domingo, 29 de junio de 2008
viernes, 27 de junio de 2008
Hace cien años nacía una esperanza...
"Te agradezco mucho las impresiones que me comunicas sobre la situación. Aquí, cada día más familiarizados, interesados y afectados emotivamente todos con el proceso chileno, seguimos con gran atención las noticias que llegan de allá. Ahora podemos comprender mejor el calor y la pasión que debió suscitar la revolución cubana en los primeros tiempos. Podría decirse que estamos viviendo nuestra propia experiencia a la inversa.
"En tu carta puedo apreciar la magnífica disposición de ánimo, serenidad y valor con que estás dispuesto a enfrentar las dificultades. Y eso es fundamental en cualquier proceso revolucionario, especialmente cuando se desarrolla en las condiciones sumamente complejas y difíciles de Chile. Yo regresé con una extraordinaria impresión de la calidad moral, cultural y humana del Pueblo Chileno y de su notable vocación patriótica y revolucionaria. A ti te ha correspondido el singular privilegio de ser su conductor en este momento decisivo de la historia de Chile y de América, como culminación de toda una vida de lucha, como dijiste en el estadio, consagrada a la causa de la revolución y el socialismo. Ningún obstáculo puede ser invencible. Alguien dijo que en una revolución se marcha adelante con ‘audacia, audacia y más audacia’. Yo estoy convencido de la profunda verdad que encierra este axioma."
Le escribí de nuevo al presidente Allende el 6 de septiembre de 1972: "Con Beatriz te mandé mensaje sobre distintos tópicos. Después que ella partió y con motivo de las noticias que estuvieron llegando la pasada semana, decidimos enviar al compañero Osmany para ratificarte nuestra disposición de colaborar en cualquier sentido, y a la vez tú puedas comunicarnos a través de él tu apreciación de la situación y tus ideas con relación al viaje proyectado a esta y otros países. El pretexto del viaje de Osmany será inspeccionar la Embajada cubana, aunque no se le dará publicidad alguna. Queremos que su estancia en esa sea muy breve y discreta.
"Los puntos planteados por ti a través de Beatriz ya se están cumplimentando...
"Aunque comprendemos las actuales dificultades del proceso chileno, tenemos la confianza de que ustedes hallarán el modo de vencerlas.
"Puedes contar enteramente con nuestra cooperación. Recibe un saludo fraternal y revolucionario de todos nosotros." El 30 de junio de 1973 enviamos una invitación oficial al presidente Salvador Allende y a los partidos de la Unidad Popular a la conmemoración del 20 Aniversario del ataque al Cuartel Moncada.
En carta aparte, le digo: "Salvador: "Lo anterior es la invitación oficial, formal, para la conmemoración del 20 Aniversario. Lo formidable sería que tú pudieras dar un salto a Cuba para esa fecha. Puedes imaginarte lo que significaría eso de alegría, satisfacción y honor para los cubanos. Sé que eso sin embargo depende más que nada de tus trabajos y de la situación en esa. Lo dejamos por tanto a tu consideración.
"Todavía estamos bajo el impacto de la gran victoria revolucionaria del día 29 y tu brillante papel personal en los acontecimientos. Es natural que muchas dificultades y obstáculos subsistirán pero estoy seguro de que esta primera prueba exitosa les dará gran aliento y consolidará la confianza del pueblo. Internacionalmente se ha dado gran relieve a los sucesos y se aprecia como un gran triunfo.
"Actuando como lo hiciste el 29, la revolución chilena saldrá victoriosa de cualquier prueba por dura que sea.
Te reitero que los cubanos estamos a tu lado y que puedes contar con tus fieles amigos de siempre."
El 29 de julio de 1973 le envío la última carta: "Querido Salvador: "Con el pretexto de discutir contigo cuestiones referentes a la reunión de países no alineados, Carlos y Piñeiro realizan un viaje a esa. El objetivo real es informarse contigo sobre la situación y ofrecerte como siempre nuestra disposición a cooperar frente a las dificultades y peligros que obstaculizan y amenazan el proceso. La estancia de ellos será muy breve por cuanto tienen aquí muchas obligaciones pendientes y, no sin sacrificio de sus trabajos, decidimos que hicieran el viaje.
