcción en el golfo Pérsico, y la empresa está instalando sistemas de control en las centrales eléctricas de Hilla y Kerbala.
BP ya explota el supergigantesco campo petrolífero iraquí de Rumaila, y la otra gigantesca reserva que es el campo de Majnún la explota Royal Dutch Shell. Ambos campos se encuentran en el sur de Iraq.
Según la Dirección de Información Energética de Estados Unidos (EIA, Energy Information Administration), las reservas de petróleo de Iraq, calculadas en 112.000 millones de barriles, son las segundas del mundo, sólo por detrás de Arabia Saudí. La EIA calcula también que hasta un 90 por ciento del territorio iraquí permanece sin explorar, por haber sufrido durante décadas sanciones económicas y guerras lideradas por Estados Unidos.
“[…] Antes de la invasión de 2003 y la ocupación de Iraq, todas las compañías petroleras de Estados Unidos y de otros países occidentales estaban completamente excluidas del mercado de petróleo iraquí; pero gracias a la invasión y la ocupación, las compañías han vuelto de nuevo a Iraq y, por primera vez desde que fueron obligadas a salir del país en 1973, están produciendo petróleo allí”, afirma Antonia Juhasz, analista de la industria petrolera, en una entrevista a Al Jazeera.
Juhasz, autora de los libros The Tyranny of Oil [La tiranía del petróleo] y The Bush Agenda [El plan
de Bush], dijo que aunque las compañías petroleras de Estados Unidos y de otros países occidentales no habían obtenido aún todo lo que esperaban recibir de la invasión de Iraq liderada por Estados Unidos, “[…] Lo cierto es que las cosas les han salido muy bien, al conseguir contratos de producción para algunos de los campos petrolíferos más grandes del mundo en condiciones que resultan ser de las más lucrativas del mundo”.
El doctor Abdulay Yahya Zalloum, economista y consultor internacional de petróleo que lleva casi cincuenta años en el negocio petrolero en Estados Unidos, Europa, Asia y Oriente Próximo, coincide al afirmar que las compañías petroleras occidentales han “[…] obtenido concesiones en los campos [petrolíferos] más importantes de Iraq”, a pesar de “[…] existir una falta de transparencia y claridad de visión en lo que respecta a las cuestiones legales”. El doctor Zalloum añadió que, en su opinión, las compañías petroleras occidentales se han llevado la parte del león del petróleo iraquí, “[…] pero dieron un pequeño trozo del pastel a China y a algunos de los otros países y compañías para mantenerlos callados”.
En un discurso que tuvo lugar en Fort Bragg, a raíz de la retirada militar de Estados Unidos, el presidente Barack Obama dijo que Estados Unidos dejaba detrás “[…] un Iraq soberano, estable e independiente, con un gobierno representativo elegido por sus ciudadanos”. Sobre esta visión, el doctor Zalloum fue del todo franco: “[…] Lo último que le importa a Estados Unidos en Oriente Próximo es la democracia. Lo que le interesa es el petróleo, y punto”.

¿Se trata de un socio fuerte?

Un comunicado de prensa de la Casa Blanca fechado el 30 de noviembre y titulado “Declaración conjunta de Estados Unidos y de la República de Iraq a través del Alto Comité de Coordinación” decía lo siguiente sobre “cooperación en materia de energía” entre los dos países:
“[…] Estados Unidos se compromete a ayudar a la República de Iraq a desarrollar el sector energético. Juntos, estamos explorando diferentes vías, entre las que se incluye una mejor protección de las infraestructuras esenciales, para contribuir al aumento de la producción petrolera de Iraq”.
Iraq es uno de los mayores exportadores de petróleo a Estados Unidos y tiene planes para aumentar el total de sus exportaciones de crudo a 3,3 millones de barriles diarios el próximo año, teniendo en cuenta que el objetivo de este año es de 3 millones de barriles, según afirma Assim Jihad, portavoz del ministerio de Petróleo iraquí.
Jihad dijo a al Jazeera que Iraq se ha puesto como objetivo elevar su capacidad de producción petrolera a 12 millones de barriles diarios para 2017, lo que llevaría a este país a ser el mayor productor del mundo. Según Jihad, el objetivo de producción para 2013 es de 4,5 millones de barriles diarios y de 5 millones para 2014. Las previsiones para 2017 son realmente ambiciosas, pero dado que Iraq no ha cumplido su objetivo para 2011, muchos cargos de la Administración aseguran que la cifra de 8 millones para 2017 es más realista.
Las regiones de Iraq no exploradas hasta ahora podrían proporcionar 100.000 millones de barriles adicionales, y los costes de producción en Iraq son de los más bajos del mundo. Hasta la fecha, sólo se han perforado unos 2.000 pozos en Iraq, lo cual no es nada comparado con el millón aproximado de pozos solamente en Texas.
A nivel mundial, el consumo actual de petróleo es aproximadamente de 88 millones de barriles diarios. Para 2030, la demanda mundial de petróleo crecerá unos 27 millones más y muchos expertos ven a Iraq como un actor clave para satisfacer esta demanda.
La opinión de que Iraq necesitará al menos 200.000 millones de dólares en inversiones de material, y personal para elevar su capacidad de producción a 12 millones de barriles diarios desde sus niveles actuales de producción, es ampliamente compartida.
Juhasz explica que ExxonMobil, BP y Shell figuraban entre las compañías petroleras que “[…] desempeñaron un papel más agresivo a la hora de presionar a sus gobiernos para asegurar que la invasión produciría una apertura de Iraq a las compañías petroleras extranjeras”. “Y lo lograron”, añade. “Todas están de nuevo en Iraq. BP y CNPC [China National Petroleum Corporation] ultimaron el primero de los nuevos contratos que firmó Bagdad y fue para el campo petrolífero más grande del país: el supergigantesco campo de Rumaila, de 17.000 millones de barriles. ExxonMobil junto a su joven socio Royal Dutch Shell ganaron una guerra de licitaciones contra la empresa rusa Lukoil (y su joven socio ConocoPhillips) al adjudicarse el proyecto Fase 1 de la zona occidental de Qurna, valorado en 8.700 millones de barriles. A la italiana Eni SpA, junto con California’s Occidental Petroleum y Korea Gas Corp., se les otorgó el campo petrolífero iraquí de Zubair, con unas reservas valoradas en 4.400 millones de barriles. Shell fue el socio más aventajado, junto con Malaysia’s Petroliam Nadional Bhd. o Petronas, al ganar un contrato para el supergigantesco campo de Majnún, uno de los más grandes del mundo, con unas reservas valoradas en hasta 25.000 millones de barriles.” [1].
Zalloum afirma que para las compañías petroleras occidentales existe un doble interés: “[…] Está la explotación de los campos existentes, pero también de los campos explorados que aún no están en fase de producción. Por lo que respecta a los campos ya existentes, hay dos tipos de explotación. Una es la renovación de la infraestructura, ya que en los últimos 25 años ha ido perdiendo valor debido a las sanciones y conflictos. La segunda es que algunos de estos campos tienen diferentes estratos, de modo que una vez que utilicen técnicas innovadoras, como la perforación horizontal, hay un enorme potencial en los campos que han explorado”.
Sin embargo, existen factores que complican la situación. A raíz de la retirada militar estadounidense, Bagdad sufrió un brote de violencia y las desavenencias políticas se han agrandado, de modo que la inestabilidad en Iraq es evidente [2].
“[…] Iraq tiene un montón de petróleo barato de obtener, pero tiene también un montón de problemas —políticos, étnicos, tribales, religiosos, etc.— que le han impedido explotarlo tan bien o tan rápido como los saudíes”, afirma Tom Whipple, especialista en energía que fue analista de la CIA durante treinta años. “[…] Algún día puede resultar que Iraq tenga más bolsas de petróleo que Arabia Saudí. La cuestión principal es cómo será de estable el país después de que se marchen los estadounidenses. Hasta ahora no se ve que vaya muy bien la cosa.”
Sin embargo, Jihad, portavoz del ministerio de Petróleo iraquí, considera que los ataques contra los oleoductos iraquíes tienen un mínimo efecto sobre la capacidad de producción y declara que “[…] los sabotajes no afectarán a nuestra producción y exportaciones de petróleo porque podemos arreglar los daños en cuestión de días, incluso de horas”.
Whipple, miembro del Instituto Post-Carbón, afirma que Bagdad ha sabido regatear con las compañías petroleras occidentales: “[…] La única razón por la que están participando es porque todo el mundo lo hace y ellos esperan abrirse hueco en caso de que un nuevo gobierno en Iraq cambie su política para dejar que otros intrusos ganen más dinero. Recuerde que no están todas las compañías petroleras occidentales que tradicionalmente estaban ahí; los chinos, los rusos y Singapur, todos quieren una parte de las ganancias”.

¿Idea equivocada?

