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miércoles, 30 de mayo de 2012

Logro de Unasur en atención a enfermedades desatendidas



Por Gustavo Capdevila


GINEBRA, 28 may (IPS) - Gracias al impulso de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), la Asamblea Mundial de la Salud abrió un proceso para favorecer la investigación y producción de medicamentos contra enfermedades olvidadas que afectan especialmente a los pobres del mundo.
La Asamblea, el cuerpo supremo de la Organización Mundial de la Salud (OMS), resolvió en su sesión anual, entre otros asuntos, promover el debate sobre mecanismos multilaterales para asegurar el acceso de esas poblaciones a los fármacos fundamentales.
La organización no gubernamental Médicos Sin Fronteras (MSF) ha denunciado que en el caso de las enfermedades desatendidas, las que predominan en los países pobres, tanto los medicamentos como los diagnósticos y las vacunas necesarias para tratar a los pacientes no se encuentran disponibles, no resultan apropiadas o tienen precios inalcanzables.
Ese fenómeno es consecuencia del sistema de investigación y desarrollo existente, que se basa en intereses de mercado, no en las necesidades sanitarias y depende del esquema de patentes para recuperar los costos invertidos, para lo cual impone precios altísimos, sostiene MSF.
La iniciativa aprobada por la Asamblea al finalizar sus sesiones realizadas la semana pasada en Ginebra fue propiciada por delegaciones de la Unasur, conformada por los 12 países de América del Sur, que debieron vencer la férrea oposición hasta último momento de Estados Unidos, la Unión Europea, Japón, Suiza y otros países del Norte.
La controversia giró en torno a un informe presentado a comienzos de este año a la OMS por el Grupo Consultivo de Expertos en Investigación y Desarrollo: Financiación y Coordinación, integrado principalmente por personalidades independientes de las esferas de la medicina, farmacología y derecho de propiedad intelectual.
Dos puntos del informe desataron la disputa. Uno es el que recomienda la negociación de un acuerdo vinculante sobre actividades de investigación y desarrollo de medicamentos que responda a las necesidades de los países del Sur.
La segunda recomendación más cuestionada del informe de los expertos por parte de los países industrializados es la que se pronuncia por la desvinculación de los costos de investigación y desarrollo respecto de los precios de los medicamentos. De esa manera no sería necesario establecer valores altos para recuperar los costos.
Los expertos sugieren fórmulas para financiar esos costos, que incluyen contribuciones obligatorias para los países conforme al principio de una justa distribución de esa carga.
Las delegaciones ante la Asamblea Mundial de la Salud de las naciones industrializadas, que son sede de los principales laboratorios farmacéuticos transnacionales, propusieron que el informe de los expertos sea sometido a un análisis profundo y que las conclusiones se presentaran en la próxima sesión del año que viene.
A su vez, la representación de Kenia exhortó a la Asamblea a encomendar a la directora general de la OMS, Margaret Chan, que convoque de inmediato una negociación que redacte y negocie un convenio de la organización sobre financiación y coordinación de la investigación y el desarrollo.
La iniciativa de la Unasur pedía a la directora que convocara a un proceso abierto a todos los estados miembros de la OMS para detallar y profundizar los mecanismos propuestos por el grupo de expertos. También mencionaba la posibilidad de una convención vinculante.
Luego de ásperas y prolongadas discusiones, se resolvió un texto final que recoge la idea de la Unasur de convocar a un proceso abierto e informar de sus resultados a la próxima Asamblea.
La resolución adoptada por la Asamblea abre un proceso gubernamental para considerar las recomendaciones del informe de los expertos, indicó el jurista argentino Carlos Correa, asesor del Centro Sur, una institución intergubernamental con sede en Ginebra.
Correa señaló a IPS que una de las recomendaciones del informe que se discutirá en el nuevo proceso, la principal, es la de entablar una negociación de una convención obligatoria en materia de investigación y desarrollo.
Eso es auspicioso porque significa que, si bien los miembros de la OMS mantienen diferencias respecto de la naturaleza que podría tener ese instrumento, esta decisión abre la posibilidad de que haya un estudio pormenorizado de las conclusiones del grupo, dijo Correa, miembro a su vez del grupo de expertos.
En síntesis, si bien no se logró una decisión que inicie más rápido este proceso negociador, sí se ha establecido un mecanismo intergubernamental y formal que puede conducir a que esa posibilidad se materialice, agregó.
En consecuencia, los países en desarrollo ven la decisión como un logro, indicó.
Correa sostuvo, además, que el modelo de innovación intrafarmacéutica está en profunda crisis. "Nuestra perspectiva es que debe generarse un modelo alternativo basado en la generación de bienes públicos, de productos medicinales y otros que atiendan a las necesidades de salud pública reales y no a las conveniencias del mercado.
Las propuestas del grupo de expertos, retomadas por las naciones del Sur, brindan una base para trabajar en esa dirección, sostuvo el académico.
La directora de políticas de MSF, Michelle Childs, se manifestó decepcionada por el hecho de que "no haya habido una decisión inmediata" de avanzar hacia una convención sobre investigación y desarrollo.
Sin embargo, los países miembros de la OMS convinieron en establecer un proceso formal para considerar las recomendaciones de los expertos y volverán a discutir el tema en enero 2013, dijo.
La también experta Judit Rius Sanjuan, representante de MSF en América, resaltó que el liderazgo y la unidad de los países latinoamericanos han sido clave en la Asamblea" de la OMS.
La Unasur presentó una visión unida en defensa de la innovación y del acceso a los medicamentos, así como de una solución sostenible en la forma de una convención global vinculante, comentó a IPS.
Correa confirmó que el bloque sudamericano tuvo un papel protagónico en la Asamblea y fue, al final, su enfoque el que prevaleció en la Asamblea.