"Veo que están ahora en la delicada cuestión del diálogo con la D.C. en medio de acontecimientos graves como el brutal asesinato de tu edecán naval y la nueva huelga de los dueños de camiones. Imagino por ello la gran tensión existente y tus deseos de ganar tiempo, mejorar la correlación de fuerzas para caso de que estalle la lucha y, de ser posible, hallar un cauce que permita seguir adelante el proceso revolucionario sin contienda civil, a la vez que salvar tu responsabilidad histórica por lo que pueda ocurrir. Estos son propósitos loables. Pero en caso de que la otra parte, cuyas intenciones reales no estamos en condiciones de valorar desde aquí, se empeñase en una política pérfida e irresponsable exigiendo un precio imposible de pagar por la Unidad Popular y la Revolución, lo cual es, incluso, bastante probable, no olvides por un segundo la formidable fuerza de la clase obrera chilena y el respaldo enérgico que te ha brindado en todos los momentos difíciles; ella puede, a tu llamado ante la Revolución en peligro, paralizar a los golpistas, mantener la adhesión de los vacilantes, imponer sus condiciones y decidir de una vez, si es preciso, el destino de Chile. El enemigo debe saber que está apercibida y lista para entrar en acción. Su fuerza y su combatividad pueden inclinar la balanza en la capital a tu favor aun cuando otras circunstancias sean desfavorables.
"Tu decisión de defender el proceso con firmeza y con honor hasta el precio de tu propia vida, que todos te saben capaz de cumplir, arrastrarán a tu lado a todas las fuerzas capaces de combatir y a todos los hombres y mujeres dignos de Chile. Tu valor, tu serenidad y tu audacia en esta hora histórica de tu patria y, sobre todo, tu jefatura firme, resuelta y heroicamente ejercida, constituyen la clave de la situación.
"Hazles saber a Carlos y a Manuel en qué podemos cooperar tus leales amigos cubanos.
"Te reitero el cariño y la ilimitada confianza de nuestro pueblo."
Esto lo escribí mes y medio antes del golpe. Los emisarios eran Carlos Rafael Rodríguez y Manuel Piñeiro.
Pinochet había conversado con Carlos Rafael. Le había simulado una lealtad y firmeza similares a las del general Carlos Prats, Comandante en Jefe del Ejército durante parte del gobierno de la Unidad Popular, un militar digno al que la oligarquía y el imperialismo pusieron en total crisis, que lo obligó a renunciar al mando, y fue más tarde asesinado en Argentina por los esbirros de la DINA, después del golpe fascista de 1973.
Yo desconfiaba de Pinochet desde que leí los libros de geopolítica que me obsequió durante mi visita a Chile y observé su estilo, sus declaraciones y los métodos que como Jefe del Ejército aplicaba cuando las provocaciones de la derecha obligaban al presidente Allende a decretar el estado de sitio en Santiago de Chile. Recordaba lo que advirtió Marx en el 18 Brumario.
Muchos jefes militares del ejército en las regiones y sus estados mayores querían conversar conmigo dondequiera que llegaba, y mostraron notable interés por los temas de nuestra guerra de liberación y las experiencias de la Crisis de Octubre de 1962. Las reuniones duraban horas en las madrugadas, que era el único tiempo libre para mí. Yo accedía por ayudar a Allende, inculcándoles la idea de que el socialismo no era enemigo de los institutos armados. Pinochet, como jefe militar, no fue una excepción. Allende consideraba útiles estos encuentros.
El 11 de septiembre de 1973 muere heroicamente defendiendo el Palacio de La Moneda. Combatió como un león hasta el último aliento.
Los revolucionarios que resistieron allí la embestida fascista contaron cosas fabulosas sobre los momentos finales. Las versiones no siempre coincidían, porque luchaban desde diferentes puntos de Palacio. Además, algunos de sus más cercanos colaboradores murieron, o fueron asesinados después del duro y desigual combate.