El portavoz Jihad dijo a Al Jazeera que muchos iraquíes creen que la razón por la que las compañías petroleras occidentales están operando en Iraq es simplemente para robar el petróleo de Iraq. “[…] Estas ideas se gestaron durante el régimen del depuesto dictador Sadam Hussein y son ideas equivocadas”, afirma. “[…] El futuro contribuirá a que los iraquíes entiendan que estas compañías han venido a trabajar aquí para ayudar a Iraq a vender su petróleo para ayudar a la población, y trabajan para servir al país” [3].
Jihad admite que su gabinete de prensa trabaja “[…] para ayudar a los iraquíes a comprender la naturaleza del trabajo que están haciendo estas compañías y sus inversiones en Iraq”.
Sin embargo, los iraquíes muestran su desacuerdo a Al Jazeera, a pesar de los esfuerzos del gabinete de Jihad para probar lo contrario. “[…] Sólo un niño ingenuo podría creer que los estadounidenses vinieron aquí por algo que no fuera nuestro petróleo; ni podemos creer que su estancia aquí tenga algo que ver con ayudar al pueblo iraquí”, dice a Al Jazeera Ahmed Ali, un ingeniero en paro.
Basim al-Khalili, el propietario de un restaurante del barrio de Karada en Bagdad, opina lo mismo: “[…] Si Iraq no tuviera petróleo, ¿acaso Estados Unidos habría sacrificado miles de soldados y cientos de miles de millones de dólares para venir aquí?”.
Juhasz, la analista de petróleo, también coincide en esto: “[…] Las compañías petroleras de Occidente y Estados Unidos, así como sus gobiernos estuvieron presionando para que se aprobase una nueva ley nacional en Iraq, la Ley del Petróleo Iraquí, que haría que Iraq pasara de ser un mercado nacionalizado de petróleo a ser otro mercado en gran medida privatizado a través de los Acuerdos de Participación en la Producción, un tipo de modelo de contrato utilizado en aproximadamente el 12 por ciento del mercado mundial de petróleo”.
Esta analista explica que este acuerdo ha sido rechazado por la mayoría de los países, incluidos todos los vecinos de Iraq, “[…] porque proporciona muchos más beneficios a las empresas extranjeras que al gobierno nacional”. Pero no ha sido un camino fácil para las compañías petroleras occidentales en Iraq. “[…] Las empresas occidentales más importantes, como Chevron y ConocoPhillips, que confiaban en firmar contratos, no pudieron hacerlo. En diciembre de 2010 tuvo lugar una tercera ronda [de contrataciones] y ninguna de las grandes compañías petroleras occidentales, excepto Shell, obtuvo contratos. Creo que hubo una fuerte reacción en Iraq contra la concesión de contratos a las grandes compañías petroleras occidentales importantes. Por eso, en diciembre de 2010, los campos fueron a parar a las compañías rusas Lukoil y Gazprom, la noruega Statoil y la compañía angoleña Sonangol, entre otras.”
A diferencia de lo que establece la Ley del Petróleo Iraquí [4], estos contratos no precisan pasar por el Parlamento, según el gobierno central. Esto significa que los contratos están siendo firmados sin un debate público. “[…] La población está en contra de la privatización y ésta es una razón por la que no ha sido aprobada la ley”, afirma Juhasz. “[…] Los contratos están promulgando una forma de privatización sin un debate público y, esencialmente, a punta de pistola: estos contratos han sido adjudicados durante una ocupación militar extranjera y los contratos más importantes han ido a parar a las empresas de los países extranjeros ocupantes. Diríase que la democracia y la equidad son los dos grandes perdedores en esta batalla por el petróleo.”

El futuro del petróleo de Iraq

En las actuales circunstancias, la posibilidad de una retirada de las compañías petroleras occidentales de Iraq parece remota y el gobierno de Obama sigue presionando a Bagdad para que apruebe la Ley del Petróleo Iraquí.
No obstante, continúa la resistencia a la presencia de los occidentales. “[…] El hecho más importante es que parece evidente que la mayoría de los iraquíes desean que su petróleo y sus operaciones sigan estando en manos iraquíes”, afirma Juhasz. “[…] Hasta ahora, ha sido necesaria una gigantesca invasión y ocupación militar extranjera para garantizar a las compañías petroleras extranjeras el acceso que han tenido hasta ahora [al petróleo iraquí].”
Mientras la seguridad en Iraq siga siendo tan volátil como siempre, como consecuencia del panorama político —que puede cambiar radicalmente en cualquier momento—, hay una sola cosa que siempre hemos de considerar como el meollo de estos conflictos, y es el petróleo iraquí.



Notas de IraqSolidaridad

1- Sobre la situación y gestión de los campos petrolíferos de Iraq, véase “La distribución geográfica de los campos petrolíferos y su gestión bajo ocupación”, 13 de marzo de 2007 (http://www.iraqsolidaridad.org/2007/docs/petroleo_13-03-07.html)
2.- Véase Pedro Rojo, “El fracaso de un proyecto imperialista o cómo Estados Unidos ha salido derrotado de Iraq” (http://iraqsolidaridad.wordpress.com/2012/01/15/el-fracaso-de-u-2/), 15 de enero de 2012

3.- Véase Corp. Watch, “¿Cuánto petróleo iraquí se está robando? El 'misterio' de los contadores perdidos”, 12 de mayo de 2007 (http://www.iraqsolidaridad.org/2007/docs/12_05_07_Contador_de_Petroleo.html)

4.- Al respecto véase James Cogam, “El gobierno iraquí aprueba un nuevo borrador de la ley de petróleo”, 9 de julio de 2007 (http://www.iraqsolidaridad.org/2007/docs/09-07-07-Ley_de_petroleo.html)


Fuente: http://www.uruknet.info/?p=84645
Traducido del inglés para IraqSolidaridad por Consuelo Delgado

http://iraqsolidaridad.wordpress.com/2012/01/30/las-empresas-petroleras-occidentales-se-quedan-en-iraq-aunque-las-fuerzas-estadounidenses-se-vayan/


miércoles, 21 de diciembre de 2011

EE.UU. menosprecia el precio de la guerra que sigue pagando el pueblo iraquí


Gary Younge
Common Dreams/the Guardian UK

Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens


El 19 de noviembre de 2005, un pelotón de marines estadounidenses fue atacado por una bomba al borde de la ruta en Haditha, en la provincia Anbar de Iraq, matando a un soldado e hiriendo gravemente a dos. Según declaraciones de civiles los marines se lanzaron a una masacre desenfrenada, matando a 24 personas. Entre ellas un hombre de 76 años en una silla de ruedas y un niño de tres años. Fue una matanza. “Pienso que simplemente estaban cegados por el odio… y perdieron el control”, dijo James Crossan, uno de los marines heridos.
Cuando escuchó la noticia, el general Steve Johnson, el comandante estadounidense en la provincia Anbar en esos días, no vio motivos para más exámenes. “Pasaba todo el tiempo… en todo el país. Ya sabéis, tal vez, si yo hubiera estado sentado aquí [en Virginia] y hubiese oído que 15 civiles fueron asesinados me habría sorprendido y espantado y habría hecho más para investigarlo. Pero entonces sentí que solo era el precio de la acción en ese enfrentamiento en particular”.
Ocho soldados fueron acusados originalmente por la atrocidad. Los cargos contra seis soldados se retiraron, uno fue absuelto y el otro sigue a la espera de un juicio. Lo sabemos porque un periodista del New York Times encontró documentos de la investigación interna de los militares estadounidenses en un basural cerca de Bagdad. Un asistente los estaba usando para alimentar un fuego para cocinar carpa ahumada para la cena.
El artículo apareció el mismo día en el que Barack Obama anunció la retirada de los soldados estadounidenses la semana pasada, aclamando la guerra de casi nueve años como un “éxito”, que fue “un extraordinario logro” que los soldados pueden ver con “sus frentes en alto”. Y así sigue adelante EE.UU., tirando a la basura la evidencia de sus crímenes de guerra, no responsabilizando a nadie y prefiriendo ver la derrota como victoria y el fracaso como éxito.
Aunque hay que saludar la salida de los soldados estadounidenses con un alivio precavido (precavido porque EE.UU. mantendrá su mayor embajada del mundo en Iraq junto con miles de contratistas privados armados), se debe hacer todo lo posible por frustrar a los que tratan de engalanar y deformar su lamentable legado. Se pensaría que es algo fácil. El caso contra esta guerra se ha enjuiciado exhaustivamente en esta columna y en otros sitios. (El argumento de que el derrocamiento de Sadam Hussein compense de alguna manera las mentiras, la tortura, el desplazamiento, la carnicería, la inestabilidad y los abusos de los derechos humanos es perverso. EE.UU. utilizó una bomba Daisy-Cutter para cascar una nuez.)
Esta guerra comenzó con muchos padres, pero terminó sus días como un huérfano, mancillando las reputaciones de los que la lanzaron y a los idiotas útiles que dieron cobertura intelectual. Nadie ha tenido que rendir cuentas; pocos aceptan la responsabilidad.
En todo caso, no podrían haberlo hecho solos. Fue posible gracias a la colusión sistémica de una clase política indolente y una cultura política jingoísta, para no hablar de un cheque en blanco del gobierno británico. Cuando la guerra comenzó, casi tres cuartos de los estadounidenses la apoyaron. Solo los políticos con principios se opusieron, y hubo muy pocos. Cuando preguntaron a Nancy Pelosi por qué no presionó por la recusación de Bush cuando llegó a presidenta de la Cámara en 2006, dijo: “¿Y los demás que votaron por esa guerra sin tener evidencia alguna?… ¿Dónde estarán esos demócratas? ¿Van a votar por nosotros para recusar a un presidente que nos llevó a la guerra basándose en información que ellos también tenían?”
Hoy, el retiro de las tropas es casi lo único popular que ha hecho Obama en los últimos dos años. Los sondeos muestran que más de un 70% apoya la retirada, aproximadamente dos tercios se oponen a la guerra y más de la mitad cree que fue un error. Pero existe una diferencia entre lamentar algo y aprender de ello. Y aunque hay amplia evidencia de lo primero, hay poca que sugiera lo segundo.
Según Christopher Gelpi, profesor de ciencias políticas de la Universidad Duke, dspecializado en actitudes públicas ante la política exterior, el factor más importante que conforma las opiniones de los estadounidenses sobre cualquier guerra es si creen que EE.UU. vencerá. Esta visión solipsista del mundo difícilmente lleva al tipo de introspección que puede convertir el remordimiento en redención.
Es un modo de pensar que ve que la guerra de Vietnam fue errónea no porque se invadió a un país independiente, lo arrasaron y asesinaron a y torturaron a millones de persona. Fue errónea porque EE.UU. la perdió.
Y esta actitud impregna el espectro político. Incluso cuando los críticos de la guerra censuran la sangre y el dinero desperdiciados, generalmente se refieren solo a vidas estadounidenses y al dinero estadounidense. También los encuestadores lo presentan de esa forma. Un reciente sondeo de CBS preguntó: “¿Piensa que la remoción de Sadam Hussein del poder justificó la pérdida de vidas estadounidenses y otros costes del ataque contra Iraq, o no? (50% no, 41% sí) y “¿Piensa que el resultado de la guerra contra Iraq justificó la pérdida de vidas estadounidenses y otros costes del ataque contra Iraq, o no? (67% no, 24% sí). Simplemente no mencionan el coste para los iraquíes.
“Es el fin solo para los estadounidense”, escribió Emad Risn, un columnista iraquí, en un periódico financiado por el gobierno. “Nadie sabe si la guerra terminará también para los iraquíes”. Y parece que a pocos estadounidenses les importa. Ha pasado un tiempo desde los días en que Iraq aparecía entre las prioridades de la nación, y ni hablar de las primeras. Tienen razón los estadounidenses cuando se quejan de la suerte de los veteranos que vuelven a una economía deprimida con una serie de discapacidades físicas y mentales. Pero los civiles iraquíes apenas merecen que se les mencione.
Según un informe del New York Times, entre el testimonio descartado había una entrevista con el sargento mayor Edward Saz: “Ordené que los marines dispararan sobre niños en coches, y encaré a los marines individualmente, uno a uno, al respecto porque les costó enfrentar esa situación”. Cuando le dijeron que no sabían que había niños a bordo, les dijo que no era su culpa y afirmó que las muertes no deberían significar un lastre vitalicio para ellos.
Los progresistas, que tratan de vincular el colapso económico a los contratiempos militares, argumentan a menudo que la construcción de la nación debería comenzar en casa, no en Iraq, convirtiendo así –a sabiendas o no– a los iraquíes en la imaginación pública de víctimas de una guerra ilegal a receptores de un bienestar ilícito. Sin ninguna ironía aparente, Obama marcó el fin de la ocupación llamando a otros a no interferir en los asuntos internos de Iraq.
El esfuerzo conjunto de todo esto es como romperle primero la mandíbula a alguien con tu puño solo para lamentarte después del terrible dolor causado a tu mano.
EE.UU. no es el único en esta situación. La amnesia y la indiferencia son privilegios de los poderosos. Los kenianos y los argelinos recuerdan las atrocidades cometidas por británicos y franceses bajo el colonialismo, mientras los colonialistas siguen huyendo de su historia. “La característica esencial de una nación es que todos sus individuos tienen que tener muchas cosas en común” escribió el filósofo francés del Siglo XIX, Ernest Renan, “y también tienen que haber olvidado muchas cosas”.
No es sorprendente que un reciente sondeo Pew estableció que a pesar de toda la evidencia contraria un 56% de los estadounidenses dijo que pensaba que la invasión había tenido éxito en sus objetivos, mientras que la cantidad de los que piensan que la invasión fue la decisión correcta es la mayor en cinco años. El coste de hacer las cosas siempre parece más razonable cuando son otros los que pagan el precio.