La Unasur, integrada por Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Guyana, Paraguay, Perú, Suriname, Uruguay y Venezuela, cuenta con un grupo dedicado a los temas de salud, que en este período es coordinado por Asunción. (FIN/2012)

lunes, 3 de octubre de 2011

ECUADOR LIDERA PROPUESTAS PARA NUEVA ARQUITECTURA FINANCIERA INTERNACIONAL



Cristiano Morsolin

Sudamérica está dando lecciones de solidez a los países del Norte del mundo afectados por una crisis de sus deudas soberanas, dijo el canciller ecuatoriano, Ricardo Patiño, durante la presentación del informe anual del gobierno.


“La región está dando lecciones de crecimiento y solidez al llamado mundo desarrollado. ¡Cómo han cambiado los tiempos! ¿Qué será del Fondo Monetario Internacional que hace como cuatro años y medio que no nos visita?”, dijo el ministro en un discurso en la Asamblea Legislativa. Patiño agregó que “si alguna convicción recorre Latinoamérica en estos días es que la respuesta a la crisis económica mundial tiene que hacerse coordinada y regionalmente”, y en ese sentido destacó el papel que puede cumplir la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur). Según el canciller, desde ese grupo Ecuador se plantea impulsar el Banco del Sur, el Fondo del Sur y el Sucre -unidad de intercambio de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de América (Alba) -, que definió como herramientas para la “defensa de los recursos financieros y la estabilidad de la región”.

“La integración regional es la salida” es el planteamiento de Pedro Páez, quien encabeza la oficina ecuatoriana de Nueva Arquitectura Financiera Regional y es uno de los impulsores de mecanismos tales como el SUCRE, el Banco del Sur y la alternativa sudamericana al FMI. Alerta Perú conversó con el funcionario ecuatoriano en el marco de la Asamblea de la Red Latinoamericana sobre Deuda, Desarrollo y Derechos (LATINDADD), que se ha realizado a mitad de agosto en La Paz (Bolivia).

