miércoles, 6 de enero de 2010
lunes, 31 de agosto de 2009
Aguas silenciosas en el desierto
Una buena idea crece si tiene buenos ejecutantes. Los buenos ejecutantes se lucen si tienen una buena obra para interpretar.
El director Phillipe Claudel dispone de una concertista de primera línea para interpretar una sinfonía que se potencia en los silencios: la expresiva Kristin Scott Thomas ( La Fiona , de Cuatro bodas y un funeral ó la Katherine de El paciente inglés, sus más recordados papeles, que aún desaliñada, mantiene una belleza que resiste el embate de los años y la fugacidad de los gustos siliconados que hoy imperan) es el centro de esta pequeña y potente historia que a la manera de algunas películas de Nikita Mijailkov, planea circularmente sobre un eje como un ave que finalmente termina posando en una frágil rama cuando ya no es posible sostenerse en el aire ante el peso de una pena que es la suma de todas las penas.
Aunque no es muy difícil predecir el desenlace, el final no deja de conmover.
jueves, 23 de julio de 2009
Subjetividad y poscapitalismo
jueves, 9 de julio de 2009
Reportaje a Angel Cappa: fútbol, política y bueyes perdidos
miércoles, 20 de mayo de 2009
La plata de los Jubilados
Este será el motivo x el cual el padre lo rajó de sus empresas y le dijo "¡dedicate a la política!"
domingo, 1 de marzo de 2009
Salirse de la ortodoxia
miércoles, 18 de febrero de 2009
Habrá que ver si el rey está vestido...
jueves, 8 de enero de 2009
domingo, 4 de enero de 2009
Poder, Disidencia y Racismo , por N. Chomsky
viernes, 2 de enero de 2009
lunes, 29 de diciembre de 2008
Lista de deseos
Todos Esos Dias Pasados /All those Yesterday -Pearl Jam
¿No creés que debas descansar?
¿No creés que debas apoyar tu cabeza?
¿No creés que quieras dormir?
¿No creés que debas apoyar tu cabeza?, esta noche
¿No creés que ya hayas hecho demasiado?
¿No creés que ya tengas suficiente?, bueno quizás...
No pensás que es tiempo de parar
Hay suficiente tiempo para que apoyes tu cabeza, esta noche.
Déjalo que limpie y se lleve lejos Todos esos días pasados
¿De qué estas escapando?, tomando píldoras para seguir adelante
Creando paredes para llamarlas tuyas
Así que nadie te agarra naufragando lejos y
Haciendo todas las cosas que todos nosotros hacemos
Déjalos que limpien y se lleven lejos
Todos esos días pasados
Todos esos días pasados, todos esos platos de papel
Ténes tiempo, ténes tiempo de escapar
Aún hay tiempo, no es un crimen escapar
No es un crimen escapar, no es un crimen escapar
Aún hay tiempo, así que escapá, no es ningún crimen
Todos esos días pasados...
viernes, 12 de diciembre de 2008
Buitres al acecho...
jueves, 11 de diciembre de 2008
Según pasan los años....
A 28 años de aquella primera Marcha de la Resistencia que las encontró reclamando durante un día entero por la vida de sus hijos, las Madres de Plaza de Mayo (Línea Fundadora) acudieron, como cada 10 diciembre, a la histórica plaza. “Sobre la impunidad y la injusticia no podemos construir el país que soñaron, 30 mil desaparecidos: presentes”, fue la consigna principal de una jornada que tuvo un valor agregado al coincidir con los 25 años de democracia, los 60 años de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y el primer año del actual gobierno.
Además de las Madres estuvieron las Abuelas, HIJOS, la Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos, Hermanos de Desaparecidos por la Verdad y la Justicia, Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas, CTA, Libres del Sur, Proyecto Sur y GEN, entre otras entidades y agrupaciones.
Nora Cortiñas, referente de Línea Fundadora, afirmó a Página/12 que “este aniversario lo vivimos firmes en nuestra voluntad de lucha porque todavía falta mucho para que haya justicia, aun con los logros que hemos conseguido. La condena no es todavía como la queremos. Hay más de 400 jóvenes que no conocen su identidad. Hubo un avance en la memoria, tanto en el pueblo como en los medios de comunicación y en las distintas formas de divulgación”. Recordó que “nuestros hijos fueron desaparecidos para que el modelo neoliberal arrasase sin oposición alguna”. En cuanto a las deudas de la democracia actual, Cortiñas criticó al gobierno nacional y al bonaerense porque “criminalizan la situación de penuria que viven los niños y los jóvenes intentando bajar la edad de imputabilidad”.