© 2011 The Guardian/UK

Gary Younge es un columnista y cronista de The Guardian basado en EE.UU.

Fuente: http://www.commondreams.org/view/2011/12/19-3?print

viernes, 16 de diciembre de 2011

Viernes de “la derrota al invasor” y no de “la lealtad”

Haifa Zangana Al-Quds al-Arabi

Traducido del árabe para Rebelión por Antonio Martínez Castro

Por las redes sociales corre una convocatoria para concentrarse en la plaza Tahrir de Bagdad y en plazas de todas las ciudades iraquíes el viernes 30 de diciembre de 2011, que es la fecha prevista para que se retiren las tropas de ocupación estadounidenses.
Llaman a ese viernes el de “la derrota al invasor” y no de “la lealtad” como quieren los políticos del Gobierno. Suscriben la convocatoria numerosas organizaciones de la sociedad civil, asociaciones de estudiantes, intelectuales independientes y personalidades nacionales que piden el final de la ocupación y salvar Iraq de quienes intentan fragmentarlo amparándose en la constitución del invasor y su política de división religiosa, confesional y étnica.
Entre las páginas web que la promueven se cuentan: La Gran Revolución Árabe, Coalición de la Revolución del 25 de febrero, Intifada de los Iraquíes Libres, No Nos Rendiremos, La noche que cayó Maliki, Asociación de Jóvenes de al-Anbar, Coalición “Piraos Ya”. Aconsejo que se visiten estas páginas para seguir las actividades de estos grupos de jóvenes, especialmente porque existe una ocultación mediática casi absoluta de este movimiento popular pacífico de protesta que salió a la calle el 25 de febrero en el Iraq bajo ocupación.
El movimiento, que no ha dejado de manifestarse cada viernes desde entonces, no ha conseguido captar la cobertura mediática deseada, al contrario de lo que viene pasando en el resto del mundo árabe. Además, el silencio de los medios tanto nacionales como internacionales ha hecho que no se conozcan las protestas pacíficas de los grupos sociales, así como los han privado del apoyo moral que, si quisieran, podrían darles.
La famosa escritora y activista india Arundhati Roy, que ve que el eco mediático de la protesta pacífica es tan importante, a veces, como el hecho de la protesta en sí mismo, dice: “¿Qué se gana si un grupo de campesinos está en huelga de hambre hasta morir en una aldea lejana si la noticia no llega a otros que puedan hacer algo?
Los manifestantes han puesto un nombre a cada viernes de protesta en la plaza Tahrir de Bagdad y en plazas de otras ciudades. Entre estos nombres tenemos: viernes de la ira, viernes de la dignidad, viernes de la libertad, viernes del cambio, viernes del rechazo a la ocupación, viernes por la puesta en libertad de los detenidos, viernes del apoyo de Bagdad a Gaza, o viernes del amanecer de los libertadores. En este contexto se ha decidido poner al viernes 23 de diciembre el nombre de “el pueblo quiere derrocar al régimen”.
Los manifestantes no cesan de repetir sus exigencias: terminar con la corrupción, acabar con la parcelación confesional del poder, soltar a los presos, suministrar servicios básicos, respetar los derechos humanos, y gritan: “ni por asomo nos humilléis”, puesto que la reivindicación central es que se retire del país todo soldado extranjero lo llamen como lo llamen: fuerzas de combate, de seguridad, de instrucción o mercenarios.
La respuesta del Gobierno de Maliki ha sido bestial: asesinato de decenas de manifestantes jóvenes, detención de miles a los que han golpeado, torturado y amenazado de muerte. También han mandado camiones cargados de zarzariya [los esbirros del régimen; equivalentes a la shabbiha en Siria o la baltayia de Egipto o Yemen] para agredir a los manifestantes, especialmente a las chicas, y dispersarlos.
El primer viernes de diciembre las señorías del gobierno hirieron el orgullo de los iraquíes en la fiesta que celebraron en la Zona Verde para despedir a las fuerzas de ocupación. Allí, ante el vicepresidente de EEUU Joe Biden, el ilustre presidente Yalal Talabani repartió regalos de recuerdo a las tropas de EEUU (como si estuvieran de visita turística en Iraq y no hubieran asesinado a un millón de ciudadanos) y se llevó la mano al corazón al sonar el himno de EEUU.
Talabani, en el discurso ante los invasores, expresó gratitud hacia el pueblo estadounidense, y pidió a los soldados que trasmitiesen su saludo a Barack Obama y al Congreso, así como prometió que Iraq, una vez recuperada con éxito la soberanía nacional, permanecerá leal a los acuerdos y será siempre amigo de EEUU. También aseguró fidelidad política en una “nueva etapa de cooperación cuyos rasgos y horizontes han sido definidos en el Acuerdo Marco Estratégico suscrito por ambos países y que será la base de las relaciones bilaterales en el futuro.”
Nuri al-Maliki, para que no pareciera que es menos leal que Talabani, repitió lo mismo sobre la importancia de que el Acuerdo Marco Estratégico establezca las futuras relaciones bilaterales, así como añadió “la necesidad de proveerse de instructores estadounidenses para formar al ejército iraquí”. Lo que significa que las negociaciones sobre la inmunidad de las tropas e instructores estadounidenses, que Maliki y otros han estado manejando a lo largo de los últimos meses, era un bulo para desviar la atención de los iraquíes sobre la realidad del Acuerdo suscrito. Sabemos que los instructores y las tropas que se queden dependerán en todo lo que hagan de la Embajada de EEUU y por consiguiente gozarán de inmunidad diplomática.
El comité de organización del “viernes de la derrota al invasor” llama a todos los ciudadanos a participar y ha dirigido un comunicado a los medios de comunicación iraquíes y árabes encargados de dar cobertura a la retirada de las tropas de ocupación pidiéndoles que no presenten “al Gobierno de la Zona Verde como artífice de la retirada de las tropas de ocupación” porque de esa forma borran el papel de la heroica resistencia que ha pagado el alto precio de la sangre de sus mártires para limpiar de usurpadores el país.
El comunicado afirma que los jóvenes seguirán, en caso de que la retirada no sea completa, concentrándose en protesta hasta que salga el último soldado norteamericano, lleve la etiqueta que lleve. También afirma que están preparados para seguir con la resistencia “en la nueva etapa decisiva de la historia de Iraq” y que es necesario apoyar a los manifestantes y dar cobertura a sus acciones del viernes de “la derrota al invasor”, aunque no ponen en ello su esperanza.
La firmeza y tenacidad de los jóvenes, que no conocen el desánimo pese a las dificultades, me recuerda a lo que un soldado de la ocupación escribió en su diario en agosto de 2008: “Volamos la casa de un iraquí para ampliar el espacio donde aparcar los vehículos. La casa era propiedad suya y antes había sido de su familia. Varios días, después de la explosión, estuvo viniendo el hombre a juntar los bloques de ladrillo dispersos en un radio de decenas de metros: quería reconstruir su casa con los mismos bloques”.
Haifa Zangana es escritora iraquí.

Fuente: http://www.alquds.co.uk/scripts/print.asp?fname=data\2011\12\12-09\09qpt698.htm