Páez destacó el buen funcionamiento del Sistema Unitario de Compensación Regional (SUCRE), una suerte de moneda virtual que sirve para reemplazar al dólar en los intercambios comerciales de los países miembros de la ALBA. “En el caso de Ecuador está cubriendo un tercio del volumen intra-ALBA”, destacó Páez, indicando que este mecanismo está siendo utilizado por los Estados, el sector privado y sectores de la economía popular y cooperativa. “Por ejemplo, hace seis meses una transnacional ecuatoriana que produce llantas hizo una exportación a Bolivia, y un trámite que le hubiera costado 587 dólares se redujo a 57”, explicó. Esto se produce gracias a los ahorros en el tipo de cambio y a un mecanismo de integración de los Bancos Centrales que hace innecesario el recurrir a los créditos de exportación, cada vez más caros debido a la crisis.

“Más allá de toda la propaganda en contra del SUCRE, que ha dicho todo tipo de barbaridades, este es un mecanismo muy pragmático que permite un ahorro significativo de costos”, señaló Páez, destacando además que se está promocionando su utilización “a nivel de las unidades de la economía popular, las cooperativas, las cajas de ahorro, las pequeñas empresas, las comunidades indígenas”. Páez consideró que el SUCRE permite un intercambio más horizontal que no tiene que depender de las grandes empresas, de los grandes bancos ni del Estado.

En cuanto al Banco del Sur, al que definió como un “banco de desarrollo de nuevo tipo”, Páez destacó que el mismo “ya tiene la firma de los siete presidentes y han sido ratificado por cuatro parlamentos: Venezuela, Ecuador, Bolivia y Argentina. Estamos esperando a los otros países hermanos para empezar juntos”. Sin embargo, Páez indicó que “hay urgencias, por la explosión de la crisis financiera que obliga a tomar acciones mas rápidas”. El funcionario propuso crear un fideicomiso que permita empezar una serie de proyectos lo antes posible.

Páez insistió en que entre las funciones del Banco del Sur estará “minimizar el uso del dólar sobre la base de la utilización de las monedas nacionales y eventualmente la moneda regional”. Esto permitiría “préstamos de desarrollo sin que todo sea endeudamiento en dólares”, con lo que “la presión sobre el sector externo de la economía disminuye”.
Por último, el funcionario consideró una “locura” lo que ocurre con las Reservas Internacionales de los países de América Latina. “Tenemos 700 mil millones de dólares en reservas de los Bancos Centrales, la mayoría en EEUU donde está el foco de infección y el riesgo de perder capital es grande, y con remuneraciones (intereses) cercanas al 0%”. Páez señaló que “la alternativa es crear instituciones financieras adecuadas que permitan tener una liberación de esos recursos hacia la inversión productiva”. “Es más que suficiente para sostener con nuestros propios recursos un proceso sostenido de inversiones productivas”, señaló, aunque indicó que para ello es necesario contar con una alternativa regional al Fondo Monetario Internacional, propuesta en la que también está trabajando la Comisión que preside ( http://alertaperu.lamula.pe/ ).

ALAI-AMLATINA (29.09.11).

sábado, 30 de julio de 2011

EL PLAN URGENTE DE LA UNASUR ANTE LA CRISIS FINANCIERA

Sudamérica en estado de alerta

La cumbre de la Unasur del jueves, cuyo contenido fue ayer primicia de Página/12, decidió reuniones de alto nivel para sugerir acciones inmediatas frente al peligro de derrumbe norteamericano. El detalle íntimo de las conversaciones.