La diferencia de los testimonios consistía en que unos afirmaban que los últimos disparos los hizo contra sí mismo para no caer prisionero, y otros que su muerte sobrevino por fuego enemigo. El Palacio ardía atacado por tanques y aviones para consumar un golpe que consideraban trámite fácil y sin resistencia. No hay contradicción alguna entre ambas formas de cumplir el deber. En nuestras guerras de independencia hubo más de un ejemplo de combatientes ilustres que, cuando ya no había defensa posible, se privaron de la vida antes de caer prisioneros.
Hay mucho que decir todavía sobre lo que estuvimos dispuestos a hacer por Allende, algunos lo han escrito. No es el objetivo de estas líneas.
Hoy se cumple un siglo de su nacimiento. Su ejemplo perdurará. jueves, 26 de junio de 2008
Joe, el austríaco del sonido sintético
El próximo 7 de julio se celebrará en el País Vasco y alrededores, el día de San Fermín. Para los amantes del jazz, ese día es importante (seguramente hay amantes del jazz entre los que corren delante de los toros, pero no creemos que estén en esos momentos para pensar en estas cosas)porque nació uno de los más innovadores tecladistas del género, el austríaco Joe Zawinul, quien fundara el supergrupo de jazz rock Weather Report allá por 1970 y permitiera que el sintetizador se incorporara al jazz (fusión o jazz rock) como instrumento estandar. Weather Report marcó un hito en la historia del jazz, dado que reunía un talento y cualidades musical como pocas veces se pudo mantener en el jazz: al tecladista Zawinul, se le sumaban en distintos momentos gente del mismo nivel como el bajista Jaco Pastorius (uno de los mejores de toda la historia), Wayne Shorter en saxos, el percusionista Airto Moreira, los bateristas Alphonse Mouzon, los bateristas Peter Erskineel, Omar Hakim , los percusionistas Alex Acuña, José Rossy y Mino Cinelu y los bajistas Victor Bailey y Miroslav Vitous.
Socio en aventuras musicales de un grande como Miles Davis,fue con uno de los grandes de la trompeta que señaló un camino distinto en el jazz:"In A Silent Way", titulo del disco que marcó no sólo el debut de Miles Davis en el campo eléctrico, sino que ese disco encauzó históricamente el jazz por esos senderos, para fortalecer la tendencia con la unión del grupo antes mencionado.
En los noventa formó Zawinul Syndicate, manteniendo vivo el espíritu de vanguardia inuagurado tiempo antes.
Habitual ganador de las secciones "mejor preformance de jazz en vivo" , "Mejor tecladista de jazz", falleció el pasado 11 de septiembre de 2007 en su ciudad natal, Viena.
Escuchemos una de sus más celebres composiciones: Birdland
En ajedrez en fotos...por Christian Binderup
domingo, 22 de junio de 2008
jueves, 19 de junio de 2008
Dos historias cortas
lunes, 16 de junio de 2008
Emotivo Viernes 13
martes, 10 de junio de 2008
Música y Trebejos en Banfield
viernes, 30 de mayo de 2008
Mayo
Futuro.Presente.Pasado.Aniversarios.Patria. Mayo.
Volvamos por un segundo al pasado para proyectarlo: si nos remitimos al Centenario, me asusta lo mismo que ese triángulo.... Ya no está la Infanta Isabel para venir a perdonandos, pero tal vez el buen Rey se haya dado una vuelta para callarnos subido en un avión de AA, y de paso nos habrá dicho que guardemos algo de dinero para arreglar la deuda con el Club de París, si es que no se pagó antes. La sombra cuervera de Baring Bros tampoco para habrá pasado para pedirnos algún vuelto pendiente, por obra y gracia de un extremista devenido en traidor, pero sí los resabios de aquel imperio que siguió demasiado de cerca los sucesos rioplatenses de un siglo antes. Y los del norte de América, ¿ a quién habrán mandado a presentarnos sus respetos? No al del gran garrote,ni tampoco a Monroe, pero mucho menos a Bush afortunadamente, porque la palabra respeto no estuvo nunca en su vocabulario o en su accionar y porque en poco tiempo un nuevo inquilino ocupará la Casa Blanca hasta el 2012. ¿Quién habrá vestido CFK? ¿Qué se habrá puesto Lilita? ¿ Estarán los FORJADORES DE LA PATRIA con su olor a bosta devenida en manchas verdes?