viernes, 21 de octubre de 2011

BAGDAD SE NEGO A PRORROGAR LA "INMUNIDAD LEGAL" DE LOS MARINES



Obama anunció el retiro definitivo de sus tropas en Irak en diciembre

El presidente norteamericano anunció que a fin de año se retirarán los 39.000 efectivos estadounidenses que todavía quedan en Irak, poniendo fin a una invasión de casi nueve años, iniciada por su predecesor, George W. Bush, en marzo de 2003. "Hoy puedo decir que, como se prometió, el resto de nuestras tropas en Irak regresarán a casa. La guerra de Estados Unidos en Irak habrá terminado", afirmó Barak Obama en la Casa Blanca.
Obama hizo el anuncio después de hablar por videoconferencia con el primer ministro iraquí, Nuri al-Maliki, y tras el fracaso de las conversaciones entre las dos partes para alcanzar un acuerdo sobre el mantenimiento de un pequeño número de efectivos en Irak después del fin de año. "Los puntos de vista de los dos líderes eran idénticos sobre la necesidad de iniciar una nueva fase de las relaciones estratégicas, luego de finalizado el retiro (de las tropas estadounidenses) en una fecha precisa a fin de año", afirmó Maliki, según un comunicado difundido por su oficina.
La fecha de la partida de las tropas ya había sido acordada en 2008 por ambos países, pero Bagdad rehusaba conceder inmunidad legal para el pequeño contingente de soldados estadounidenses que permanecería en el país para ayudar a entrenar a las fuerzas iraquíes y contrarrestar la influencia de Irán. Ese punto era "un obstáculo mayor" en las negociaciones, había reconocido el lunes un alto oficial del Pentágono. El líder radical chiita iraquí Moqtada Sadr había considerado aceptable el miércoles que los instructores militares estadounidenses permanecieran en Irak más allá de fin de año con la condición de que las tropas estadounidenses se retiraran completamente y que Washington pagara una "compensación" al país.
El anuncio de Obama fue realizado al día siguiente de la "desactivación" de la división norte del dispositivo estadounidense en Irak, centro del conflicto entre las autoridades centrales del país y las de la región autónoma del Kurdistán, presentado con frecuencia por Washington como uno de los principales riesgos para la estabilidad de Irak a largo plazo, a causa de la influencia de Irán en esa región, también de mayoría chiita.
Estados Unidos cuenta todavía con 18 bases en el país y Obama anunció que había invitado a Maliki a visitar la Casa Blanca en diciembre, cuando ambas partes vuelvan a una relación normal entre dos naciones soberanas. Obama recordó que hizo campaña en 2008 contra la intervención de su país en Irak. Luego envió decenas de miles de tropas de refuerzo a Afganistán, parte de las cuales se aprestan a abandonar el país en el marco del traspaso de las tareas de seguridad a las fuerzas afganas.
"Estados Unidos está en una posición de fuerza. La larga guerra en Irak llegará a su fin a finales de este año. La transición en Afganistán está avanzando y nuestras tropas están finalmente volviendo a casa", dijo Obama. "Yo apoyo plenamente al presidente" dijo el líder de la mayoría demócrata del Senado, Harry Reid, luego del anuncio del mandatario y en relación a una eventual amenaza de Teherán, afirmó que los iraníes "deberían saber que la primavera que golpeó a esa región del mundo está a punto de golpearlos también".

jueves, 21 de julio de 2011

EL ESQUIVO ÁNGEL DE LA HISTORIA EN IRAK

EL ESQUIVO ÁNGEL DE LA HISTORIA EN IRAK


Feliciano García Aguirre



Una irracionalidad circunstancial es casi siempre el producto de una irracionalidad estructural de mayor magnitud.
Perry Anderson (1)

¿Es posible evitar las guerras o triunfar sin luchar? Analizar los aspectos concretos del origen de los conflictos bélicos, los intereses involucrados y su posterior evolución puede ofrecernos sugerentes formas de entender el mundo en que vivimos, remarcando que poco lograríamos penetrar en tales decursos sin incorporar penetrantes miradas históricas.

¿Qué papel ha desempeñado la guerra en el contexto de las diferentes formas de sociedad, desde las primeras ciudades-Estado hasta el momento actual?. Gopal Balakrishnan (2) articula ésta pregunta estrechamente ligada al papel de los estados liberales en la consecución de las guerras, como forma normalizada de solución a los conflictos. La relevancia de éstas cuestiones a nuestro juicio convoca a los amantes de la paz, deseosos de encontrar soluciones políticas a los conflictos armados que tanta ruina y maltrato traen consigo.

Ante la inmediatez que nos impone la orientación dominante de los medios de comunicación, el ángel de la historia (3) con frecuencia se niega a seguir mirando hacia atrás. ¿Cuantos fueron los periodos de paz en Occidente durante todo el siglo XX y lo que va del presente? ¿Tenemos conciencia de ello? Los horrores no son pocos, las lecciones parecen estar preñadas de amnesia colectiva, de una amnesia que a la menor provocación se evade frenéticamente para abandonar las pesadillas.

Muchos de los sonados “triunfos” bélicos han sido poco más que quimeras, ilusiones que el paso del tiempo llama a arrepentimientos incontables. Las ponderaciones al respecto pueden ser negativas o positivas, coincidentes con las posturas que adoptemos, sean éstas a favor de la guerra o de la paz. Si mirásemos las experiencias humanas en su larga duración sin cuestionarlas, a lo mejor estaríamos tentados a aceptar opiniones definitivistas, como las que frecuentemente circulan entre académicos, políticos y analistas.

Desde tiempos inmemoriales tanto primitivos como civilizados, no han cesado de matarse los unos a los otros. Empujados por el hambre o el odio, por la sangre u orgullo, por fe o por superstición, por deseo de aventuras o por la excesiva estupidez, por vanidad o por honor, por pobreza o por riqueza, por cualquier causa (…) han gastado sus mejores fuerzas en luchar, en arruinar y en destruirse los unos a los otros. Asaltantes o asaltados sólo ven en la paz el intervalo entre dos guerras. (4)

Al lado de este tipo de posturas se hallan los empeños de quienes piensan y están convencidos de que es posible vivir en paz. En cambio quienes hacen las guerras y las mantienen como negocio piensan de muy otra manera, usan sin reparo mercenarios en forma de compañías privadas de seguridad compuestas por exmilitares, además de tropas regulares sin inmutarse. En la librada por Estados Unidos (EU) en Irak esa combinación es usual, un informe revelaría a propósito de las incursiones norteamericanas que: Las compañías militares privadas cuentan con 25 mil efectivos en Irak, constituyen la segunda fuerza de ocupación, después de Estados Unidos y superior al Ejército británico… un informe de la Oficina de la Contraloría de Estados Unidos (Government Accountability Office) reportó que desde 2003 se han otorgado contratos por un valor de más de 766 millones de dólares a las compañías privadas de seguridad. (5)

Las compañías militares privadas se han puesto por encima de los tratados de la Convención de Ginebra y han crecido a la sombra de los Estados en guerra o poderes que hoy llamamos fácticos. Su estrategia indirecta es tan antigua como la de los condotieros, capitanes de las tropas mercenarias en el siglo XV, cuyo origen es la condotta, el contrato entre el capitán de los mercenarios y el gobierno de las ciudades-Estado italianas que los empleaba.

El principal mandamiento de los condotieros fue: todo arte militar se basa en el engaño. Por esa razón, cuando se está en condiciones de atacar se debe simular lo contrario; cuando nos movilicemos con las tropas, debemos parecer inactivos; cuando nos aproximemos, el enemigo debe pensar que nos encontramos lejos; cuando estemos lejos, debe pensar que nos hallamos muy cerca, ofrecer señuelos para atraer al enemigo, simular desorden para aniquilarlo. Rastrear éstas estratagemas sin duda podría conducirnos hasta los tiempos de Sun Tzu y su magnífica obra El arte de la guerra. Obra que por cierto hora ha pasado a ser utilizada por diversas escuelas de negocios en Occidente para el diseño de estrategias empresariales. (6)

Los relatos históricos sobre batallas y confrontaciones bélicas muestran casi siempre los delicados tejidos sociales implicados en las conflagraciones humanas. Pueden incluso dejarnos con el desagradable sabor de las historias repetidas que alimentan el conformismo del nada nuevo bajo el sol. No obstante también, anima los nunca más! El no volvamos a repetirlo! La humanidad no puede permitirlo! Los optimistas tampoco faltan, esos empeñosos comprometidos con lograr la paz en donde quiera que exista un conflicto, quienes son tan fuertes que pueden parecernos obcecados. Comparar de manera sucinta los esfuerzos para lograr la paz con los de mantener la guerra en Irak es un compromiso ético vivo que intentamos desbrozar aquí.

Finlandia

El tres de septiembre del 2007 en los medios impresos de Occidente se publicó una escueta nota sobre la pasada reunión de Finlandia denominada: Seminario de Irak: las fuerzas de EUA, impedimento para la paz. El encuentro fue un empeño de los amantes de la paz por detener el conflicto que tiene sumido al pueblo de Iraq, en la más tenebrosas de la ignominias de que sólo el ser humano es capaz. La importancia de difundir las condiciones en las cuales se llevó a cabo dicha convocatoria y sus resultados, radica en destacar sus aportaciones a la construcción del proceso de paz para el Oriente próximo, pero sobre todo por su carácter de lección histórica proactiva y coherente.

Se sabe popularmente que la invasión de Iraq comandada por EU está asociada a la posesión de los pozos e instalaciones petroleras. Dicha asociación fue casi automática, pero lo que se asoció más lentamente y con alguna dificultad fue la importancia geoestratégica de las acciones conjuntas en todo el Oriente Medio. El pretexto de la posesión de armas de destrucción masiva, la asociación con el terrorismo internacional, el derrocamiento de Saddam Hussein y la velocidad de los juicios sumarios que condujeron al patíbulo a los medrados líderes iraquíes, tanto como los ataques a un pueblo empobrecido por el bloqueo a que fuera sometido con antelación, dejaban en una especie de fuera de lugar los acontecimientos, sobre todo si consideramos que para el momento de la invasión EU ni por asomo mostraba signos de escasez en el abastecimiento de petróleo. La especulación no había llevado los precios de la materia prima a los niveles ahora alcanzados, ni los niveles de endeudamiento de ese país continuaban saldándose con préstamos de los bancos centrales de diversos países.

Los acontecimientos sin embargo continuaron precipitándose en la región. Las agresiones a Siria, las reiteradas amenazas a Irán y el papel de Turquía en el conjunto, dejaban a Israel en posición inmejorable para servir de avanzada a la estrategia norteamericana. Avanzado el conflicto con sus respectivo aumento de muertes en todos los bandos y una vez logrado la colocación de Nouri al-Maliki como Primer Ministro, aunado al retiro de las tropas de algunos países participantes de la coalición, las expectativas de apropiación de los consorcios internacionales iniciaron su curso. EU se colocaba en el centro de la tormenta dirigiendo sus destinos, amontonando ruinas por doquier, proclamando sardónicamente que “la libertad y el progreso” habían tocado las puertas del Islam otra vez.

Las hipótesis empezaron a surgir con una gama insospechada, entre las cuales destacaba por supuesto la impulsada por EU y sus cooperantes. Las más extrañas apuntaban desde luego -en medio del clamor de paz mundial previo al ataque- en dirección de Siria e Irán, cosa que quisiéramos disprobar. No obstante, la salidas prácticas a la ocupación generalmente fueron acalladas por la potente voz norteamericana en todos los medios de comunicación.

Los esporádicos y amenazantes comunicados de Osama Bin Laden parecían a los ojos de los observadores como una pantomima, una cortina de humo, lanzada como distractor de los duros acontecimientos que estaban dejando cientos de miles de muertos y heridos, otros tantos de refugiados sin los menores atisbos de algún acuerdo de paz. El gobierno norteamericano manifestó sistemáticamente sus empeños por permanecer en Iraq, construyendo bases militares, muros de diverso calado, generando diásporas y entrenando cuerpos policíacos como parapeto de la seguridad que debían de prodigar los iraquíes. Ese fue el contexto en el cual surgió la iniciativa del Seminario de Irak en Finlandia.