Por Martín Granovsky
Desde Lima

La preocupación expresada por la Presidenta en Brasilia sobre la crisis financiera mundial confirma una primicia que dio ayer este diario: la cumbre de la Unasur del jueves produjo una declaración sobre la desigualdad pero el tema verdadero fue cómo proteger a Sudamérica de un cimbronazo norteamericano. Página/12 pudo determinar cuál fue una de las decisiones tomadas en el cónclave secreto: la reacción será urgente, casi on line, e incluirá dos reuniones inminentes en Buenos Aires y Lima de ministros de Economía. El seguimiento lo harán los presidentes en persona.
Juan Manuel Santos, el presidente colombiano, fue tan crudo en su descripción que terminó imponiendo un adjetivo que podría llegar a formar parte de una nueva ideología Unasur. Se trataría de la crítica de Sudamérica a los Estados Unidos o al sistema financiero internacional no por antiimperialismo o antinorteamericanismo sino como fruto de una conclusión práctica: se están comportando, dijo Santos, como “irresponsables”.

Santos, de arranque

El tema financiero no figuraba en el temario original de la cumbre de la Unasur. El centro sería la desigualdad y la necesidad de coordinar políticas públicas y ayudarse entre vecinos con las experiencias del otro. El objetivo era respaldar los planes de mayor justicia de Ollanta Humala, que asumió horas antes de la reunión del 28.
Sin embargo, los presidentes llegaron a Lima mirando con un ojo a Europa y otro a los Estados Unidos. A Europa por la crisis griega, la cascada hacia España o Portugal, el futuro incierto del euro y la perspectiva de una recesión profunda que afectaría también a Sudamérica. El ojo dedicado a los Estados Unidos se movía por la extorsión de la extrema derecha del Tea Party al Partido Republicano y la presión de éste a un Barack Obama que parece resignado a ser un Roosevelt al revés. En 1933, Franklin Delano atacó el poder de los bancos para inyectar dinero en programas sociales y obras públicas y atenuar el sufrimiento del pueblo norteamericano. Ahora la mayoría de los salvatajes se dirige al sector financiero.
Lo asombroso (o no) es quién abrió el debate de fondo. Fue Santos, el presidente colombiano conservador que asumió el último 7 de agosto luego de ser ministro de Defensa de Alvaro Uribe.
“No puede ser que los Estados Unidos entren en cesación de pagos, cambien el valor del dólar y los colombianos nos despertemos un día dándonos cuenta de que nuestras reservas no valen nada”, dijo. “No puede ser que los capitales entren y salgan y que nos perjudiquen a todos, porque cuando no consiguen ventajas especulativas en un país las terminan obteniendo en otro”, explicó. “Tenemos que hacer algo juntos y pensar medidas entre todos para defendernos.”
Ayer, en público, Santos insistió en la misma línea. Declaró que la reevaluación de las monedas de los diferentes países frente a un dólar cada vez más barato “nos está destruyendo la capacidad de generar más empleo y al mismo tiempo América latina está sentada sobre unas reservas de 700 mil millones de dólares que están perdiendo valor con la crisis”.
Rafael Correa, a la izquierda ideológica de Santos y además economista de profesión, aportó que “esto pasa cuando el circuito consiste en que el dinero genera dinero”. Correa vive una situación paradójica. Como Ecuador está dolarizado desde antes de su gobierno y el presidente se propone salir de ese régimen a mediano plazo, no ya mismo, hasta podría convenirle una caída estadounidense. Pero la otra parte de la paradoja, la que pesa más, es ésta: el futuro de Ecuador no está en el dólar sino en la calidad de su relación con los vecinos.