Rompan todo el pasado
No voy a ser muy académico, pero lo que debe hacer una revolución es destruir. Romper todo. Toda revolución que se precie de tal, debe romper todo. Todo. No dejar nada en pie. Y eso, romper todo, la Revolución de Mayo lo hizo muy bien: destruyó casi 300 años de dominación colonial con una pericia formidable. Claro está que el pobre Imperio español venía tecleando, acosado por piratas y generales jacobinos. Pero rompieron de lo lindo. En diez años, de 1810 a 1820, los muchachos dejaron sólo ruinas del dominio español. El asunto es que después con las ruinas hay que empezar la reconstrucción. Y eso costó. Tiempo y vidas. Pero no nos adelantemos, volvamos a 1810... "Era un placer destruir" debían pensar Moreno, Castelli, Belgrano y otros, convenciendo a paisanos, enviando, conduciendo ejércitos, fusilando a Liniers, armando navíos corsarios para llevar el mensaje de la revolución, reclamando o expropiando recursos para alimentar la llama revolucionaria, peleando contra españoles en todas partes.
No parece ser tarea digna la de destruir y es por eso que la historiografía oficial( ayudada por los designios del autonombrado historiador oficial de la Nación, Bartolomé Mitre), no mira bien a estos muchachos de Mayo. Ellos deberían ser los padres fundadores y no San Martín, o mejor: ¿por qué no todos? Pero al pobre conductor del caballo blanco, lo inmacularon para que nada lo manchara y fuera el padre bueno del que salimos todas las generaciones siguientes: la liberación de medio continente, su genio militar, su abnegada esposa, su sensible hija, la espada jamás usada para conflictos internos y bla bla bla. Si el padre era bueno, todos sus hijos debían ser iguales, salvo los descarriados. Pero cuando el bueno de Yapeyú llegó a estas tierras tras pelear contra franceses en territorio europeo, vino a complotar, vino parar expulsar a los que molestaban, como lo hacía cualquiera que estuviera comprometido con la revolución, acelerando los tiempos y así sacar a todos los "godos" del contienente de una vez por todas. Eso no lo mancha, lo humaniza. Muestra que el tipo buscaba su destino y no se entregaba a él. No eran precisamente nenes de pecho los que estaban en esa disputa, había que luchar y duro; con los de adentro y con los de afuera. Por ejemplo, ya en 1812, un tal Bernardino Rivadavia operaba en las sombras, como lo haría un siempre demasiado largo.
Había que tener convicciones firmes y saber lo que se quería en un escenario en que nada quedaba en pie por mucho tiempo. Si San Martín después usó un plan inglés y lo hizo propio para quebrar las endebles bases del Imperio español, no resulta tan trascendente. A Lenin también se lo acusó de espía alemán cuando lo soltaron y lo mandaron a San Petersburgo en la antesala de la Revolución rusa para quebrar el frente interno.
Hay personajes extraordinarios en la Revolución de Mayo, gente que emociona, como Castelli, Belgrano o Monteagudo, pero hasta el propio Saavedra que no es de mi agrado, mostraba algunas convicciones, cosa que define a un buen revolucionario. Quizá pecaron de "exceso de utopía" y como tardaron tan poco en demoler el anterior edificio y se debió esperar tanto para que el siguiente fuera levantado, no se les da la verdadera dimensión que merecen. Algunos fueron la vanguardia de la vanguardia. Los culpan de haber generado lo que se conoce como el "gran hiato" período que llega hasta la sanción de la Constitución, la batalla de Pavón ,la Nacionalización de Buenos Aires y la puesta en marcha del país bajo el modelo de la Generación del ochenta y su legado que aún está pataleando. Hay quienes dicen que fue un simple error, como una falla en la historia, como tantos pensadores lo decían de la Revolución Francesa de 1789. Pero ojo, no confundamos, pocas cosas tienen en común la revolución de Robespierre y compañía con la nuestra:
1)No fue una revolución continuadora de los sucesos europeos entendido como el largo ciclo de las burguesas inaugurados con la francesa de 1789. Las ideas que este movimiento ponía de manifiesto influyeron; de eso no hay duda, pero la Revolución de Mayo, tuvo un matiz muy americano, muy rioplatense.