El Seminario fue organizado por iniciativa de la Administración de la Crisis del ex presidente finlandés Martti Ahtisaari y por la Institución John W. McCormack de la Universidad de Massachusetts, que fue representada en las pláticas por el irlandés Pedraig O’Malley. Entre las personalidades destacadas estuvo el teniente coronel Mika Kerttunen, de la Universidad de la Defensa Nacional finlandesa. Se supo que entre los participantes estuvieron el ministro shiita de Reconciliación Nacional, Akram al-Hakim, dos de los representantes del líder shiita radical Muqtada al-Sadr, representantes del partido shiita gobernante Dawa y el político suni Salih-al-Motlag. Durante dos días los participantes del seminario estudiaron los procesos de África del Sur y el norte de Irlanda, en su búsqueda de lecciones aplicables a la situación de Irak.

La nota periodística que dio cuenta del suceso fue escueta. Sólo mencionó que se habían alcanzado algunos puntos de acuerdo. Se habló de ocho puntos y doce acuerdos, cuando en realidad se trató de doce recomendaciones para iniciar las negociaciones y nueve acuerdos políticos. Mismas que detallamos a continuación como si se tratase de un documento histórico:

Las Recomendaciones son las siguientes: 1. Resolver todos los asuntos políticos a través de la no-violencia; 2. Prohibir el uso de armas a todos los grupos armados durante los procesos de negociaciones; 3. Formar una comisión independiente aprobada por todas las partes, cuya tarea sea supervisar el proceso de desarme de los grupos no gubernamentales, de manera confiable; 4. Todos los partidos acordarán aceptar los resultados de las negociaciones, y los no participantes pueden ser sometidos por la fuerza, así como los que rechacen todos o alguno de los acuerdos: 5. Terminar con las interferencias internacionales y regionales en los asuntos internos de Irak: 6. Proteger los derechos humanos; 7. Asegurar la independencia y eficacia de los sistemas legales y de justicia, especialmente del Tribunal Constitucional; 8. Asegurar la completa participación de todos los partidos o bloques iraquíes en el proceso político y convenir acuerdos de gobernabilidad; 9. Dar los pasos necesarios para finalizar la violencia, matanzas, desplazamientos forzados y cualquier otro daño adicional a la infraestructura; 10. Establecer un cuerpo consultivo independiente para explorar formas de acuerdo con las herencias y legados del pasado para mantener unida a la nación; 11. Todos los partidos y bloques iraquíes deben contribuir a la construcción de Irak. Contribuir eficientemente a apoyar todos los esfuerzos que puedan hacer que el proceso político de la unificación iraquí sea exitoso y contribuya a preservar su soberanía; 12. Todos los grupos participantes deben acatar las recomendaciones.

A continuación los Acuerdos Políticos: 1. Ser razonables en los debates, alejados de disputas sectarias o étnicas; 2. Finiquitar los desplazamientos forzosos de iraquíes y ocuparse de dichos desplazados, su seguridad y regreso a salvo, con garantías para su seguridad a cargo de las fuerzas nacionales, en cooperación con las fuerzas políticas y líderes tribales; 3. Lograr someter a las milicias mediante los siguientes procedimientos: a). Armar equipos y entrenar a las fuerzas de seguridad (policía y ejército) para asegurar que sean capaces de asumir sus responsabilidades eficientemente; b). Apoyar el desarrollo económico a lo largo de todo el país, para contener a los jóvenes desempleados y encauzar los esfuerzos de los jóvenes para la reconstrucción que mejore la calidad de vida de todos los ciudadanos; y c). Aquellos que trabajen fuera de la ley y usen recursos militares inapropiadamente serán llevados a la justicia, sin ningún distingo. 4. La visión común de todas las entidades políticas iraquíes enfatiza la importancia de acabar con la presencia de tropas extranjeras en Irak, a través de la consecución de la soberanía nacional y la reconstrucción del ejército nacional y los aparatos de seguridad acordes a una visión nacional, todo ello alcanzable en un lapso razonable; 5. Resaltar la consecución del diálogo constructivo entre diferentes grupos políticos, buscando alcanzar metas nacionales; 6. Convencer a los grupos políticos que han formado parte del proceso político para iniciar y activar un diálogo constructivo para alcanzar acuerdos y entendimientos comunes; 7. Pactar con grupos armados no considerados como terroristas, animándolos a usar medios pacíficos para dirimir el conflicto y dar a sus miembros trabajos y oportunidades con autonomía sin administración del Estado; 8. Buscar corregir los desacuerdos o falta de entendimiento que han acompañado el proceso político y animar a todos los partidos políticos iraquíes a participar en la reconstrucción de Irak en todos los aspectos; 9. El cese de la violación de los derechos humanos a los ciudadanos iraquíes y sus propiedades por los continuos bombardeos y acciones militares de las fuerzas extranjeras. El gobierno de Irak debe asumir la responsabilidad de proteger a los civiles inocentes. (7)

Nos parece relevante el impulso de una iniciativa política y académica como ésta, en un país declarado pacifista y buscando aprender de experiencias históricas tan notorias como la irlandesa. Ante la masacre vivida y éxodo de los pueblos de Irak, lo extremadamente urgente es parar la guerra y detener la escalada de una violencia inimaginable para quienes estamos alejados de los escenarios. Sobre todo si asumimos producto del análisis sociohistórico que dichos escenarios pueden repetirse en cualquier lugar del mundo por cualquier pretexto prefabricado, la que torna a las urgencias extremas. Impedir la pérdida de vidas e iniciar la reconstrucción de Irak en un clima de paz, va de la mano con la salida inmediata de las fuerzas militares extranjeras de ocupación.

El Seminario de Irak: las fuerzas de EU, impedimento para la paz se abre al mar de las contingencias, a pesar de lo cual es relevante que algunas de las partes han encontrado un espacio de discusión -de los que sin duda habrán de proliferar antes de alcanzar la paz- que les permitió un diálogo provechoso para dar curso a la reconstrucción nacional.

Consideramos que éste tipo de iniciativas pueden rendir mucho mejores frutos que las hojas de ruta norteamericanas. Las posibilidades de diálogo y construcción de puentes al entendimiento debieran ser alentadas por organismos internacionales, sean o no los surgidos de la Segunda Guerra Mundial. Existen todavía instituciones respetables que podrían ocuparse de la promoción del diálogo y reconciliación. Ahora mismo en diversas áreas en dónde la conflagración es un tormento para sus pueblos se ensayan posibilidades de diálogo y acuerdos, lo mismo en África que en América.

En este contexto histórico, en donde se decide también el futuro gobierno de los Estados Unidos, Irak vuelve a estar en el centro de la escena. Los empeños de paz tienen que ver con el conjunto de fuerzas involucradas y no sólo las de la coalición guiada por los estadounidenses. Están ciertamente sunitas, chiitas y kurdos, para quienes la unidad nacional es indispensable para la construcción de la paz. He ahí la importancia del Seminario antes aludido.

Los tropiezos habrán de aparecer sin duda nuevamente. Si nos dejásemos influenciar por la mirada de Immanuel Wallerstein podríamos corroborar los aciertos del Seminario de Finlandia.

Hay ahí tres grupos étnicos principales –los chiítas, los árabes sunitas y los kurdos. Cada uno está localizado primordialmente en una zona geográfica específica. La excepción principal es Bagdad, la ciudad capital, que cuenta con una mezcla de población chiíta-sunita aun cuando cada una se concentra en partes específicas de la ciudad.

Además, como parece que todos sabemos ahora, cada una de estas tres zonas tiene divisiones internas. Hay múltiples partidos chiítas, y cada uno parece contar con una milicia a su disposición, y tiene antagonismos que duran desde hace mucho tiempo. Los dos principales son el grupo encabezado por Sadr y el conocido como SCIRI, conducido por Abdul-Aziz Hakim. Las áreas sunitas presentan un panorama menos claro. Están los sheiks y los ex baathistas, conectados con varios políticos en la legislatura iraquí. Y hay también un grupo pequeño, pero importante, de jihadistas, que en gran medida no son iraquíes, vinculado con Al Qaeda. Y en la zona kurda existen dos partidos que compiten, más las minorías cristianas y turkmenitas (o turcomanas). (8)

La composición como bien asevera el propio Wallerstein no es singular, composiciones sociales de clase y étnicas similares e incluso mucho más intrincadas es posible apreciarlas en diferentes lugares del mundo. España, Kosovo, los propios Estados Unidos, Bolivia, Ecuador, India, México, etc., ¿Cuáles son las peculiaridades históricas del Irak actual? Las pautas a seguir tendiendo en consideración son la solución dada a la guerra de los Balcanes después de la intervención estadounidense, lo que podría sugerir otro Kosovo. La escisión de Irak no es seguramente deseable política ni geopolíticamente para las fuerzas en pugna, lograr la paz es sin duda un acuerdo en el que los chiíes darán algunas de las pautas principales.

De hecho, hay únicamente dos grupos que son seriamente hostiles a un nacionalismo iraquí renovado y revivificado –los kurdos y las fuerzas chiítas encabezadas por Hakim. Los últimos sueñan con ser autónomos, de hecho independientes, en el sur de Irak, donde dominarían y dentro del cual hay ricos recursos petroleros. Quieren cortar todas las ligas con las regiones sunitas. Y quieren debilitar seriamente el campo de Sadr, el cual, aunque fuerte en esa región, en Bagdad no tiene rival. El bando de Hakim piensa que si Bagdad quedara escindido de la región, eventualmente destruiría al bando de Sadr.