Taty Almeida, también de Línea Fundadora, derrochaba alegría y satisfacción: “Hay que reír y vivir con ganas, mi hijo Alejandro siempre tuvo esa actitud de gozar la vida y estaría feliz de verme así a mis 77 pirulos”. Sostuvo que “hay mucho que festejar. Porque vivir en democracia es lo más positivo que nos puede pasar. Falta todavía, hay desigualdad, pero hay que reconocer las mejorías y hacer una crítica constructiva de lo que falta. Hay que insistir para hacer a nuestra democracia justa e incluyente”.
martes, 2 de diciembre de 2008
Estados Unidos se sumó a la recesión global
Cristian Carrillo Los megarrescates que impulsó en los últimos meses la administración Bush llegaron más tarde de lo que se pensaba. La economía más grande del planeta entró oficialmente en recesión y la fecha del ingreso data de diciembre del año pasado, según el Comité de Ciclos de Negocios del Bureau de Análisis Económicos. El diagnóstico no responde a la clásica definición de recesión, que implica dos trimestres consecutivos de caída del Producto Interno Bruto, sino que es un índice más amplio y contempla destrucción de empleos, ingresos y pérdida de poder adquisitivo. Precisamente, los indicadores laborales comenzaron en diciembre pasado un derrape mensual que todavía no culmina. De esta manera, la actividad finalizó hace exactamente un año un ciclo de expansión de 73 meses consecutivos desde la última contracción en 2001. Las Bolsas internacionales reprodujeron la preocupación sobre el contagio global. En Wall Street el índice industrial Dow Jones perdió 7,7 por ciento (ver aparte). Desde que recrudeció la crisis financiera a mediados de este año comenzó a especularse acerca de cuándo sería que la economía estadounidense iba a mostrar las consecuencias de la desregulación y ausencia en la vigilancia del sistema bancario-bursátil. Hasta el momento parecía que los coletazos de la crisis hipotecaria se circunscribían a los bancos de inversión, recién en los últimos meses a las automotrices y se amplificaba al cruzar el océano. Tan es así que los primeros en declararse en recesión fueron los países europeos, y hasta Japón, la segunda economía mundial, admitía ser una víctima de las “subprime”. Bajo ese contexto, los analistas daban por hecho que, concluido el actual trimestre, Estados Unidos se sumaría finalmente al grupo del crecimiento negativo. Luego de arrojar un retroceso de medio punto en el PIB –de 0,3 por ciento en la medición ajustada– durante el tercer trimestre las proyecciones coinciden en una nueva caída por encima del 2 por ciento para el cuarto. Sin embargo, cuando falta menos de un mes para que se confirme ese oscuro pronóstico, se conoce una realidad aún peor: Estados Unidos ya está en recesión hace casi un año. “El comité determinó que el pico de crecimiento en la actividad económica estadounidense ocurrió en diciembre de 2007. El pico marca el fin de la expansión que comenzó en noviembre de 2001”, sentencia el documento del bureau que integran prestigiosos economistas, y es considerado como el órgano que declara oficialmente “los comienzos y fines (mensuales) de los períodos de recesión. Sus informes, a pesar de tratarse de un organismo privado sin fines de lucro, tienen carácter oficial. El comité no sigue la definición clásica de recesión como dos trimestres consecutivos de crecimiento negativo de la economía. En cambio, incorpora otros parámetros que dan una muestra más cabal de la situación de Estados Unidos. El estudio resalta que la medición de la cantidad de empleos alcanzó su último incremento en diciembre del año pasado y desde entonces, mes a mes, cayó ininterrumpidamente. La “nómina mensual de empleos” se redujo en 1,2 millón al pasar de 138,1 millones de trabajos en diciembre del año pasado a 136,8 millones en octubre último, según el departamento de estadísticas laborales del gobierno. Esta caída, junto con la producción doméstica, son los indicadores de más peso a la hora de evaluar una recesión. La medición de producción industrial que toma en cuenta es elaborada por la Reserva Federal, por tener un análisis más restrictivo. El banco central estadounidense incluye en su relevamiento la producción de manufacturas, la minería y las utilidades de las compañías, pero excluye todos los servicios y gasto público. Para entender la elección, basta con aclarar que, para compensar la caída en la actividad privada, la administración Bush incrementó en el tercer trimestre en 13,6 por ciento su gasto. Y sólo en defensa nacional lo aumentó un 18 por ciento. Mientras el consumo privado se desplomó a su mínimo en 28 años. Ayer se conocieron también datos preliminares de la actividad industrial para el mes pasado. El sector fabril se contrajo a su nivel más bajo en 26 años, de acuerdo con el Instituto de Gerencia y Abastecimiento. El indicador retrocedió a 36,2 puntos, su peor desempeño desde 1982, y se ubicó por debajo de la línea que divide la expansión y la contracción de la actividad, que se delimita en los 50 puntos. En este contexto, las industrias podrían reconocer un recorte de 80 mil nuevos empleos en noviembre, tras la pérdida de 90 mil el mes anterior, según una proyección del Departamento de Trabajo, que saldrá este viernes y no hará más que ratificar la situación recesiva del país. “Lo más importante que podemos hacer ahora por el bien de la economía es retornar el mercado financiero y crediticio a una situación normal, y continuar en línea a mejorar el sector de las viviendas, y eso continuará siendo nuestro objetivo”, afirma un comunicado de la Casa Blanca, que se distribuyó tras conocerse la crítica salud de los Estados Unidos. Según el portavoz del gobierno, Tony Fratto, las políticas se dirigirán a esas áreas para “retornar la economía al crecimiento y la creación de empleos”. Hasta el momento, las políticas implementadas fueron sólo placebos para un sistema enfermo y los rescates sólo sirvieron para ganar algo de tiempo. El propio secretario del Tesoro, Henry Paulson, debió admitir ante el Capitolio que los primeros 250.000 millones de dólares del megasalvataje de 700.000 millones que aprobó el Legislativo fueron mal utilizados.