2)La inexistencia de una nación hasta bien entrado el siglo XIX, quiere decir simplemente eso: la inexistencia de una nación. El gran hiato que representó el período comprendido entre 1820 y 1862, no debe verse como un período simple anarquía, intermedio entre una nacionalidad interrumpida por 42 años, sino como un proceso de reconstrucción y construcción de una identidad nacional. Hace ya varios años que historiadores como Chiaramonte se dedican a investigar esta temática.
3)La fragmentación económica que puso en práctica el Imperio español en estas tierras, hizo que las distintas regiones no fueran completas desde el punto económico, dado que estaban especializadas generando una dependencia mutua. Sobre esta estructura comenzó a operar la Revolución.
4)La expansión capitalista aceleró los tiempos en estas tierras, tocándole a estas tierras el lugar que la potencia de turno le otorgó en la División Internacional del trabajo.
La orfandad de los revolucionarios
Era pocos en Buenos Aires en 1810. Alrededor de 50 000 los habitantes en la Reina del plata. No era fácil armar cuadros revolucionarios o convocar a las masas para intimidar a la otra facción. El ejército revolucionario fue el partido de la revolución. Usaron eso; no sé si había otra cosa a mano. Las organizaciones secretas como las logias mostraban sus limitaciones y sirvieron para los momentos previos, pero no para los momentos en los que se estaba con pico y pala rompiendo todo. Con el "si..." o con el "pero" no se hace la historia. Y no fue Mayo la primera vez que algo bello se transforma en "tosca materia". Cumplieron, rompieron con el pasado a su manera. Las revoluciones no se hacen con buenos modales y ante tamaño rival (¡hay que tener coraje para enfrentarse con tanto historia, lazos de sangre y poder militar!), hicieron eso porque era lo que tenían a mano. Pocos, decididos la mayoría de ellos. Abogados que se transforman en militares. religiosos que hacen armas, militares españoles que traicionan. Tanta destrucción necesaria dejó un tendal y el terreno para que comenzaran a operar los agentes del Imperio más grande de la época, el inglés, que desplazó a los comerciantes tradicionales españoles. Estos últimos se fueron al campo y para finales de la década de 1820 la vida política, cultural y económica de las Provincias Unidas (vaya paradoja) se ruralizó entronando a un fiel exponente de esta tendencia, a un tal Juan Manuel de Rosas, quien no tuvo nunca buena opinión de la Revolución de Mayo.
Tampoco era fácil en esos tiempos ser futurólogo. En ese entonces, el problema era la escasez de información y el tamaño de los adversarios. Y sí, tal vez se excedieron de utopía...pero es posible que tanto el futurólogo como el historiador, tengan que dirigirse al mismo punto para alimentar este presente amenazado por el mismo barro sobre el que ellos, los revolucionarios de mayo tuvieron que empezar a caminar.
jueves, 29 de mayo de 2008
Ismael Serrano I
miércoles, 28 de mayo de 2008
Arde...
Dicen que de buenas intenciones está lleno el camino al infierno. Este refrán tratará de cubrirnos a la hora de pretender escribir algunas líneas del conflicto desatado desde marzo último en torneo a la renta del campo argentino . A mediados de ese mes comenzamos a escribir nuestra mirada sobre el mismo, pero cada vez que culminábamos con un texto más o menos coherente, nos encontrábamos ante la necesidad de modificarlo dado que el fuego del conflicto volvía a cobrar vida por cualquier pequeña brisa. Por eso preferimos esperar un tiempo antes de publicarlo, aunque el tamaño de nuestra modesta producción intelectual ha crecido geométricamente. No sólo por los hechos en sí, sino porque buena parte de la usina de ideas (de las que nos gustan y las que no) de este país se halla febrilmente trabajando tratando en algunos casos de interpretar lo que pasa y en otros simplemente justificando intenciones ocultas en una clara demostración del tamaño del conflicto.