Los kurdos, por supuesto, sueñan con un Estado kurdo independiente, pero son gente eminentemente pragmática. Saben que un Estado kurdo encerrado tendría muchas dificultades para sobrevivir. Probablemente Turquía los invadiría, o también podría hacerlo Irán. Estados Unidos haría probablemente muy poco, y se sentiría muy avergonzado por todo ello. E Israel sería irrelevante. Así que es claro que los kurdos están listos para un arreglo en aras de una autonomía de facto en un Irak unificado. Seguramente siguen peleando con los otros por ver quién controla Kirkuk. Dudo que obtengan Kirkuk, y sospecho que lo más que harán será gruñir en voz alta. (9)

Regresar al pasado de un sistema de gobierno sunita es con seguridad imposible. Acomodarse a las nuevas situaciones seguramente será lo más conveniente para tener acceso a los recursos de un Estado restaurado. Un Estado que sin duda tratará de buscar su lugar en el concierto regional, en donde Irán, Turquía, Siria e Israel también habrán de hacer sus propias apuestas respecto a la conveniencia de un Irak unido o sumido en la diáspora. La tensa situación violentada por Estados Unidos y la coalición es demasiada presión para un país en llamas, sin embargo Wallerstein es optimista:

Entonces, al final, el grupo clave son los chiítas. Moqtada Sadr ha sido bastante claro desde el principio de que quiere un Irak unificado. Una de sus razones es que es la única manera en que su pueblo en Bagdad pueda sobrevivir y florecer. Otra es que cree en Irak. Seguramente él y sus seguidores sufrieron muy fuerte bajo los baathistas. Pero está abierto a negociar con los reformados y muy debilitados baathistas. Y ha demostrado esto con mucha claridad en los últimos dos años. Él le dio su apoyo moral al pueblo de Fallujah cuando estuvo bajo el asalto de las tropas estadunidenses hace dos años. Y esta gente ha sido recíproca en los recientes combates en Bagdad, cuando sus tropas estuvieron bajo asalto de las mismas fuerzas estadunidenses. (10)

Hablamos de procedimientos y de las distintas zonas hacia donde dirigir las miradas. El profesor Perry Anderson en un análisis de la coyuntura actual sostiene que la guerra de Irak es considerada en la UE no sólo gratuita, sino enormemente peligrosa para Occidente, con consecuencias que los europeos podrían padecer tanto o más que los estadounidenses.(11) Poner énfasis en la situación del llamado Oriente próximo es acentuar la importancia que para el sistema norteamericano tienen los enormes recursos petroleros y gaseros de la región, como apuntábamos antes, pero si consideramos la extensa red de sus estados clientes, la situación geopolítica es la que adquiere mucho mayor relevancia desde el inicio de la guerra en 2003:

Los Estados clientes controlan toda la península arábiga, rica en petróleo, e incluso la compra directa de los campos iraquíes –que desde luego era uno de los supuestos de la invasión- tan sólo hubiera supuesto, en el mejor de los casos, un ligero aumento de su posición estratégica. En 2002, en lo que respecta a su papel en la OPEP, el régimen del Ba´ath no representaba una espina más dolorosa para Washington que Irán o Venezuela, antes bien lo era mucho menos. (12)

Conseguir la paz en Irak no es un asunto de fuerza tan sólo. Lo que nos han dejado ver diversos analistas es que la reconstrucción nacional deben realizarla los propios iraquíes, pues de no ser así difícilmente podrá lograrse un equilibrio que no represente una amenaza para los europeos, más que para los norteamericanos; éstos últimos además ahora deben ocuparse en sortear una crisis financiera que ha dejado sentir sus efectos en varios de los sectores de su economía.

Oriente Próximo es una parte del mundo en el que el sistema político estadounidense, tal como está constituido en la actualidad, no puede actuar con arreglo a un cálculo racional del interés nacional, porque está habitado por otro interés sobrevenido. Toda su posición en el mundo árabe -y por extensión musulmán- está comprometida por su sólido y ostentoso apoyo a Israel. Considerado universalmente en la región como un Estado depredador que nunca podría haber gozado de cuarenta años de impunidad sin los enormes suministros de armas y dinero estadounidense, así como protección incondicional estadounidense en la ONU. (13)

Israel esta metido en los diversos lugares cruciales. Su decidida presencia e influencia en el estabilishment norteamericano determinaron el curso de las acciones en Irak, lo que le torna pieza importante en los grados de irracionalidad alcanzada por la guerra.(14) Y así como las irracionalidades tienen sus límites y sus propios costos, las lecciones de la historia son aquí un referente igualmente crucial.

¿Europa es conciente de ello o es acaso cómplice de la irracionalidad estructural del imperio norteamericano surgido de la Segunda Guerra Mundial? La crisis financiera que ahora padece Estados Unidos busca sus acreedores, justo como una prueba más de su irracional forma de operar. Quién paga sus aventuras bélicas en el mundo y qué es lo que esperan obtener a cambio, son preguntas que tienen su expresión máxima en el Oriente próximo y dificultan la salida pacífica al conflicto causado por la Operación Libertad.

En curso

Para los medios oficiales norteamericanos las acciones militares en Irak han sido exitosas, pero las valoraciones complacientes revelan un panorama poco optimista.

Los medios de comunicación estadounidenses han hecho una valoración similar al citar diferentes estadísticas como prueba del éxito. Las 38 víctimas mortales estadounidenses de octubre y las 37 muertes de noviembre son las cifras mensuales más bajas desde la invasión de marzo de 2003. La cifra mensual pertinente a los ataques llevados a cabo por la resistencia contra las fuerzas estadounidenses e iraquíes ha disminuido de 5.000 a principios de año a 2.000.

Se han calmado las luchas sectarias chiíes-sunníes y las matanzas que se encarnizaron tras la destrucción de la mezquita chií de Al-Askariya de Samarra en febrero de 2006, con unos 560 civiles muertos documentados por las agencias de noticias en noviembre frente a la cifra de entre 1.500 y 3.000 al mes en los años 2006 y 2007. En el frente económico, la producción de petróleo y de electricidad ha aumentado moderadamente. (15)

La arrogancia de las potencias cercanas a los dictados de Washington como Israel, bombardean unilateralmente zonas de países que consideran enemigos e incluso invaden el espacio aéreo de sus vecinos sin recato. La siguiente nota es un ejemplo de las tensa situación que viven los países árabes:

El Director de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), Mohammed ElBaradei, denunció a Israel por aplicar “la ley con sus propias manos” al haber atacado instalaciones militares sirias el 6 de septiembre pasado con el argumento no confirmado de que Damasco almacenaba ahí, secretamente, un reactor nuclear. “Bombardear primero y preguntar después no es solución para ningún problema”, dijo ElBaradei en una entrevista difundida por la televisora CNN, en la que señaló que ni Israel ni Estados Unidos han presentado pruebas acerca de que el objetivo era utilizado con fines atómicos, mientras que Siria le hizo ver que se trataba de un conjunto de edificios militares sin relación “con lo nuclear”. (16)

Sin duda historias como estas se han repetido extensamente en todo el mundo. Algunas de ellas vinculan más frecuentemente a unos pueblos y sus gobiernos que a otros, por sus grados de vinculación y responsabilidad ante los hechos. Todo el siglo XX fue sin duda el siglo americano de violencias sin par, agresiones en diferentes regiones del mundo y síndromes resultantes que publicitan a todo el mundo como si se tratase de actos heroicos, como el caso del inacabado triunfalismo de los aliados durante la Segunda Guerra Mundial o el síndrome de Vietnam.

Algunos de sus intelectuales más consecuentes –sabedores de perversos efectos ocasionados por las beligerantes acciones de sus gobernantes-, lo han dicho con claridad esperanzados en la reacción del pueblo norteamericano y en sensibilizar a sus gobernantes. Un pueblo que ha dado muestras de sensibilidad al sufrimiento de los agredidos en diversos momentos de su historia reciente y que ha sido referente en otros momentos de auténtica libertad y democracia, deseamos que nos sorprenda con una reacción positiva en aras de la paz en todos los frentes. ¿Qué sucedería si el pueblo norteamericano abandonase la violencia y abrazase la paz como parte de su cultura?

La reacción del pueblo norteamericano se ha dejado sentir en importantes frentes. Varios generales retirados estadounidenses han criticando abiertamente las guerras de Afganistán e Irak, como lo han hecho intelectuales importantes, asociaciones de profesionales y científicos, al lado de la sociedad civil. No obstante, lejos de dicho país, el poeta sudamericano Juan Gelman en un artículo recientemente publicado, titulado Viento de fronda, aludía lo que sí -en el contexto de las históricas muestras de protestas cívicas norteamericanas- aparecía como una novedad por demás interesante:

El 30 de agosto pasado, seis cabezas nucleares W80-1, armadas en sendos misiles de crucero avanzados AGM-129, partieron a bordo de un bombardero B-52 de la base Minot de North Dakota a la base Barksdale en Louisiana y “se perdieron” durante 36 horas (The Times, 21-10-07) ... Ningún arma nuclear puede ser trasladada de un lugar a otro sin autorización de los altos mandos y la orden y los permisos del caso fueron debidamente otorgados. Se ignora qué nivel de la alta jerarquía castrense aprobó la operación y cuál era su objetivo declarado. El subjefe de Operaciones del Estado Mayor, general Richard Newton III, habló de errores de procedimiento y de “una erosión del cumplimiento de las normas atinentes al manejo de las armas” (The Sheveport Times, 27-8-07). (17)

La agresividad norteamericana y su posesión de armas nucleares es fuente de preocupación en todo el mundo. El eminente historiador Howard Zinn, en elocuentes palabras revela el absurdo comportamiento característico de los gobiernos norteamericanos.

Expandirse hacia otros territorios, ocuparlos y reducir brutalmente a todos aquellos que resistan a la ocupación ha sido un elemento constante en la historia estadounidense, desde los primeros asentamientos hasta hoy día. Y esto ha sido acompañado habitualmente por una forma particular de excepcionalismo estadounidense: la idea de que la expansión estadounidense ha sido ordenada por Dios. Poco antes de la guerra con México, a mediados del siglo XIX, justo después de que Estados Unidos se anexionara Texas, el editor y escritor John O´Sullivan acuñó la famosa frase del “Destino Manifiesto”. Dijo que nuestro Destino Manifiesto es expandirnos por el continente que nos ha brindado la Providencia, para el libre desarrollo de nuestros millones, cada año multiplicados. A principios del siglo XX, cuando Estados Unidos invadió Filipinas, el presidente Mc Kinley dijo que tomó la decisión una noche cuando se puso de rodillas para rezar, y Dios le dijo que invadiera el país. Invocar a Dios ha sido un tópico recurrente de los presidentes estadounidenses a lo largo de toda la historia del país, aunque George W. Bush se ha convertido en un auténtico especialista. (18)

¿Es imposible cambiar? La situación, casus belli, es mucho más compleja que lo descrito por Zinn. Tener en mente al libre cambio y al proteccionismo, junto a los cinco pilares del complejo militar industrial, e incluso el control financiero mediante los organismos mundiales como el FMI o el BM, la defensa de sus intereses, el papel del Consejo de Seguridad de la ONU, el tema de la seguridad nacional, los tratados como la OTAN, etc. Cada uno se éstos sendos asuntos vistos por separado, no contribuye a explicar los índices de violencia contenidos y difundidos por el supersistema.