Cristina
“Que los capitales vengan, pero para invertir, no para especular”, dijo Cristina Fernández de Kirchner en el debate a puertas cerradas, según contaron a Página/12 diplomáticos latinoamericanos a cambio de conservar su anonimato. “La Argentina ya sufrió invasiones especulativas de capitales golondrina y sabe que cuando se van no queda nada.”
Al dirigirse a Santos en persona, Cristina recordó con cariño la relación de Néstor Kirchner con él, forjada en la mediación entre Colombia y Venezuela en agosto último, y dijo que adhería “fervorosamente” a la propuesta del colombiano.
“Nos costó mucho alcanzar el nivel de reservas, fue mucha disciplina y mucho esfuerzo de toda la sociedad como para que ahora se nos evapore”, dijo la Presidenta. Y recordó que ya estaba convocada una reunión del Consejo de la Unasur en Finanzas, que coordina la Argentina, para el 12 de agosto en Buenos Aires con ministros de Economía y presidentes del Banco Central.
Es rara la química interna de la Unasur. Es fuerte. Se parece a la convergencia de 2005 entre Luiz Inácio Lula da Silva, Néstor Kirchner y Hugo Chávez contra la integración del Acuerdo de Libre Comercio de las Américas, el ALCA que propuso George Bush en una reunión cumbre de Mar del Plata.
Marco Aurelio García, el asesor internacional de Dilma Rousseff que ocupó el mismo cargo durante ocho años con Lula, suele decir que los presidentes se entienden muy bien cuando intercambian ideas sobre fenómenos reales complejos. Acostumbra recordar una reunión en Tucumán en la que Lula, Cristina y Chávez analizaron, también fuera de programa, en 2007, el comienzo de la burbuja especulativa con materias primas e hipotecas que remataría en la caída de Lehman Brothers de 2008.
Rafael Follonier, el secretario de Estado que acompañó a Néstor Kirchner en la secretaría ejecutiva de Unasur y también participó del encuentro de Lima como negociador, tiene escrito en la revista Veintitrés Internacional, y también repite, que “Unasur es el instrumento estratégico de la integración suramericana”. Para Follonier, coordinador de la Unidad Presidente en la Casa Rosada, en Unasur las burocracias tienen poco peso y la política es audaz, veloz, creativa, porque el nivel de discusión es alto y porque los líderes son “una selección suramericana”. Cada presidente es un presidente y es un jefe político, y ésa es una condición que el otro reconoce mutuamente, dice Follonier, que acostumbra mechar en sus charlas públicas relatos sobre las estrategias políticas de José de San Martín, Simón Bolívar, Bernardo de Monteagudo o Antonio José de Sucre. Todos ellos, también, jefes.

Dilma

Dilma, que en Brasil está comenzando la transición de Presidenta a jefa, un curso que suele ser intensivo en tiempos de crisis mundial, dijo que “no es justo que el país que maneja el patrón monetario del resto del mundo lo establezca de cualquiera manera, porque nos afecta a todos”. Es un concepto que le preocupa. Lo había expresado en la entrevista concedida a Página/12, Clarín y La Nación antes de su primera visita a Buenos Aires, el 31 de enero.
Según relató una persona del staff de Unasur, la secretaria general, la ex canciller colombiana María Emma Mejía, pescó al vuelo el giro de la reunión y ayudó a coordinar la charla y las medidas futuras.
Cuando Cristina anunció la reunión programa para el 12, el presidente uruguayo Pepe Mujica hizo una sugerencia. “Hagamos una antes, de ministros de Economía, así llegan a Buenos Aires después de una preparatoria”, dijo Mujica. También sugirió que fuera sólo de ministros, sin presencia de presidentes de Banco Central, para que quedara claro que seguían el mandato político de los presidentes.
La Presidenta, que también estaba acompañada del canciller Héctor Timerman, su colaborador (sherpa) en el G-20, estuvo de acuerdo. Elogió a Mercedes Marcó del Pont pero recordó que “a veces los presidentes del Banco Central se creen más que los ministros de Economía y más que los propios presidentes de la Nación”. Dijo que tuvo uno, pero que no está más. Era una alusión a Martín Redrado, que se fue a comienzos de 2010 después de una discusión sobre el uso de reservas.
Si todo comenzó con un planteo de Santos, la parábola de la reunión de Unasur se completó con un remate. El último en hablar fue el conservador Sebastián Piñera, presidente de Chile. Estuvo de acuerdo con todos los razonamientos y, como los demás, el mensaje que quedó en los participantes fue que, para Chile, Sudamérica no tiene por qué sufrir el capricho de europeos o norteamericanos.

Página/12 http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-173396-2011-07-30.html