Volviendo al fuego como metáfora, es bueno recordar que, aunque fue un enorme paso el que la humanidad dio al dominarlo, todavía está lejos el tiempo en el que la nada se incendie. Hace falta una chispa para iniciarlo, pero rambién el material combustible (entre otras cosas) para que se mantenga vivo. Aquí esta el peligro mayor de esta crisis.
Uno de los analistas económicos más interesante en el horizonte actual es Alfredo Zaiat, quien escribió el 28 de mayo la presente nota en el diario Página 12:
El campo protesta y la tierra trabaja Una pregunta sencilla, que requiere abandonar análisis rústicos, para tratar de entender lo que para la mayoría ya resulta incomprensible por la extensión del conflicto: ¿cómo puede mantener un grupo empresario el estado de lockout permanente sin quebrar durante casi tres meses, con piquetes de varios días en las rutas, suspensión de comercialización de cereales y hacienda, largas asambleas, jornadas de tractorazos y marchas a las plazas de los pueblos? Cualquier otra actividad económica si realizara una protesta tan contundente frenando su ritmo productivo sufriría pérdidas extraordinarias. Muchas empresas caerían y sus trabajadores quedarían en la calle. Por eso mismo, los patrones de industrias o de comercios no disponen, en general, un lockout, y si lo hicieron en un pasado turbulento fue por un par de días. Hasta los obreros y empleados presionarían para volver a retomar la actividad para preservar sus puestos. ¿Por qué, entonces, los dueños, arrendatarios y arrendadores de campos agropecuarios pueden hacer un lockout, protestas, marchas y no trabajar? ¿Por qué los peones rurales no se quejan? La respuesta, que evitan los dirigentes de las entidades que representan a un sector del campo y que elude la mayoría abordar, es que la actividad del agro tiene la particularidad de que no se detiene por un lockout. No pierden mucho; más bien, casi nada. La soja sigue creciendo, no se detiene el ordeñe de las vacas y los cerdos siguen engordando. Y esa particularidad del campo no es sólo por la obviedad de que los peones no están parando ni que sus patrones no los dejarían parar. La especificidad del campo, que permite semejante protesta extendida en el tiempo, se encuentra en lo que los economistas clásicos estudiaron y que hoy sus seguidores modernos desconocen o ignoran: el factor tierra y, por lo tanto, la renta de la tierra, que no es como cualquier otro activo de la economía. Se trata de una cuestión compleja que se aleja del lugar común de los economistas mediáticos, pero que si no se estudia provoca confusiones generalizadas, como las que hoy existen. La tierra tiene características propias que la hacen diferente a los otros factores de producción (trabajo y capital), a saber: no es producida por el trabajo humano, no es reproducible, es limitada en cantidad y es de calidad heterogénea. La renta agraria es una ganancia extraordinaria de la que se apropian los dueños de los campos, originada en ventajas naturales (fertilidad del suelo y clima). Argentina, por obra y gracia de la “pampa pródiga”, tiene una notable renta agraria diferencial a escala internacional. Por ese motivo la ganancia extraordinaria en la industria, atribuible a una ventaja tecnológica, no es una renta, y sí lo es la que surge de ventajas naturales. Ese avance industrial tarde o temprano puede ser copiado y sumar competidores para aprovechar ese nicho rentable. En cambio, la tierra fértil no se puede reproducir. Como la renta de la tierra en Argentina, y en especial en la rica Pampa Húmeda, es una ganancia extraordinaria, y la tierra es un patrimonio social (por las ventajas naturales que son de toda la población), el Estado tiene la facultad de regular la forma en que dicha renta agraria a escala internacional se distribuye al interior de la sociedad. Varios son los instrumentos de política económica que puede utilizar para ese objetivo. Entre otros: Impuestos sobre la renta potencial de la tierra, Impuestos sobre las tierras no explotadas (libre de mejoras), Implementar una reforma agraria, Controlar el volumen y precios de las exportaciones. Y también disponer retenciones. Por Alfredo Zaiat Economista
viernes, 23 de mayo de 2008
martes, 20 de mayo de 2008
Quedan las canciones...........






De buen humor