Otros gobernantes norteamericanos usaron pretextos similares en el siglo XX, lo cual revela las enormes contradicciones de los motivos de las guerras y las dificultades reales que entraña construir la paz duradera con acuerdos o sin ellos.

Una orden Divina –afirma Zinn- es una idea muy peligrosa, sobre todo combinada con una gran potencia militar (Estados Unidos tiene diez mil armas nucleares, bases militares en cientos de países y buques de guerra en todos los mares). Si se cuenta con la aprobación de Dios, no hay necesidad de ajuste de criterios humanos de moralidad. Cualquiera que invoque el respaldo de Dios se avergonzaría de recordar que tropas de asalto nazis llevaban escrito en los cinturones Gott mit uns (Dios está con nosotros). (19)

Observando las prácticas de los gobernantes norteamericanos es posible comprender la importancia que para ellos tienen las acciones bélicas. Su especialidad son y han sido los cambios de régimen y el excepcionalismo bajo el cual operan internacionalmente. La trascendencia que suponen los cambios de régimen ha sido desarrollada ampliamente por Noam Chomsky (20) en diversos análisis así como por Zbigniew Brzezinski (1998) entre otros.

El excepcionalismo en cambio pocas veces es destacado como forma de operar normalizada de la política externa norteamericana. Incluso ahora, el actual régimen la emplea internamente afectando los derechos civiles de sus ciudadanos bajo el pretexto de su persecución del terrorismo internacional y la seguridad nacional. El excepcionalismo consiste en que el gobierno norteamericano se considera exento de criterios legales e incluso morales que rigen a los demás países del mundo. La abrumadora condena mundial al bloqueo estadounidense a Cuba es un ejemplo que bien ilustra este asunto. Pese a ello, el resultado de la votación en la ONU es considerada como no vinculante, no obligatoria, para quién ha establecido unilateralmente un ignominioso bloqueo a un pequeño país que decidió la libre determinación, a quien ha causado daños cuantiosos y en el que mantiene unilateralmente una base militar en Guantánamo. El otro de los ejemplos es el Protocolo de Kyoto, que no sólo no acepta sino que rechaza y por si fuese poco se niega a endurecer la convención sobre armas biológicas.(21) ¿Puede un imperio, una nación, un gobierno de un país con esas características liderar los destinos de la humanidad?

El excepcionalismo norteamericano ha contaminado a gobiernos colaboracionistas. Israel toma decisiones similares en una zona geográfica extensa. Al imperialismo norteamericano le pesan actualmente no sólo la sobre-extensión y la obcecación de sus estrategias, sino además las resistencias internas y el desánimo de sus políticos de continuar por la senda trazada por el belicismo de la actual administración en la Casa Blanca. Ejemplo de las resistencias internas que está enfrentado la administración Bush, fueron los cuestionamientos efectuados por los congresistas a la Secretaria de Estado Condoleezza Rice durante una de sus comparecencias. La importancia de dichos cuestionamientos aumenta cuando son realizados por sus propios partidarios republicanos. Siguiendo las pistas de Barry Grey (2007), podemos apreciar la gravedad de la situación. El Senador Check Hagel, republicano por el estado de Nebraska y veterano de la Guerra de Vietnam, planteó el asunto de manera rotunda cuando le dijo a Rice:

Tomando como base lo que el presidente dijo anoche, usted no puede sentarse ahí y decirle al pueblo de nuestro país que nosotros no vamos a entrar en liza con los sirios y los iraníes si cruzamos las fronteras. Varios de nosotros recordamos el 1970...y cuando nuestro gobierno le mintió al pueblo estadounidense y dijo que no habíamos cruzado la frontera con Camboya, el hecho fue que sí habíamos cruzado...Me incumbe expresar que, según mi parecer, el discurso que este presidente pronunció anoche es el error de política exterior más peligroso para este país desde Vietnam... (22)

Los acontecimientos relacionados con el desacuerdo de las decisiones del gobierno seguirán dilatándose sin duda en la medida en que se acerque el día de su sustitución. No obstante, eso es corta garantía, pues fresca está en la memoria la intervención militar en la zona del Kosovo decidida por la administración de Bill Clinton, un gobernante salido de las filas demócratas.

De la condena a la exaltación de la guerra sólo hay un paso. Mientras dura la euforia de la victoria los daños humanos y ambientales son minimizados. Los miles de lisiados, ciegos, muertos y enloquecidos no son más que guarismos que engrosan las estadísticas. Pasado el paroxismo el futuro se decide en la reconstrucción de los daños (sobre todo los materiales) que son los que alimentan al sistema, pero los daños humanos irreversibles desaparecen de la escena iluminada por los reflectores. Difícilmente pueden identificarse los beneficios para la humanidad en cualquier conflicto bélico del tamaño que sea. En el continente americano Colombia es ahora el caso más sonado, al que se le aplican las tradicionales soluciones de los grupos de expertos norteamericanos.

Pero tornando la vista al continente europeo, se advierte que la más seria obcecación del actual gobierno estadounidense se evidencia en su empeñoso afán de atacar a Irán, manifestando además los cabeceos de un sistema imperial enfrentando a Rusia y China, e incapaz de sortear sus contradicciones y aventuras neocoloniales. Su presencia en el Golfo Pérsico agrega a su pesada carrocería muchas dificultades en los diferentes escenarios en los que opera. Tales dificultades pudieran constituir un respiro a las formas de sometimiento extensamente empleadas por las agencias gubernamentales norteamericanas en diversas regiones del mundo, pero infortunadamente eso no es así.

La pesadilla no ha terminado, diversos especialistas alertan sobre los peligros que entrañaría una guerra mundial de los cinco minutos. En este instante en el cual la amenaza de otra guerra mundial se cierne sobre nuestras cabezas, las palabras de Einstein adquieren renovada relevancia: El punto de vista central de toda acción política debe ser ¿qué podemos hacer para lograr la coexistencia pacífica, y aún más, la cooperación leal entre las naciones? (23)

Colofón

Dos formas de operar y tratar de resolver un conflicto bélico han sido sucintamente expuestas aquí. Al parecer nos queda saber cuales son las soluciones que la historia depara al pueblo de Irak y a toda una extensa zona geográfica señalada como estratégica entre el conjunto de intereses geopolíticos del gigante de las armas y la economía.

Justo cuando se debate internamente la elección presidencial y el pueblo norteamericano habrá de decidir si un republicano o demócrata habrán de conducir los destinos de ese país. Los consorcios volverán a la carga en busca de seguridades para no sucumbir al sortear la crisis financiera que atraviesan, valorando siempre hacia donde lanzar los costos de la misma. Aquí las preguntas vuelven sobre el mapamundi: ¿Será América Latina, Europa del Este, África o Asia, los que habremos de pagar los daños? De momento el coloso americano ha vuelto su pesada mirada hacia América Latina, una vez más alentando cooperantes o atacando a quienes considera sus adversarios. En cualquiera de los casos ni un solo país latinoamericano o caribeño puede dejar de considerar la presencia de los intereses norteamericanos para construir su desarrollo. El mal ejemplo para todos continúa dándonoslo la ignominiosa presencia estadounidense en el Oriente Medio.

Lejos de “estabilizar” a Iraq, el ejército estadounidense ahora se enfrenta a una situación extremadamente inestable con tropas estacionadas en bases de vanguardia al descubierto que mantienen a los barrios étnicamente limpios y a los distritos separados. Aunque la mayoría de las diferentes milicias se odian unas a otras, siguen oponiéndose implacablemente a la ocupación estadounidense. En las tácticas estadounidenses no hay nada nuevo o novedoso, ya que suponen una vuelta a la política colonial clásica del “divide y vencerás”. (24)

La otra solución, que reclama diálogo y conciliación, necesita otros caminos. A propósito de los mismos hemos comentado la importancia y posibilidades que revisten los diálogos de Finlandia. Insistir en la salida de las fuerzas de ocupación como requisito para poder alcanzar la paz no es un eufemismo. En la pasada crisis colombo-ecuatoriana ocasionada por la invasión de Colombia a Ecuador el pasado mes de febrero del 2008 pudo encontrar cauces rápidos de solución gracias a la ausencia de los Estados Unidos.

Lograr en Irak un equilibrio de fuerzas capaces de construir consensos y promover el desarrollo a su imagen y semejanza, es ahora más urgente que nunca pese a que las bajas han disminuido según los reportes oficiales. Las estadísticas que ufanamente exhibe el gobierno norteamericano como parte de su “correcta” hoja de ruta, son resultado de la construcción de muros en los barrios urbanos iraquíes garantes de la separación étnica realizada por las fuerzas de ocupación.

En los enclaves sunníes aislados por un muro, el ejército estadounidense ha ido más lejos y de hecho ha reclutado a resistentes y milicias sunníes dentro de grupos de ciudadanos locales. A sus integrantes se les paga 300 dólares al mes por no atacar a los soldados estadounidenses, mientras que se le permite a sus dirigentes gobernar como modernos vasallos feudales. El pago por parte del ejército estadounidense a las milicias se extiende por todo el denominado Triángulo Sunní en el centro de Iraq. (25)

La diáspora, apartheid o reclusión de particulares grupos sociales nunca han sido soluciones duraderas en la historia de los pueblos de Occidente, como lo demuestra la experiencia histórica de por lo menos un siglo atrás. Otros de los testigos de tales desaciertos son los conocidos casos de los pueblos hebreo y alemán, que aún padecen sus perversos efectos. Gopal Balakrishnan lanza en la obra ya citada una reflexión por demás importante, que llegados a este punto reproducimos a propósito de la invasión a Irak y las posibles de vías de solución a la masacre: Las nubes de tormenta sobre la vieja cuna de la civilización muestran un problema estratégico más amplio al que los Estados occidentales han tenido que enfrentarse desde el final de la Segunda Guerra Mundial y que es improbable que subsista si se adopta una política de disuasión más prudente. ¿Por qué los estados liberales, victoriosos tanto sobre el fascismo como sobre el comunismo, han fracasado con tanta frecuencia a la hora de salir airosos de conflictos desiguales en le periferia subdesarrollada del sistema mundial?



Referencias mínimas

Anderson, Perry, “Apuntes sobre la coyuntura”, New Left Review, 48, Ene./Feb., 2008

Balakrishnan, Gopal, “El papel de la violencia en la historia”, New Left Review, 47, Nov./Dic., 2007

Brzezinski, Zbigniew, El gran tablero mundial, Paidós, Barcelona, 1998

Cogan, James,
¿Qué ha logrado la escalada militar estadounidense en Iraq?, www.wsws.org/, 13.12.2007

Chomsky, Noam, Piratas y emperadores. Terrorismo internacional en el mundo de hoy, Ediciones B, Barcelona, 2002

El Baradei, Mohammed, “Israel aplica la ley con sus propias manos al bombardear Siria”, Periódico La Jornada, 29.10.07

Grey, Barry, “Expansión de la guerra en Irak pone en relieve la crisis política en Washington”, Washington, D.C.,
 www.wsws.org/index.shtml, 17.1. 2007

Pérez Gay, José María, “Los nuevos mercenarios/I”, Periódico La Jornada, 19.9.2007

Saxe-Fernández, John, Globalización, poder y educación pública, 22/10/2003.

Silberner, Edmund, La guerra en el pensamiento económico, Aguilar, Madrid, 1946

Wallerstein, Immanuel, “¿Cómo terminará la guerra en Irak?”, Periódico La Jornada, 14.6. 2008

Zinn, Howard, Sobre la guerra. La paz como imperativo moral, Debate, México, 2007

1. Anderson, 2007
2. El papel de la violencia en la historia, NLR,47/nov-dic., (2007:21)
3. Expresión acuñada por Walter Benjamín para referir el sentido de la historia. La metáfora nos dice que mientras el ángel de la historia voltea horrorizado su mirada al pasado, no puede detenerse para despertar a los muertos y parar la catástrofe. El huracán que empuja irresistiblemente al ángel de la historia hacia delante, hacia el futuro, hacia el progreso, deja montones de ruinas que crecen hasta el cielo.
4. Silberner, 1946 : 299
5. Pérez Gay, 2007
6. “Una revisión detallada de la lista de las 100 principales corporaciones multinacionales, esas que controlan de manera monopólica u oligopólica el 75.5% del mercado mundial, y por lo que respecta a las que operan desde Estados Unidos, absolutamente todas ellas, incluyendo el total de las dedicadas a la industria de la información como IBM y otras como General Motors, Exxon, etc, son contratistas del Departamento de Defensa en cifras de miles de millones de dólares -mucho de ello en realidad es un continuo subsidio y además suscriben contratos de Investigación y Desarrollo y Tecnología del Departamento de Defensa.” John Saxe-Fernández, “Globalización, poder y educación pública”, 22/10/2003.
7. La información fue tomada del Helsingin Sanomat, traducida por Mayabel Ranero y revisada por Roberto Elier.
8. Wallerstein, 2008
9. Idem
10. Idem.
11. Los estados clientes conforman una región basta por demás “Todos los regímenes clientes siguen siendo tan fieles como siempre: por un lado, el largo abanico de Estados que se extiende de Marruecos a Egipto; por otro, toda la península arábiga; con Pakistán como el gran ancla del sistema estadounidense en Oriente. Mientras esos pilares continúen intactos, un Iraq caótico y dividido –vigilado desde la red de enormes bases militares en el país ahora en construcción, por no hablar del CENTCOM (Comando central de Estados Unidos) en Qatar y Kuwait- podría ser abandonado a su propia consunción, siempre que el petróleo continúe saliendo de sus pozos.” Anderson, 2007: 12, 17
12. Anderson, 2007:12-13
13. El lobby israelí ha logrado controlar al propio senado de los Estados Unidos y “… se apoya en la poderosa comunidad judía estadounidense en los sistemas político y mediático estadounidenses. Este lobby no sólo tergiversa los procesos normales de toma de decisión en todo lo que atañe a Oriente Próximo. Hasta hace poco … ni siquiera podía ser mencionado en un debate político en los medios establecidos: un tabú que … inyectó una nueva dosis masiva de irracionalidad en la información de la política estadounidense en la región.”Anderson, 2007:14-15
14. “… en Oriente Próximo toda estimación normal de medios y fines está ya tan corrompida por la discrepancia entre determinantes reales y ostensibles de la política exterior estadounidense que una aventura indiscriminada siempre estuvo sobre la mesa. En la medida en que Washington permanezca pegado a Tel Aviv, el ejercicio del poder estadounidense no puede ajustarse en modo alguno a las reglas ordinarias de un ejercicio racional.” Anderson, 2007:16
15. Cogan, 2007
16. Mohammed El Baradei, 2007
17. “La “desaparición” fue causada por la resistencia de oficiales aviadores que, con el auxilio de los servicios secretos, investigaron y descubrieron que los misiles estaban destinados al Medio Oriente, es decir, a ser arrojados sobre Irán. “La misión fracasó gracias a la oposición interna de la fuerza aérea y de los servicios de Inteligencia”, señaló el periodista Wayne Madsen (www.waynemadsonreport.com, 24-9-07), a quien no le faltan conexiones con agentes de la CIA. Lo que medios como el Washington Post calificaron de “falla” del sistema de mandos fue –agrega Madson– una rebelión “contra un ataque estadounidense a Irán, para el cual se había previsto el uso de armas nucleares y de armas clásicas”. Esto explicaría que el B-52 no levantara vuelo hacia el Este. Se trata de imputaciones no verificadas todavía, pero es indudable que un viento de fronda recorre filas de las fuerzas armadas estadounidenses. Es de esperar que sople bien fuerte.” www.pagina12.com.ar/diario/contratapa/13-93893-2007-11-01.html
18. Zinn, 2007:208-209. En este momento tiene sentido recordar algunas de las características de este historiador norteamericano. Es catedrático emérito de ciencia política en la Universidad de Boston, articulista, conferencista, destacado activista en defensa de los derechos civiles e igualdad en Estados Unidos. Obrero en su juventud, soldado en diferentes guerras, sindicalista, doctorado en historia por Columbia University, es ampliamente conocido por su obra: La otra historia de Estados Unidos publicada en 1997.
19. Zinn 2007: 209
20. “Hay otros estados terroristas, pero suelen ser jugadores a pequeña escala. Libia, por ejemplo, puede contratar a un terrorista para que le haga algún trabajo, pero Estados Unidos ocupa el primer puesto en esa actividad. Cuando recurre al terrorismo no contrata asesinos particulares, sino a Estados terroristas, por ejemplo a Bélgica para que proporcione armas, a Arabia Saudí para que las financie, a Israel para que organiza y adiestre asesinos, etc. Se crea así una enorme red de terroristas, algo completamente nuevo por su escala, aunque no tanto por su carácter específico.” Chomsky, 2002:54
21. Zinn, 2007: 215
22. “…Rice presentó testimonio ante los comités sobre asuntos exteriores de ambas cámaras del Congreso; es decir, el Senado y la Cámara de Representantes. El jueves, el Ministro de Defensa, Robert Gates, y el jefe del Estado Mayor, Peter Pace, también dieron fe ante el Comité sobre las Fuerzas Armadas de la Cámara de Representantes. El viernes se presentaron ante el mismo comité pero del Senado. Rice se mostró bastante polémica cuando apareció ante el Comité sobre Relaciones Exteriores del Senado. Enfatizó las inquietudes de los legisladores Republicanos y Demócratas que la decisión de Bush en mandar a más de 21,000 soldados estadounidenses a Irak -lo cual se anunció por medio de un discurso por televisión el miércoles- es un preludio a la intensificación de provocaciones contra Siria e Irán que resultarían en acciones militares contra uno o ambos países.” Barry Grey, “Expansión de la guerra en Irak pone en relieve la crisis política en Washington”, Washington, D.C.,
17 Enero 2007. www.wsws.org/index.shtml
23. http://news.bbc.co.uk
24. Cogan, loc.cit.
25. Idem

Para citar este artículo puede utilizar el siguiente formato:
García Aguirre, F. (2008) El esquivo ángel de la historia en Irak, en TEPYS, Textos de Economía, Paz y Seguridad, Vol 1, Nº 3, http://www.eumed.net/rev/tepys/03/fga.htm

jueves, 5 de mayo de 2011

domingo, 1 de mayo de 2011

Irak se suma a las revueltas en Medio oriente

"Si la democracia iraquí nos costó millones de muertos, pues que se vaya al carajo"
 
 

Noticias Avilés


Udey al Zeidi fue el protagonista del Club de LA NUEVA ESPAÑA del pasado miércoles en un acto organizado por el CSCA-CEOSI. Este joven iraquí es uno de los dirigentes de las revueltas populares contra la ocupación occidental de su país. Desde el pasado 2009, Al-Zeidi preside el Frente Popular para la Liberación de Iraq, un movimiento popular que busca una solución democrática a los problemas de su país. Uday al Zeidi es además hermano del periodista iraquí Muntada al Zeidi que le lanzó un zapato al ex presidente de Estados Unidos, George Bush, durante una visita que realizó al país de Oriente Próximo. -¿Qué esta ocurriendo en Próximo Oriente?
-Hay un despertar del mundo árabe. Es una respuesta ante el fracaso del nuevo Oriente Próximo que pretenden los militares y los servicios de inteligencia. Sobre la resistencia en Irak no hay ningún tipo de cobertura mediática. Sólo queremos presidentes electos sin contar con intervenciones extranjeras.
-¿De qué manera se está organizando la resistencia iraquí?
-Desde el 25 de febrero estamos participando en manifestaciones no violentas. Somos jovénes iraquíes, kurdos, turcomanos, sunníes y chiíes que queremos una solución pacífica del conflicto. En la manifestación del día 25 de febrero abrieron fuego y las fuerzas de seguridad mataron a siete personas, nos encarcelaron a unos cuantos y nos torturaron aplicando métodos terribles que aprendieron de los norteamericanos.
-En 2003 varios países occidentales intervinieron en Iraq. ¿Qué ha cambiado desde entonces?
-La «democracia» nos costó 2,5 millones de muertos, un millón de viudas, cinco millones de huérfanos, seis millones de desplazados? Irak pasó de ser un país rico a vivir en el umbral de la pobreza. Si eso es democracia, pues que se vaya al carajo.
-En los últimos meses ha habido levantamientos populares en Egipto, Túnez, Libia, Siria?
-En Egipto y Túnez la situación está zanjada, se consiguió derrocar a sus respectivas dictaduras. Los pueblos quieren ser independientes y vivir y decidir sin contar con Occidente.
-Recientemente, varios países propiciaron una nueva intervención en Libia, ¿qué opina de la misma?
-Es muy sencillo, esa intervención responde a que en Libia hay petróleo, no tiene nada que ver con la liberación del pueblo libio. Es mero interés económico. ¿Por qué Occidente no ha intervenido en Yemen si hay un problema similar?

(extraído de Rebelión)